Cuando no nos amamos a nosotros mismos:
La causa oculta del maltrato intrafamiliar
En nuestra sociedad actual el maltrato dentro del núcleo familiar es un hecho cada vez mas publico y cada día nos hacemos más concientes de ello. Existen varios niveles de maltrato, desde el mas sutil hasta el mas obvio, el maltrato se inicia en primer lugar a nivel psicológico, mediante chantajes, palabras o actitudes hirientes que buscan causar un estado de sometimiento y servilismo en la otra persona, el maltrato psicológico se presenta en dos formas principales; una sutil y otra directa.
La forma mas sutil de maltrato, el psicológico, es la mas difícil de reconocer y es llamada también; chantaje emocional, es una forma de maltrato donde la persona con la que tenemos una relación afectiva nos manipula para obtener lo que quiere haciéndonos sentir culpables sino accedemos a sus deseos. Las siguientes son algunas de las actitudes más comunes en una relación donde hay chantaje emocional:
El segundo nivel, es decir, la forma directa de maltrato psicológico se caracteriza por el uso de palabras soeces y ultrajantes para dirigirse a usted, en este punto la otra persona tratara de una forma directa de herirle y socavar su autoestima hasta lograr que usted se sienta como basura y llegue a pensar que usted no es nadie si no tiene a la otra persona a su lado.
Ejemplos de actitudes del maltrato psicológico directo:
En el último nivel del maltrato, que es el eslabón más primitivo de esta cadena, llegan los golpes, las torturas, las privaciones. En este punto el maltrato se hace obvio para todos y el dolor físico se convierte en el nuevo lenguaje de comunicación.
Sin embargo este también se puede presentar de manera encubierta, especialmente durante la relación sexual cuando el hombre obliga a su compañera a llevar a cabo practicas sexuales que están en contra de los principios espirituales de la victima y aun pueden llegar a infligir alguna clase de dolor durante la relación a sabiendas de que no están produciendo placer sino sufrimiento. Este nivel de maltrato raras veces se hace público a pesar de que es humillante y denigrante de la dignidad de un Hijo o una Hija de Dios.
Hay una actitud común en la mayoría de las personas que infligen el maltrato y es que después de haber ultrajado a la otra persona, se muestran arrepentidos y aun haciendo uso de las lagrimas piden perdón y prometen que esta vez si van a cambiar, que nunca lo volverán a hacer, en un instante se vuelven personas cariñosas y amorosas, pero tan solo es otra mascara de la manipulación emocional. Tan pronto logran de nuevo tu aprobación vuelven a ser los mismos de antes.
Pero, ¿Qué pasa si soy yo el verdugo?
Es fácil para nosotros leer este documento y aplicárselo a otras personas, recordemos antes que nada las sabias palabras del Maestro de Galilea:
3 ¿Y por que miras la paja que esta en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que esta en tu propio ojo?
4 ¿O como dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?
5 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces veras bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (Mateo 7,3 Lucas 6,41)
Con la comprensión de estas líneas debemos empezar primero por mirar honestamente y de manera objetiva si somos nosotros mismos los manipuladores y de esta manera estamos infligiendo alguna clase de daño a un ser querido sin darnos cuenta. Para reconocer esto es necesario un análisis imparcial o en ocasiones puede ser de ayuda la opinión de otra persona cercana a usted.
¿Cuándo se que soy yo el que utilizo la maldad para lograr mis propósitos?
¿Porque permitimos que nos humillen?
Detrás de toda la maquinaria del maltrato intrafamiliar hay varias causas psicológicas o falsas creencias las cuales vamos a estudiar más detalladamente, pero detrás de todas estas falsas creencias existe un sentimiento mucho mas profundo: la falta de amor propio.
Una persona es susceptible al maltrato porque no se ama realmente a si misma, porque tiene una falsa imagen se si donde se ve como un ser humano que no es digno de amarse ni de ser amado por nadie, en vez de reconocer que en realidad somos Hijos e Hijas de Dios quienes fuimos creados por el amor de nuestro Dios Padre-Madre quien nos diseño bajo su propia imagen perfecta.
El camino para salir del maltrato no es tanto cambiar de pareja o escapar a otro lugar –aunque estas son opciones validas en la mayoría de los casos- pero el sendero para buscar una solución definitiva es mucho mas profundo, aceptar nuestra valía, nuestra dignidad, las cuales se basan en nuestro SER verdadero, la Presencia YO SOY de cada uno. Si reconocemos que ya somos esa Presencia Divina y permitimos que el Cristo se manifieste en nosotros entonces ya no necesitaremos creer que no somos dignos de recibir afecto de Dios, de nosotros mismos y de los demás.
El sentido de indignidad tiene su origen en la religión la cual nos ha hecho creer que somos simples pecadores y que esa es nuestra verdadera naturaleza, han bombardeado nuestro subconsciente tantas veces con esta idea que ya la hemos aceptado como una realidad que nada la puede cambiar. Los pastores cristianos nos han hecho sentir como gusanos miserables que no podemos ser salvados sino es a través de su iglesia externa. Los sacerdotes católicos nos han hecho repetir desde la niñez frases tan castrantes para el alma como:
“No soy digno de que entres en mi casa”
“Ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muestre”.
El génesis sin embargo nos enseña que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios y no como simples pecadores,
27 Y creó Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
28 Y los bendijo Dios; y les dijo: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da semilla, que está sobre toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da semilla, os serán para comer.
30 Y á toda bestia de la tierra, y á todas las aves de los cielos, y á todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer: y fué así. (Génesis 1,27)
Fue la serpiente la que nos llevo a identificarnos con niveles de conciencia inferiores a aquellos en los cuales fuimos creados y fue en uno de estos niveles donde aceptamos la mentira luciferina de que estábamos separados de Dios y por lo tanto no éramos más que simples pecadores.
Entonces, el Tu conciente finalmente se identifico a si mismo como pecador y esta es la triste mascara que portamos diariamente. “En aquello que pongas tu atención, en eso te conviertes”. El verdadero reconocimiento es que nuestra Presencia YO SOY, es decir, nuestra verdadera identidad, nunca ha sido tocada o ensuciada por ninguna de las cosas que hayamos hecho en nuestra vida. Imaginemos un acetato el cual esta puesto encima de la hoja blanca de nuestra verdadera identidad espiritual, lo que hemos hecho a lo largo de las encarnaciones es rayar y ensuciar el acetato (la falsa identidad del ego) en el transcurso de este proceso nos creímos el cuento de que éramos el acetato y empezamos a identificarnos con el ego.
Finalmente cuando aceptamos la realidad de que nunca estuvimos separados de Dios, que fueron el ego y el príncipe de este mundo quienes nos hicieron creer esta mentira, cuando reconocemos nuestros errores, volvemos la cara a Dios y pedimos perdón de manera sincera, finalmente damos el penúltimo paso a nuestra meta; reconocernos como Hijos e Hijas de Dios, en este punto el acetato es lanzado a la hoguera de llama violeta y surge nuestra identidad Real. Es decir reconocemos que somos el YO SOY. Fue por esto que Jesús ratifico nuestra identidad Divina ante sus agresores:
31 Entonces volvieron á tomar piedras los Judíos para apedrearle.
32 Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre, ¿por cuál obra de esas me apedreáis?
33 Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios.
34 Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, Dioses sois?
35 Si llamo dioses, á aquellos á los cuales fué hecha palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada);
36 ¿A quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy? (Juan capitulo 10)
Las falsas creencias
El falso sentido de indignidad y el falso sentimiento de no amarnos a nosotros mismos nos conduce a otra serie de falsas creencias las cuales están grabadas en lo hondo de nuestra mente subconsciente, estas creencias nos llevan a diferentes actitudes y posturas cual mas son dañinas para nuestra evolución espiritual.
Estas falsas creencias son las que nos provocan angustia, daño o miedo. La mayoría de nosotros adoptamos de niños creencias que no son verdaderas, y que por ello nos causan dolor. Una parte de nuestro proceso de desarrollo consiste en identificar nuestras creencias del ego y remplazarlas por la verdaderas creencias de Dios, una herramienta valiosísima para esto son los Rosarios de la Madre Maria para la Nueva Era entregados por ella a través de Kim Michaels.
Algunas de estas falsas creencias son:
Estas falsa creencias se pueden instalar más fácilmente en personas de autoestima pobre y por lo general tiene como causa subyacente ciertos sentimientos y actitudes guardados en nuestro interior los cuales nos hacen susceptibles a la maldad:
La relación codependiente, cuando enterramos nuestro verdadero SER
Finalmente cuando una persona acepta las falsas creencias nombradas anteriormente llega a ser susceptible a caer una y otra vez en relaciones codependientes. La codependencia es un trastorno de la personalidad que nos lleva a centrarnos en las necesidades y comportamientos de otros. Una persona codependiente se llega a obsesionar tanto por las necesidades de los demás que deja de SER.
Cuando alguien deja de SER, se convierte en la sombra o en un nuevo apéndice de otra persona, entonces sus deseos y aspiraciones son simplemente los que tenga el otro.
La codependencia es un estado de obstruye nuestro crecimiento espiritual y el libre desarrollo de nuestra personalidad ya que no nos permite reconocernos como el YO SOY, por lo tanto no podemos SER nuestra verdadera identidad, cuando amamos a los demás mas que a Dios o a nosotros mismos nos volvemos codependientes, Jesús dijo hace 2000 años:
Amarás á tu prójimo como á ti mismo.
(Mateo 19,19.Mateo 22,39. Marcos12,31. Romanos 13,9. Gálatas 5,14. Santiago 2,8)
Lo cual quiere decir que primero nos debemos querer nosotros, de lo contrario el amor que demos será un amor codependiente o controlador, mientras no nos amemos primero nunca podremos expresar el verdadero amor. Esta relación codependiente o dañina no solo se da entre la pareja, también es común encontrarla en relaciones madre-hija(o), padre-hija(o), hermana(o)-hermano(o) y entre amigos.
La siguiente grafica ilustra claramente la relación codependiente:

Como podemos observar en la codependencia se pierden los límites de uno mismo y por lo tanto dejamos de SER para convertirnos en parte de otra persona. “Dos personas no se aman realmente hasta que son capaces de vivir una sin otro y eligen vivir juntas”.
(M. Scot Peck)
El siguiente poema del escritor Libanés Khalil Gibran, ilustra lo que debe ser una relación de pareja equilibrada y sin sombra alguna de codependencia:
Luego Almitra hablo de nuevo y dijo: ¿Y que del matrimonio Maestro?
Y el respondió diciendo:
Habéis nacido juntos y juntos permaneceréis para siempre jamás.
Estaréis juntos cuando las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.
Si; estaréis juntos aun en la callada memoria de Dios. Pero dejad que haya espacios en vuestra compacta unidad. Y dejad que los vientos de los cielos dancen entre vosotros. Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura: dejad más bien que haya un mar meciéndose entre las costas de vuestras almas.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis de una sola copa. Compartid vuestro pan; pero no comáis de la misma tajada. Cantad y danzad juntos y estad gozosos, pero conservad cada uno vuestra soledad.
Hasta las cuerdas del laúd están solas aunque vibren con la misma música.
Dad vuestros corazones; pero no en prenda.
Porque solamente la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.
Y estad juntos, pero no demasiado juntos: porque las columnas del templo guardan distancias, y el roble y el ciprés no crecen el uno a la sombra del otro.
Khalil Gibran. El Profeta
La esperanza es lo primero que se pierde
Un paso importante en la ruptura de este circulo vicioso de maltratos-arrepentimiento-afecto-maltratos es romper definitivamente con una relación que no nos esta conduciendo a realizarnos como Hijos e Hijas de Dios. Lo que puede llevar a alguien a sostener una relación dañina de este tipo es la esperanza de que en algún momento, por alguna razón mágica la otra persona va a cambiar y nuestra vida va a ser feliz.
Le experiencia demuestra que las personas que se han adecuado a mantener a otros controlados por medio del temor o a practicar la infidelidad constantemente rara vez deciden cambiar de actitud y aunque una y otra vez hagan toda clase de falsas promesas sobre el futuro, al final van continuar ejerciendo lo que tanto resultado les ha dado; el control. El escritor estadounidense Scot Peck suele decir que “Si nuestro objetivo en la vida es hacernos amar, fallaremos. La única manera de asegurarse el amor es ser digno de amor.”
El deseo de mantener una relación de este tipo nos conduce a creer que podemos cambiar al otro y convertirlo en mejor persona, la realidad no puede estar mas lejos y fue expresada hace años en la comunidad de Alcohólicos Anónimos; “La única persona a la que puedes cambiar es a ti mismo”. El cambio de actitud es una decisión muy personal y solo puede empezar cuando uno reconoce el problema y decide hacer algo realmente heroico para superar su condición actual.
Siempre se ha dicho que la esperanza es lo ultimo que se pierde, pero en este caso, cuando estamos bajo el dominio de un manipulador compulsivo, la esperanza es lo primero que debemos dejar ir, por la salud de nuestras vidas. Una persona que realmente quiera cambiar debería empezar por buscar ayuda profesional y poner su empeño sincero en soltar la manipulación emocional.
Si a pesar de que el victimario no da muestras reales de querer mejorar en los aspectos no resueltos de su psicología, la victima decide continuar con el, sometida a los viejos maltratos, esto puede ser una muestra inequívoca de que existe una disfunción profunda en su personalidad que la puede llevar a aceptar el maltrato psicológico o físico como una parte normal de la relación de pareja.
¿Como puedo enfrentar una situación de maltrato y defender mi integridad?
Escapar del maltrato requiere de una decisión firme e inequívoca, debemos actuar con valentía. Valentía no es actuar sin miedo, valentía es actuar a pesar del miedo. Ante todo tenga en cuenta lo siguiente: No tolere nada que resulte perjudicial para su salud. En esta área es fundamental que usted se proteja. No puede tolerar el abuso o poner en riesgo su bienestar físico o emocional.
Puede empezar por internalizar y practicar las siguientes afirmaciones:
¿Cuales son los sentimientos negativos que surgen cuando la gente es afectada por el mal y la maldad?
Cuando uno cede a la maldad y a la manipulación la mayoría de las veces uno por lo general termina:
Avergonzado, herido, culpable, enojado, frustrado, anulado, triste, impotente, deprimido, desvalido, autocompasivo, victima, resentido, débil, como un mártir, agitado, asustado.
En cambio, cuando defendemos nuestra integridad y lidiamos con el mal con fiereza y con astucia actuamos bien con Dios y con nosotros mismos. La recompensa natural es que uno se siente:
Fuerte, orgulloso, capaz, seguro, valiente, optimista, excitado, eufórico, triunfante, aplomado, poderoso.
El camino
La salida de este circulo vicioso se encuentra en nosotros mismos y ante todo hay que aceptar que el hecho de que hayamos sido victimas de maltrato o de una relación codependiente significa que existen grietas en nuestra psicología y envés de tratar de cambiar o culpar a los demás debemos llegar a la comprensión de que el que necesita cambiar es uno mismo para remplazar aquellas condiciones que nos predispones a caer en esta clase de relaciones dañinas una y otra vez.
Debemos empezar con un reconocimiento de nuestra verdadera realidad Divina, nuestra Presencia YO SOY, como el núcleo de nuestro SER y seguidamente reconocer la existencia temporal del ego y sus juegos sutiles para mantenernos atrapados en las mentiras de la falsa identidad y de las relaciones codependientes.
Este proceso no se recorre de una vez y para siempre, es un camino gradual donde las Enseñanzas de Acuario de los Maestros Ascendidos entregadas en las páginas www.shangrala.org y www.askrealjesus.com nos pueden llevar a una comprensión mas elevada en la cual soltamos las falsas creencias con las que la sociedad, la religión y la familia nos han programado.
En este punto los rosarios de la Madre Maria para la nueva era pueden ser herramientas determinantes en el proceso de derrumbar los muros de falsas creencia que nos separan de nuestra Presencia YO SOY, estos rosarios, inspirados directamente por la Madre Bendita a Kim Michaels nos llevan de regreso a nuestra identidad verdadera exponiendo cada una de las falsas creencias creadas por el ego e inmediatamente revelándonos la realidad destellante que permanece oculta detrás de cada mentira.
Los rosarios se encuentran disponibles en español en la pagina www.Marysdivinedirection.com estos rosarios no son simples oraciones que podemos repetir como loros esperando que se generen cambios automáticos por el solo hecho de hacerlos, los Rosarios poseen profundas verdades que debemos interiorizar y poner en practica en nuestras vidas si esperamos que logren su mas elevado propósito.
En aquellos casos en los que la codependencia se este acercando a limites peligrosos para nuestro propio bienestar puede ser de gran ayuda y necesario entrar en tratamiento con un profesional.
Algunos libros que nos pueden ayudar a liberarnos de la maldad humana son:
Con Amor Incondicional,
YO SOY SIENDO Walter.
Nota: este documento esta basado en parte en los libros nombrados anteriormente y en las enseñanzas y los rosarios entregados en Shangra-la, estas palabras fueron inspiradas a mi por el Maestro Jesús quien esta muy preocupado por la manera como el maltrato intrafamiliar avanza en el mundo y especialmente en Suramérica donde la mujer es menospreciada por su condición desfavorable ante la sociedad. Esperamos que este sencillo documento sirva para iluminar las vidas de aquellas personas que están siendo victimas de alguna clase de maltrato y los mueva a buscar ayuda y solución a esta condición tan tristemente denigrante para el alma humana.