SUELTA YA TU MÁSCARA HUMANA
Amado Buda de la Compasión
Nota: Este dictado fue entregado a través de Walter Javier Velásquez el 31 de Diciembre de 2008, durante el Retiro de fin de año en Roldanillo, Colombia.
Pregunta: El amado Buda de la Compasión tocó un tema que considero muy importante y es que muchas veces para nosotros es fácil dar el amor -o lo que consideramos amor- entregando el aspecto “positivo”, el aspecto tierno, amoroso. Pero muchas veces es difícil dar el aspecto fuerte del amor, el aspecto que él mencionaba en su dictado que es el sacudir a otras personas para que despierten de su estado de consciencia.
Muchos de nosotros, y particularmente yo en mi psicología he detectado que muchas veces no soy capaz de hacerlo. Yo creo que él tocó el punto perfectamente ya que muchas veces nos da miedo de cuál va a ser la reacción de otras personas hacia nosotros. Yo particularmente he detectado que soy muy sensible a la reacción de otros y que todavía le doy demasiado peso a la opinión que otros puedan tener sobre mí y me da mucho miedo el rechazo de otras personas.
Entonces la pregunta para el Buda de la Compasión es: ¿Cómo es ese proceso para uno liberarse de esa atadura a la reacción de otras personas? ¿Es algo que se logra con el tiempo? ¿Qué ejercicios se pueden hacer? ¿De qué forma práctica podemos volver realidad lo que él nos está diciendo?. En algún momento de su experiencia en la materia él se dio cuenta de que no podía estar atado a la reacción de otras personas y yo intelectualmente lo reconozco, pero todavía no he llegado a ese punto en el que me sienta libre de la reacción de otros, en el que no me sienta afectado cuando otras personas de alguna forma me rechazan por el aspecto espiritual o porque les llamo la atención y los sacudo.
A ver si tú nos profundizas un poco más en la parte práctica de este tema.
Respuesta del Buda de la Compasión: Hay una pregunta sencilla que debes hacerte en este momento y es: ¿A quién sirves?, ¿Sirves a Dios, al YO SOY ESE YO SOY, o acaso sirves al ego de las demás personas que necesita ser mimado o acariciado?. Este es el punto en el cual se llega al cruce de caminos, a la “Y”. A la izquierda está el camino en el cual puedes seguir trabajando para el ego de las personas, mimándolo y acariciándolo para caer bien. De esta forma mantendrás tu máscara humana. Por otro lado puedes tomar el camino de la derecha y decir: “De aquí en adelante voy a servir a Dios y cuando Él me inspire en mi corazón que tengo que decirle algo a alguien lo haré”.
Esto no quiere decir que le tengas que decir las cosas a las personas con odio, con rabia o con cólera, porque incluso podrías hacer mucho más daño que quedándote callado. Se trata de decirlo con fuerza, desde el corazón pero sin caer en la cólera, sin caer en la crítica, sin caer en la condenación ni en el juicio de esa persona.
Realmente la clave es exponerle a otros de una manera imparcial toda la situación que estás viendo y que esa persona necesita mejorar. Pero si se lo dices involucrando tus emociones o lo haces emitiendo un juicio hacia esa persona, poniéndola en un paredón, entonces realmente estarás traicionando los principios que queremos dar.
Existe una línea muy delgada entre juzgar a una persona y ayudarle a que vea la viga en su propio ojo. Recuerda que nunca se debe hacer este trabajo con cólera ni con rabia. Además, debes entender cuál es la motivación profunda que hay en tu corazón. ¿Es acaso la de hacer sentir mal a la otra persona, incluso humillándola?, o ¿realmente quieres ayudar a esa persona a que se eleve en consciencia, a que sea Más, a que despierte, y entonces queriendo ayudarla le expones esos aspectos?.
Entonces hazte la pregunta cuando quieras exponer un aspecto del ego de alguien: ¿Lo hago realmente por amor a esta persona o lo hago porque esta persona me cae tan mal, me fastidia tanto que voy a hacerla sentir mal y voy a humillarla para que se sienta como una basura?.
La motivación es muy importante en este caso y a la pregunta que me planteas “¿Cómo hacer para hacer esto?”, pues no hay otra forma de hacerlo sino haciéndolo. Realmente hay que empezar soltando ya la tontería de querer mantener la máscara humana ante el ego de otros. Debes soltar las expectativas de que la gente te vea como la buena persona, como la persona cariñosa y amorosa.
Pues amados, no se esmeren tanto en cultivar esa máscara humana porque sin importar que lo que ustedes hagan sea bueno o malo siempre van a ser el blanco de las críticas de las personas. De todas maneras van a ser criticados, de todas maneras se van a mofar de ustedes. Así que simplemente díganse a sí mismos: “pues bien si de todas maneras las personas de alguna u otra manera me van a criticar por lo que hago, pues lo voy a hacer a la manera de Dios y si me critican por hacerlo a la manera de Dios pues que lo hagan”. Eso es mejor que a ustedes los critiquen por estar haciendo las cosas a la manera del ego.
Así que amados, suelten ya esas expectativas y esas tonterías de estar pensando en lo que la gente debería pensar de ustedes y realmente digan: “voy a servir a Dios de aquí en adelante y voy a ser un instrumento de Dios para despertar a la gente, para moverla, para darle la cantidad de amor que necesitan y para darle la cantidad de poder que necesitan en un momento dado”.
Muchas gracias.