¿Afecta un transplante de órganos o una cirugía mi crecimiento espiritual?
Babaji
La causa mundial de la enfermedad. Como operan los milagros. Las curaciones evangélicas y la sanación verdadera. ¿Es conveniente una cirugía o transplante de órganos? El papel de la medicina y el verdadero sanador.
Nota: este dictado fue entregado el 20 de Junio de 2007 a través de Walter Javier Velásquez.
Pregunta: Quería comentar un tema delicado que nace de algo que dice mi abuela en sus clases (Ella tiene un grupo de Summit Lighthouse). Ella dice que las operaciones pueden frenar nuestro avance espiritual de una forma significativa. Ella por ejemplo no quiso operarse las cataratas de sus ojos por una razón de este tipo. Ahora esta ciega, y vive así; menos mal que tiene alumnas serviciales que la ayudan con las labores de la casa.
El caso de los transplantes es algo más entendible, puesto que un cambio de
corazón en algo quizás puede afectar en el karma, en la llama trina, etc., etc.
Mi abuela siempre les tira estas advertencias a los doctores que hay en las
clases, y estos no entienden muy bien, y casi siempre se defienden como gato de
espaldas.
Mi opinión es que la medicina alopática es demasiado invasiva, pero
lamentablemente en muchos casos de vida o muerte no queda otra más que
someterse...
Entonces sería para mi gratificante saber tu opinión respecto a este tema, y
también si es posible la opinión de los Maestros.
Un abrazo fraternal.
Ricardo.
Santiago de Chile.
Respuesta de Babaji: amados, tal como dije en mi dictado “La causa de los accidentes y enfermedades” cada enfermedad corresponde a un estado de conciencia que no ha sido superado y que se ha hecho físico para poder ser reconocido más fácilmente. Lo ideal sería que las personas buscaran la causa espiritual de su enfermedad y empezaran a trabajar en su sanación al nivel donde esta fue creada originalmente, es decir, en la psique. Esperamos un avance significativo en este campo en la Era de Acuario, aunque todavía falta mucho tiempo para que la medicina comprenda este punto de vista profundo.
La causa de la enfermedad
La causa primordial de todas las enfermedades es la creencia en la separación de Dios y la ausencia del Amor Incondicional en los corazones de los hombres. Mientras no exista una medicina que se ocupe de sanar esto, jamás la gente podrá gozar de salud completa. Cada año se encuentra la “cura” para ciertas enfermedades. La medicina avanza rápidamente con nuevos descubrimientos. Sin embargo, el panorama es claro: cada año hay más enfermos. Cada día aparecen nuevas enfermedades. La medicina se ha encargado de sanar en la última etapa de la enfermedad: el cuerpo físico. Pero mientras que no haya una medicina que busque sanar los otros cuerpos primarios, nunca se podrá vencer la enfermedad.
Jesús dijo que el último enemigo a vencer era la muerte. Esto solamente será posible cuando las personas renuncien a la mentira original: la separación de Dios. Esa mentira es el origen de la muerte, la enfermedad y el sufrimiento. Las personas matan, roban y hacen daño a sus congéneres por una sola razón: creen que están separados del resto de la humanidad. Si comprendieran que todos sois Uno y que cada palabra, acción o gesto que enviáis al mundo se os devolverá multiplicado, las personas repensarían su manera de actuar. Inclusive los mismos estudiantes de las enseñanzas espirituales parecen no haber comprendido este principio. Muchos siguen sembrando resentimiento y crítica. Siguen viendo a sus hermanos y hermanas con una visión humana, inferior al concepto inmaculado que tiene Dios de vosotros.
Aprended a amar, cuando cada célula se contagie del amor incondicional la enfermedad no podrá existir más en vuestro cuerpo. Sin embargo, por ese mismo amor, muchos deciden cargar enfermedades que no les pertenecen para aliviar la carga de este bello planeta que tanto quiero y en el que tengo puesta mi esperanza.
Si hay esperanza
Si vosotros creéis que ya todo esta perdido para la tierra, que no hay esperanza, es porque no estáis dispuestos a dejar vivir al Cristo en vosotros. No me gustan los pesimistas que en lugar de ayudar a sostener la imagen divina refuerzan aquello que los caídos quisieran ver manifiesto: la ruina total de la humanidad. Yo creo firmemente en que el amor vencerá, porque el amor es más fuerte y duradero que cualquier clase de odio o arma nuclear. El odio puede descomponer el átomo, pero el amor sin ningún esfuerzo sostiene el cosmos.
Así, amados, una de las más grandes enfermedades de todos los tiempos es la ausencia de confianza en lo que Dios –dentro de cada persona- puede hacer para elevar este planeta. ¿Creéis que si no hubiera esperanza Buda hubiera venido a la tierra a establecer su sangha? ¿Acaso Jesús hubiera venido a perder el tiempo predicando la Palabra de Dios? ¿Es que creéis que Yo, Babaji, me hubiera ofrecido a permanecer con un cuerpo físico sino creyera en que vosotros podéis vencer? ¿Creéis que si no tuviera una esperanza cimentada en una base sólida gastaría el momentum de mi logro en este Web site? Amados, yo creo en vosotros, creo en el amor que hay en vuestros corazones. Solo falta que creáis vosotros también en ese amor y lo dejéis fluir sin restricciones de ninguna clase.
Dios siempre ha entregado a la humanidad métodos para que las personas puedan lidiar con las enfermedades. Una enfermedad puede afectar seriamente la psicología de una persona. Por tanto, en muchos casos la sanación es necesaria para que la persona pueda hacerse cargo de su estado de conciencia. El estrés y la depresión que causa la enfermedad pueden generar una verdadera carga para el avance espiritual de la gente. En este punto los métodos de sanación son lícitos para que la persona se pueda levantar y lidiar definitivamente con el estado psíquico que causó la enfermedad en un principio.
Llamamos métodos ilícitos a aquellos que interviene la enfermedad sin estar dispuestos a sanar la causa. Estos métodos tratan de burlar las leyes de Dios. Sin embargo, como la enfermedad permanece viva en sus cuerpos sutiles, tarde o temprano regresa atacando un órgano distinto. Así podéis pasar la vida jugando al gato y al ratón con la enfermedad del alma que no queréis confrontar. Preferís culpar a cualquier cosa en el mundo por la enfermedad menos reconocer la causa en vosotros mismos.
¿Cómo vienen los milagros?
La señora de la cual me hablas está esperando una sanación espiritual directa o milagro. Puesto que ella está siguiendo a los Maestros Ascendidos eso no va a suceder de esa manera. Los Maestros traemos sanación en la medida en que la persona se compromete a buscar la viga en su propio ojo y a sanar las enfermedades del alma, las cuales traen como consecuencia las enfermedades del cuerpo. Nosotros no queremos establecer un manto de sanación como el que portaba Jesús, sobre ninguna persona. Eso desviaría la atención de la gente en su propio poder de sanarse –el YO SOY- y crearía un lamentable estado de codependencia con el sanador.
Cada uno debe ser su propio sanador. Ese es el ejemplo que deseamos que deis al mundo en la era de acuario. No esperéis que un ángel os sane de improviso sin estar trabajando en vuestra psicología personal. Vuestra Presencia YO SOY y vuestro Cristo son la mayor fuente de sanidad que podáis tener. Arcángeles y Maestros están dispuestos a sanar. Pero, hasta que no estéis dispuestos a superar esos estados de conciencia que trajeron consigo la enfermedad, no podréis ver un gran avance en este campo.
Un milagro esta definido como algo inexplicable. Pues bien, los milagros son el resultado de la aplicación de leyes que rigen el universo. Las leyes de la física son solo una parte de eso, pero hay unas leyes superiores, muchas de las cuales el hombre desconoce. Para los antiguos habitantes de América el avistamiento de un avión era considerado un milagro. Vosotros sabéis que un avión funciona porque en él se aplican distintas leyes que rigen el universo material. Los milagros como tal son el resultado de la aplicación de leyes universales, por tanto esa palabra no es adecuada en ningún caso.
Un verdadero milagro –si así lo queréis llamar- solo se puede manifestar en vuestras vidas cuando estáis dispuestos a soltar la hipocresía de vosotros mismos y a buscar la raíz de los problemas o enfermedades que vosotros habéis creado. Cuando esto sucede una puerta se abre en el cielo y entonces Dios, a través de un Arcángel o un Maestro puede atravesar el velo y sanaros. Mientras no estéis dispuestos entonces esa puerta permanecerá cerrada.
Por tanto, desde mi óptica, el más grande milagro que podáis tener es el derrumbamiento de las murallas de hipocresía, las defensas psicológicas que, como lo muros de Jericó se yerguen custodiando vuestra alma. El ego permanece día y noche, como un centinela fiel protegiendo su fortaleza para que sigáis buscando las causas de vuestros pesares por fuera de vosotros. El ego es un impostor, el impostor de vuestro Cristo Viviente y mientras no podáis reconocer cuando habla el ego y cuando el Cristo, estaréis lejos de encontraros a vosotros mismos.
Las iglesias cristianas están llenas de miles de sanadores los cuales hacen un verdadero show de eso. Amados, ni Jesucristo ni el Espíritu Santo se prestarían para eventos circenses de ese tipo. En muy pocas ocasiones la devoción del pastor o del creyente atrae al verdadero Espíritu Santo. Lo que veis ahí son sesiones de hipnotismo colectivo, de auto-sugestión, en los cuales las masas entran en trances donde los demonios astrales se apoderan de su luz y les dan a cambio sanación. Pero es una sanación temporal. Como veis, la gran mayoría de estas personas recaen en la enfermedad tarde o temprano ¿Por qué? Por que no buscaron la verdadera causa y la sanaron.
El papel de la medicina
En el caso de la medicina alopática, realmente se ha convertido en un gran negocio. Los médicos honestos que hay no encuentran mucho con que trabajar. La mayoría de los tratamientos de esta medicina están encaminados a atenuar los síntomas de una enfermedad, rara vez se atreven a buscar la causa. Los medicamentos producen efectos adversos tan graves que en ocasiones generan nuevas enfermedades. Sin embargo, debo aportar que esta medicina, con todos su defectos, ha salvado la vida de muchas personas y que ha cumplido su función de una u otra manera. Sus procedimientos no son lo ideal, pero tratándose de vidas humanas, han sido muy beneficiosos en personas que no tenían otra opción para salvarse.
En el caso particular de la señora que se ha quedado ciega por cataratas, lo ideal es que buscara la causa de su ceguera, la causa psíquica. Que se preguntara que es lo que no quiere ver. Al mismo tiempo debería estar abierta a las opciones que provee la medicina. La cirugía es aceptable, en muchos casos es un medio formidable para traer sanación. Debéis pensar que Dios puede curar de muchas maneras. Un milagro como tal es solo una de ellas. Dios también puede intervenir a través de las manos y la mente de un médico para sanar a alguien. Las personas que esperan que Dios las sane personalmente no han podido comprender que Dios es el todo y esta en todos. No pueden ver a Dios en los médicos y enfermeras. Esa, muchas veces es su prueba, poder reconocer a Dios en las personas.
Recordad el cuento del hombre que estaba en medio de una inundación y esperaba que Dios lo salvara personalmente. Llegó una lancha y luego un helicóptero a salvarlo y se negó a irse con ellos. El dijo que Dios lo tenía que salvar porque él había sido un buen cristiano. Finalmente murió ahogado y llegó al cielo. Inmediatamente se dirigió indignado a Dios y le reclamo por que no lo había salvado. Dios le respondió calmadamente que no era su culpa, puesto que había hecho todo lo posible enviándole una lancha y un helicóptero para salvarlo.
Tú dices: El caso de los transplantes es algo más entendible, puesto que un cambio de corazón en algo quizás puede afectar en el karma, en la llama trina, etc., etc.
Un transplante de corazón es lo más indicado si de eso depende la vida. ¿No es más importante sostener la vida en el plano físico para terminar vuestra misión? Si una persona tiene la posibilidad de vivir por un transplante y no lo acepta por las razones que mencionas y luego muere, realmente habrá creado mucho karma. Eso es una forma deliberada de suicidio. La Llama Trina no puede ser afectada por un transplante puesto que no es algo físico, esta Llama está a nivel del cuerpo Etérico. Si es cierto que una porción de energía del donante se puede transmitir a través de un órgano. Pero eso es menos grave que dejarse morir. Además, si conocéis la Llama Violeta podéis transmutar esa energía mediante los decretos o rosarios. Otra forma es ofreciendo un servicio a la vida en favor del donante.
Amados, las personas han creado una serie de conceptos erróneos acerca de Dios y acerca de lo que es la sanación. Estas falsas creencias han afectado seriamente la calidad de vida en este planeta. Esperamos que las personas se vuelvan más abiertas a adoptar puntos de vista más prácticos. A buscar las causa dentro de sí mismos y a explorar en el campo de las medicinas alternativas. Dios ha creado el planeta de tal forma que alberga los medicamentos que os ayudan a sanar vuestras dolencias. Para que esto sea completo debe combinarse con una forma de psicología orientada a sanar el alma y recuperar los fragmentos perdidos para lograr la integridad.
Mientras las personas no tomen la decisión de ser integras no podrán tener una verdadera salud. ¿Qué es integridad? Es estar completo en Dios. Os diré tres cosas que no permiten que una persona sea totalmente integra: lo primero es creerse separados de Dios y del resto del universo. Lo segundo es la fragmentación del alma, esta ha sufrido y ha perdido partes de sí al atravesar situaciones difíciles. Lo tercero es que las personas no se atreven a reconocer la sombra, el ego que han creado y que deben integrar (reconocer) primero para poder entregarlo.
Amados, convertíos es grandes sanadores sobre la tierra. Aceptad el amor incondicional de Dios y dadlo a todas las personas sin cuestionaros si lo merecen o no. Eso no os incumbe a vosotros. Simplemente dad ese amor al mundo, compartid un almuerzo con alguien que necesita saciar su hambre, compartid una sonrisa o una palabra de aliento con aquellos que han perdido la esperanza. Escuchad a aquellos que necesitan desahogarse y soltar las cargas de la vida. Dad amor, dad amor, dad amor sin límites y seréis llamados sanadores. ¡Sanadores de las almas!