Os otorgo un ángel para aliviar vuestras cargas
Amada Madre Maria
Nota: este dictado de la Madre Maria fue entregado el 22 de mayo de 2007 a través de Walter Javier Velásquez a un grupo de campesinos que se reunieron a dar el Rosario Milagroso en una humilde casa de la vereda El Higuerón, Municipio del Tambo, (Cauca), Colombia. La dispensación del ángel de la Madre Maria es intemporal, por tanto la puedes recibir en el momento de leer este dictado.
Yo, la Madre de Jesús y Madre vuestra he venido a hablaros. He venido a entregaros la esencia prístina del amor incondicional de Dios. He venido a traeros el regalo de la rosa rosada de mi amor. A cada uno de vosotros os entrego una rosa para que la guardéis en vuestro corazón y mediante esta rosa meditéis en el amor incondicional que tiene Dios por cada uno de vosotros.
Para que el amor de Dios descienda sobre cada uno de vosotros y de vosotras debéis primero amaros a vosotros mismos, aceptaos como sois en este momento y amaos. Dirigid ese amor hacia vuestras almas, hacia vuestros seres. No os condenéis por los errores que hayáis cometido. Reconoced que sois Hijos e Hijas de Dios, y que un error que hayáis cometido no puede borrar la verdad absoluta de que habéis sido creados y creadas a imagen y semejanza del Dios Todopoderoso.
Aceptad el Amor incondicional de Dios para cada uno de vosotros. Aceptad ese amor, aceptad que sois dignos hijos e hijas de Dios. Aceptad ese amor. Cuando lo aceptáis y os amáis a vosotros mismos entonces comprendéis que sois merecedores del Reino de Dios. Sois merecedores de las bendiciones infinitas que Dios tiene para cada uno de vosotros y de vosotras. Pero si no os amáis, si no creéis que sois dignos y que sois dignas ¿Cómo puede Dios bendeciros con todo su amor y su entrega, si vosotros simplemente no podéis aceptar esas bendiciones porque no os creéis dignos de ellas? Aceptad vuestra dignidad en Dios. Aceptad que vosotros sois una manifestación de Dios.
En este momento entrego la irradiación de mi amor a cada uno de los aquí presentes y mas allá, en los confines de estas veredas, municipios, de Colombia, de América y el mundo. Envuelvo al planeta con mi amor incondicional tocando cada corazón que está dispuesto a aceptar que Yo, la Madre Bendita, os amo a cada uno y quiero veros prosperar en todas vuestras empresas, en todos los deseos puros que surgen del corazón.
Os entrego un ángel individual en esta noche para que lo sostengáis en vuestras vidas. Ese ángel será para vosotros y vosotras una guía si cada día a través de mi rosario ratificáis su presencia. Diariamente debéis llamarlo y encomendarle tareas basadas en deseos puros. Podéis encomendarle lo que vosotros queráis: que cuide de vuestras cosechas, de vuestro ganado, aun más, que cuide de vuestros hijos y vuestras hijas cuando van a la escuela y cuando viajan a la ciudad, también podéis pedirle por vuestra salud y para que tengáis un buen empleo.
Este ángel es un ser de Amor Incondicional. Os los otorgo porque lo merecéis ¿Y por qué lo merecéis? Simplemente porque sois hijos e hijas de Dios y eso es suficiente para mí. Yo no os juzgo por los errores del pasado o por las cosas aparentemente “terribles” que hayáis cometido. Yo solo veo en vosotros a Hijos e Hijas de Dios que estáis dispuestos a ser el Más y a dejar vuestros errores en el pasado.
Así que en vuestro corazón podéis decirme si aceptáis el ángel que os estoy entregando... Si es así, entonces hablad con él, escuchadlo. Cuando tengáis problemas y dificultades contádselos. Comprended que ahora tenéis un amigo o una amiga entre vosotros que os ayudará, que os guiará y os consolará. La presencia de este ángel realmente es muy física. Será para vosotros una gran ayuda y un soporte en vuestros momentos de angustia y de necesidad.
Así, os voy a dejar unos segundos para que meditéis en ese ángel y voy a permitir que cada uno en vuestro corazón le coloquéis un nombre. Primero debéis meditar para sentir si es masculino o femenino y entonces colocadle un nombre para que lo llaméis en todo momento.
(La audiencia entra en meditación durante unos segundos)
La misión principal de este ángel es mantener el concepto inmaculado para vosotros como Hijos e Hijas de Dios, infundir el amor incondicional en vuestros corazones y mantener esa esencia del Amor Incondicional vibrando. Pero no creáis que porque hoy lo he dado lo tendréis indefinidamente: podréis sostener esa presencia únicamente en la medida en que la ratifiquéis. Invocadlo cada vez que deis mi rosario en la mañana y asignadle tareas. Solo así podréis sostenerlo en vuestras vidas. Pero si lo descuidáis y os olvidáis de él, entonces simplemente se retirará, porque no tendrá trabajo que hacer ¡Un ángel no puede quedarse cruzado de brazos!
Os sello en mi amor. Os envuelvo en el Amor Incondicional de Dios que es para vosotros un don y una garantía de vuestra salvación Yo Soy Maria, dejadme vivir en cada corazón. Muchas gracias.