Preguntas a cerca del sendero espiritual 

Babaji 

Nota: este dictado fue entregado el domingo 17 de agosto de 2008 a través de Walter Javier Velásquez, durante el “Retiro de verano 2008” de la Misión Shangra-la para Suramérica. Este evento se llevó a cabo del 16 al 18 de agosto en la vereda San Joaquín, municipio del Tambo, Cauca, Colombia. 

Parte XIII 

1. Pregunta: Maestro Babaji, he trabajado mucho en mi psicología, sin embargo siento mucho miedo y ansiedad, te pido ayuda al respecto. 

Respuesta: Amado, todos esos miedos y ansiedad provienen del sentido de creerte separado de Dios. Ese sentido de separación te hace creer indigno, al creerte indigno forjas un vacío profundo en el alma que te lleva a verte solo y abandonado. Aunque puedas parecer alegre y feliz ante la gente, internamente llevas una tristeza profunda en el alma, un sentido de abandono, de creerte miserable –es a ese sentido a lo que tienes que renunciar. 

Ese sentido de abandono y soledad es el que no te permite atraer una pareja y te lleva a tratar de ahogarlo en alcohol, tratas de distraer la mente por medio del juego (para evitar pensar que eres un miserable). 

Renuncia a ese falso sentido y repite conmigo:  

Afirmación de Divinidad 

¡YO SOY Dios en la Tierra! ¡YO SOY una extensión de Dios! YO he venido aquí, como Dios que soy, a cumplir un propósito; a ejercer una labor. Reconozco que dentro de este propósito me equivoqué, cometí errores, creé un ego; pero a pesar de todo eso no he manchado el Espíritu puro que YO SOY, porque lo que YO SOY no se puede dañar ni afectar por nada en este mundo.  

Lo único que se ha afectado es el “Yo conciente”, pero si YO decido reconocer que soy Dios en la Tierra puedo soltar todos estos errores y ataduras. Así que reconozco mi  dignidad, acepto mi integridad, renuncio a esa mentira que dice que soy un miserable, que soy un pecador, que soy indigno, que soy una victima; las arrojo la Fuego Sagrado, me libero de ellas y acepto que YO SOY la Llama de Dios en la Tierra.  

YO SOY la intención de Dios en la Tierra y Soy absolutamente digno a pesar de lo que haya hecho o dejado de hacer, porque ninguno de mis actos ha podido manchar la Plenitud del Dios que YO SOY. Reconozco esa mentira y renuncio al alcohol (como una forma de intentar liberarme de mi sentido de indignidad), renuncio al juego (como una adicción compulsiva que me lleva a tratar de olvidar ese falso sentido de miserablesa que hay en mí). YO renuncio a todo eso y entrego todos mis miedos. 

Acepto -con Jesucristo- que Yo y mi Padre ¡Uno somos! a pesar de los errores que haya hecho o dejado de hacer, Yo y mi Padre somos Uno porque YO SOY el Uno y el Todo, YO SOY la totalidad. 

Amado, te recomiendo que busques la ayuda de un grupo de apoyo que te permita sanar ciertos aspectos de tu psicología. Te recomiendo que trabajes con el “Rosario para amarte a ti mismo” para que empieces a reconoce quién eres realmente y sueltes la necesidad de recurrir a ciertas cosas para distraer tu mente de esa mentira que has guardado por años. 
 

2. Pregunta: Sé que debo servir pero no he podido identificar la forma adecuada de hacerlo, me cuesta trabajo llegar a entender cómo debo servir.  

Respuesta de Babaji: El primer servicio que debes prestar es contigo misma aceptando el amor incondicional de Dios por ti. Hay una parte en tu conciencia que te dice que por “este o aquel motivo” no eres digna. Eso no es más que una serie de mentiras del ego. Necesitas iniciar el servicio con la primera persona que Dios puso bajo tu cargo: Tú misma.  

En primer lugar, debes empezar liberándote de la conciencia de indignidad. Luego reconoce todas las cualidades (artísticas, musicales, laborales) que tienes, descubre cuales son las cualidades en las que mejor te desenvuelves y por medio de ellas puedes enseñarle a otros. Por medio de la danza –por ejemplo- puedes llevar a los niños al sendero espiritual del reconocimiento del Dios interno. 

No necesitar tener todo desde ahora o tener todo un plan desarrollado sobre lo que vas a hacer. Empieza con poco, sigue el primer impulso que surja en tu corazón. A partir de eso la Llama del Servicio se irá desarrollando gradualmente hasta alcanzar un nivel Crístico. 
 

3. Pregunta: Amado Babaji, quisiera saber sobre el tema de renunciar a las expectativas humanas, a los deseos del ego. ¿Qué pasa cuando esos deseos -a pesar de renunciar a ellos- regresan con más fuerza? ¿Qué nos puedes recomendar para superar esos deseos y poder ejercer nuestro proceso de renuncia a ellos? 

Respuesta de Babaji: Lo más importante que necesitas para seguir este sendero de soltar las ataduras es el ingrediente fundamental de la CONSTANCIA.  

Sepan que llevan miles de años (en diferentes encarnaciones) alimentando esos deseos y expectativas. No crean que ellas van a desaparecer en una semana o en un mes. 

Lo que necesitan aprender es que cada semana deben hacer una lista de sus ataduras (1). De esta manera pueden empezar a soltarlas y entregarlas concientemente a la Llama del Espíritu Santo. Repitan este proceso diariamente. A medida que hacen esto lleven un registro semanal del proceso. 

En algún punto estas energías –que son como un programa de computadora que tiende a repetir lo mismo- empezarán a perder fuerza, cada día se irán debilitando más y más hasta que llegarán a un punto (en semanas, meses o años) que ya no podrán tocarte. En ese momento te harás invulnerable estando por encima de esas expectativas. 

Pero ante todo es un trabajo gradual en el cual necesitas cultivar la constancia. No se trata solo de renunciar un día o una semana. Se trata de un proceso diario. Cuando las sueltas regresarán al día siguiente para tratar de buscar acomodo en ti. 

Debes continuar el proceso de soltar y soltar. De nuevo, el punto focal en todo este trabajo de trascender las ataduras es la constancia –en Unidad con el YO SOY. 
 
 

Nota:  

(1) Si deseas profundizar en este importante tema, solicita (al e-mail: yosoysiendo@gmail.com) el libro: Las 7 Calves para el Despertar Espiritual. 

Prólogo

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.Por Hugo Delgado. MBA. 

El lector tiene ante sí un libro muy especial que a pesar de su corto tamaño destila una profunda sabiduría espiritual. Su autor es una persona común y corriente, pero a la cual Dios ha decidido usar como instrumento para entregar mensajes transformadores. Y de hecho, el mensaje de este libro es realmente transformador. 

Y es que desde el primer párrafo el YO SOY, que no es otra cosa que la presencia de Dios que se ha individualizado en cada uno de nosotros, nos expone las causas y el origen del sufrimiento humano. Pero el mensaje transciende, debido a que más allá de describir las razones de nuestro dolor, se enfoca en darle al lector una serie de herramientas prácticas y ejercicios para depurar la mente de bloqueos y ataduras, de forma que este pueda encontrar la fuente de plenitud en su interior. 

Las técnicas y meditaciones expuestas en este libro se destacan por su practicidad y efectividad.  Cualquiera que las use de forma metódica podrá experimentar una profunda transformación interna y lograr una mayor cercanía con Dios.  Sin embargo, para ver resultados efectivos, se requiere de un esfuerzo constante y de una aplicación juiciosa de la enseñanza expuesta en estas páginas. La recompensa del esfuerzo se reflejará en un estado de paz y felicidad superior, una vida libre de condiciones limitantes y un sentido de unidad con Dios. 

Algunos extractos del libro contienen diálogos del autor con el YO SOY, elaborados en forma de preguntas y respuestas. Esta forma de conversaciones  permite profundizar en temas claves de la vida y del sendero espiritual. El conocimiento que aquí resulta es para el lector una bendición pero al mismo tiempo implica la enorme responsabilidad de aplicar estas técnicas para el beneficio individual y del conjunto. 

En resumen, la gran riqueza de este libro radica en la conexión directa del autor con la Fuente infinita, que a su vez desborda su sabiduría iluminadora con respecto al tema más importante y esencial de la travesía humana: La búsqueda de la tan anhelada Felicidad. 

Esperamos sinceramente que el lector disfrute una y otra vez la sabiduría aquí contenida, y que al hacerlo redescubra la verdadera esencia de su relación con Dios y la naturaleza de su SER real.