Una visión no-dualística sobre Colombia

 

Babaji

 

Nota: este dictado fue entregado el 17 de marzo de 2008 a través de Walter Javier Velásquez.

 

Pregunta: amado Babaji, quisiera que comentaras algo sobre la situación del conflicto actual que hay en Colombia. Esta es una guerra que lleva muchos años y nos gustaría saber cual es la visión de las Huestes Ascendidas y la posible salidas que tenemos para separarnos de ella.

 

Respuesta de Babaji: Mi amado, para dar una respuesta a dicha pregunta debemos tener una perspectiva no-dualística de la situación. Como vez, la dualidad es un estado de conciencia que hace que las personas se polaricen a los extremos, ya sea de una causa armada o de un partido político. Cuando una persona se queda atrapada en uno de los extremos de la dualidad, cree que la solución solo se puede encontrar aniquilando al extremo opuesto mediante el uso de las armas o aplastándolo en las urnas electorales.

 

Una característica singular de la dualidad es que ciega a quienes están atrapados en ella. Cuando alguien está absorto en esa conciencia tiene la creencia de sus objetivos son totalmente puros, de que tiene la verdad absoluta sobre una situación mientras que su oponente está absolutamente equivocado. La dualidad no permite a la gente buscar un equilibrio entre dos formas de pensamiento opuestas entre si, al contrario, radicaliza las opiniones para crear un abismo cada vez más grande entre las dos formas de pensar.

 

Cuando una de las partes cree que tiene la verdad absoluta, que sus ideas son las únicas que pueden salvar la pueblo, entonces llega al extremo más peligroso de la dualidad: la creencia de que el fin justifica los medios. Estas personas hacen lo que sea con tal de “salvar” a la gente, de este modo se enfrascan en guerras sin fin que terminan destruyendo al pueblo por el que dicen pelear. Detrás de esto hay una verdadera lucha por el poder y el control sobre las masas. Esa sed de poder se disfraza a veces de amor por la gente para ganarse la congracia de esta.

 

Lo que vemos en Colombia es la eterna lucha de los opuestos dualísticos. Desde el principio de su historia moderna, liberales y conservadores se han enfrascado en batallas políticas por mantener el control de la nación. Ambos partidos representan los extremos de la dualidad. Sus dirigentes han reñido por el poder para su propio beneficio y no para elevar al pueblo.

 

Hoy día, con la entrada en escena de partidos de izquierda como el Polo democrático y un gobierno de derecha, las polaridades dualísticas se han radicalizado substancialmente. La ausencia de una nueva forma de pensamiento político que esté por encima de los extremos dualísticos es un factor determinante en los problemas de Colombia y las demás naciones de América. La ausencia misma de una forma de pensar no-dualística significa que las personas prefieren estar polarizadas en la dualidad.

 

Tanto el pensamiento del gobierno como el de los partidos políticos de oposición están equivocados. Pero, así como no hay una verdad absoluta tampoco hay una mentira absoluta. Ambas formas de pensar tienen algunas cosas que son positivas para la nación. Para maximizar los efectos benéficos de ambas formas de pensamiento es necesario que una nueva forma de política tome lo mejor de cada uno y lo lleva a un nivel superior. Sin embargo amados, siendo realista, la conciencia de la gente todavía no tiene la apertura suficiente para dar cabida a esta nueva forma de pensamiento. Ellos todavía necesitan probar de los extremos dualísticos hasta hastiarse de los mismos y buscar el punto de equilibro –es decir, la conciencia del Cristo.

 

Pregunta: amado Babaji, quisiera que nos comentáras cual sería el papel de la guerrilla colombiana en esta nueva forma de pensamiento no-dualístico.

 

Respuesta de Babaji: la guerrilla colombiana representa la facción más extrema de la dualidad, así como los grupos paramilitares representan la contra-parte dentro de este juego de ajedrez nacional. Dentro de las guerrillas hay un potencial de jóvenes idealistas que tienen la chispa para llegar a comprender que el uso de las armas no es el camino. Sin embargo, la elite de poder dentro de estos grupos jamás permitirá –dadas las condiciones actuales- que estos jóvenes lleguen a plasmar sus ideas.

 

Las guerrillas colombianas crecieron en una época en que la corrupción política y el control de la elite eran mucho más evidentes. En nombre del pueblo iniciaron una lucha por defender a este de los políticos corruptos. Muchos de los jóvenes que se integraron a sus filas lo hicieron con un objetivo muy altruista, sin embargo la lucha estaba condenada al fracaso desde el principio por dos razones:

 

 

Por lo tanto, podemos ver que el objetivo era noble, pero las políticas y los medios que utilizaron terminaron siendo más terroríficos que los del gobierno al que atacaban. Ahora, la incursión de las guerrillas en el secuestro, el narcotráfico y los atentados con bombas acabaron llevando la guerra al nivel más bajo posible que puede alcanzar una nación. Para equilibrar la balanza de la dualidad, las elites de empresarios y ciertas facciones del gobierno crearon los grupos paramilitares, los cuales terminaron llevando acabo acciones aun más crueles y despiadadas que aquellos a quienes perseguían por ser crueles y despiadados.

 

Como veis, todo el escenario político y militar está penetrado por la conciencia dualística que promueve la guerra como un fin en sí mismo. El objetivo de  cualquier guerra es el poder. Para ello engañan a las personas haciéndoles creer que la meta de la lucha es el bienestar de pueblo. Como hemos visto, es justamente el pueblo quien más sufre con las guerras y confrontaciones a que son llevados por las elites dualísticas.

 

Lo mejor que podrían hacer los lideres guerrilleros es comprender que la paz es el único camino posible, si realmente quieren ayudar al pueblo. Ellos deberían pensar en llevar sus ideas a la escena política, así podrían hacer algo realmente bueno por la gente. Ellos son concientes de que jamás podrán tomar el poder en Colombia, su persistencia en la lucha tiene tres causas fundamentales:

 

 

Pregunta: En este momento tenemos un gobierno que goza de mucha popularidad, deseo saber tu opinión del mismo.

 

Respuesta de Babaji: Después de estar hartos de las FARC, los colombianos esperaban un Mesías que los liberara de ellas. Uribe ha llegado al poder porque encarna el arquetipo ideal que la mayoría de los colombianos guardan en su inconciente colectivo. Él vino a ser el catalizador de una forma de pensamiento dualística y guerrerista que existe en el interior de mucha gente en este país. Eso demuestra que las personas no han elevado suficiente su conciencia como para buscar un gobernante más Crístico. Déjame poner  algunos puntos sobre el gobierno de Uribe:

 

 

 

El presidente fue impulsado por la elite de poder empresarial y ellos le pasaron su fractura de cobro. Eso se ve reflejado en mejores beneficios para ellos y menos para los trabajadores. Lo irónico es que estos últimos fueron los que pusieron la mayoría de los votos. Este es el grave problema del sistema democrático que hay en la mayoría de países del mundo. El sistema es obsoleto puesto que termina promoviendo a los candidatos apoyados por las elites y les niega la oportunidad a personas que no están adheridas a las mismas pero que podrían hacer la diferencia.

 

No estoy diciendo que el presidente Uribe sea totalmente malo, ya que eso seria un pensamiento dualístico. No podemos negar las cosas positivas que ha traído este gobierno, pero si podemos afirmar que son logros mediocres en comparación con lo que se podría hacer si hubiera un verdadero deseo de elevar a la gente. Dentro de él hay muchas cosas positivas que él mismo quisiera aplicar para favorecer a la gente, pero sus compromisos con la elite económica tiene sus manos atadas para hacer mucho más de lo que podría hacer. Sin embargo puedo deciros que Uribe es uno de los “menos peores” en el abanico político de la Colombia de hoy. Pero su renuencia a hacer una revolución popular desde adentro del gobierno está generando una cuenta con la vida que en algún momento tendrá que saldar.

 

Pregunta: ¿Cómo podemos hacer para que personas más equilibradas suban al poder?

 

Lo primero que debemos comprender es que lo que llamáis democracia, está muy lejos de alcanzar su potencial más elevado. La razón por la que este sistema “democrático” no funciona es que el pueblo está dormido y es complaciente con el actual sistema de cosas. La verdadera revolución en Colombia y Latinoamérica debería empezar por exigir un verdadero sistema democrático que permita que personas que no son de las elites puedan presentar sus ideas al pueblo. Los medios de comunicación jugarán un importante papel en este cambio, siempre y cuando sean realmente independientes y objetivos al presentar lo que sucede.

 

La democracia está lejos de expresar el potencial que debería tener. El sueño de Lincon de tener un poder “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, no se puede materializar con el actual sistema democrático que existe en el mundo. Debe haber una manera que permita que sea el pueblo realmente quien tomé el poder y lo use para su propio beneficio. Lo que vemos ahora es que solo los candidatos de las elites son los que tienen oportunidad de ser reconocidos y elegidos por el pueblo. Esto también es causado por la conciencia de las personas quienes tienen miedo de elegir a alguien que no tenga el apoyo de la elite.

 

Pregunta: ¿Deberíamos crear sindicatos más fuertes para favorecer a los trabajadores?

 

Los sindicatos son un punto importante en la defensa de los derechos de la gente. Sin embargo, en todo tiene que haber un equilibrio. Hemos visto como muchos sindicatos –penetrados por el comunismo- han ido tan lejos en la lucha por los beneficios de los trabajadores que han terminado llevando a la quiebra a varias empresas matando así a la gallina de los huevos de oro. Aun la lucha por una causa justa debe estar equilibrada por una visión realista que permita que tanto trabajadores como empresarios adquieran los mejores beneficios.

 

Para la Era de Oro esperamos ver empresas donde todos los empleados sean socios y las ganancias económicas se compartan de tal manera que eleve la calidad de vida de sus empleados y al mismo tiempo haga que la empresa como tal sea sostenible y susceptible al crecimiento. Esto eliminaría el problema del capitalismo que quiere enriquecer únicamente  a los dueños de empresas y motivaría a las personas a trabajar mejor para evitar así uno de los problemas del comunismo que es que la gente se hace perezosa puesto que al fin y al cabo van a ganar lo mismo.

 

Pregunta: Amado Babaji, quisiera saber tu opinión sobre la política de seguridad democrática que enfatiza el uso de las armas para solucionar el problema de la guerrilla.

 

Respuesta de Babaji: El Único camino para la paz es la paz misma. Esto lo dijo Ghandi hace ya varias décadas y continua vigente para el mundo de hoy y las generaciones que han de venir. La raíz de la guerra no es la guerrilla en si. Es la falta de oportunidad, de un salario justo y una vida digna, lo que ha empujado a tantos colombianos a tomar las armas. El principal frente de batalla donde el gobierno debería estar “peleando” es el de la defensa de los trabajadores, la mayor y mejor oferta de empleo y una reforma agraria que les permita a los campesinos tener tierra para sembrar.

 

Uribe –con el aplauso de gran parte del pueblo- está luchado en el terreno equivocado. Si las personas tuvieran un gobierno justo y equitativo no tendrían razón para tomar las armas, la propaganda guerrillera no podría cautivar a ninguna porción del pueblo. Ahora, por otro lado tenemos a una elite guerrillera que no renunciaría fácilmente a sus beneficios de poder aunque las condiciones sociales cambiaran a favor de la gente. Sin embargo, un país con más oportunidades evitaría que nuevos reclutas se unieran a sus filas y favorecería la deserción masiva de combatientes. Un país más justo provocaría como efecto colateral un debilitamiento del aparato guerrillero. Una guerrilla debilitada y dividida seria mucho más proclive a entrar en un proceso de pacificación, como sucedió con el movimiento guerrillero M-19.

 

Por otro lado, es cierto que una salida armada al conflicto podría golpear la capacidad combativa de la guerrilla, pero la financiación de estos con el lucrativo negocio del narcotráfico hace que estén lejos de perder la capacidad de comprar armas y hacer daño. La estrategia de repliegue táctico mantiene intacta una buena parte de la fuerza destructiva de las FARC.  

 

Siendo realistas, no podemos hablar de una derrota definitiva del gobierno sobre las guerrillas en el corto plazo. Aun si eso fuera posible de lograr en los próximos años, el costo en vidas y en dinero seria altísimo. Seria muy triste y vergonzoso gastar en muerte una cantidad de dinero que podría hacer la diferencia para mejorar la calidad de vida de muchas personas pobres en Colombia. Además, las vidas que serian sacrificadas generarían un gran karma para está nación.

 

Pregunta: Amado Babaji, entonces ¿Deberíamos prescindir de las fuerzas militares en Colombia?

 

Respuesta de Babaji: Hay que entender que existe una diferencia sustancial entre una solución ideal y un solución realista. Lo ideal, desde el punto de vista Divino, es que ni Colombia ni ninguna nación tuvieran ejércitos. Los ejércitos hacen que las demás naciones perciban a un país como peligroso y se armen también. Esto lleva a una carrera belicista por tener los mejores aviones, los mejores fusiles, los soldados mejor entrenados, etc. Eso termina afectado la economía de una nación –especialmente si es una nación como Colombia. El hecho de armarse envía un mensaje directo de guerra a los demás países. Por eso la solución ideal es que no hubiera ejército.

 

Pero la solución realista es diferente. La solución realista debe aplicarse de acuerdo a la situación particular de un país. Cuando una nación está impregnada totalmente por la conciencia de la dualidad, la Huestes Ascendidas promovemos soluciones que tienen que estar dentro de la misma dualidad. Esto con el fin de ir elevando la conciencia gradualmente hasta poder llegar a una solución no-dual.

 

En el caso de Colombia no seria realista desistir de las fuerzas armadas. La guerrilla aprovecharía eso para tomar el poder e instalar su propia elite egoísta y despiadada. De este modo la solución terminaría siendo peor que la enfermedad misma. Dadas las condiciones actuales es necesario que el país tenga unas fuerzas armadas fuertes que puedan proteger al pueblo de los ataques guerrilleros y que mantenga el nivel de democracia que hay. Es necesario un ejercito y una policía que proteja a la gente de tácticas tan viles como es el secuestro y los ataques a poblaciones.

 

El problema de esto es que se vea a las fuerzas armadas y su estrategia anti-insurgente como la solución al problema de las guerrillas. Las guerrillas están lejos de ser exterminadas por medio de la fuerza. Aunque la estrategia militar puede debilitar sustancialmente la capacidad operativa de las guerrillas, su núcleo de odio puede mutar hasta convertirse en pequeñas células terroristas dedicadas a poner bombas. Desarticular estas células pequeñas es mucho más difícil que acabar con una guerrilla convencional. Eso lo hemos visto en Irak, donde el ejército más avanzado del mundo no ha podido hacer nada para frenar los ataques terroristas que cada día cobran numerosas victimas. Países tan adelantados en el campo militar como España no han podido frenar el terrorismo aun con el uso de la más alta tecnología y táctica militar.

 

Pregunta: Entonces, ¿Cuál es la salida al conflicto armado?

 

La mejor manera de solucionar el conflicto, como mencione anteriormente,  seria enfocar todos los esfuerzos en mejorar la calidad de vida del pueblo –aun cuando eso signifique el sacrificio de la mayoría de los beneficios de la elite del poder. Para que eso suceda debe haber verdaderos líderes que quieran enfrentarse a las elites de izquierda y derecha y un pueblo que no esté atrapado en los extremos de la dualidad.

 

Cuando eso suceda, las guerrillas se quedarán sin argumentos para continuar su guerra. Las ausencia absoluta de apoyo por parte de la sociedad hará que se vean obligados a buscar un acuerdo pacifico que les permita pasar a la escena política y sustentar con votos la validez de sus ideas. En el escenario actual no hay muchas posibilidades de avanzar hacia una solución pacifica. Tanto el gobierno como las guerrillas tienen unas posiciones totalmente extremistas que están lejos de lograr un acuerdo. Ambos están encasillados en la conciencia dualística y no piensan dar su brazo a torcer.

 

Yo no podría darte una salida específica al problema de Colombia. Eso dependerá de las decisiones que tomen las personas, el gobierno y la guerrilla en los próximos años. Dadas las condiciones actuales no hay una salida rápida al conflicto. Es necesario que la conciencia de los colombianos se eleve y perciban que la salida guerrerista debe ser detenida. Cuando una masa crítica de los colombianos avance a eso, entonces diferentes alternativas podrán aparecer. La gente Crística reconocerá la alternativa más práctica y realista y avanzarán para llevarla a cabo.

 

Ciertamente, la gran mayoría de colombianos están en una etapa donde no creen necesitar una salida Crística al conflicto. Ellos están seguros de que el gobierno resolverá todo mientras permanecen como observadores pasivos. Esta posición puede costarle caro al pueblo, así que deberían preparase para aprender una lección  muy importante acerca de la resolución de conflictos.

 

Pregunta: Amado, hace poco hubo una gran marcha de colombianos contra las FARC. ¿Qué opinas de es suceso?

 

Respuesta de Babaji: La marcha contra las FARC fue un suceso importante. En ella vimos como gran parte de la conciencia colectiva está rechazando las actuaciones de este grupo. Eso acaba con la bandera de guerra que dice que las FARC son el “Ejercito del Pueblo”. Sin embargo esta marcha estuvo imbuida con la conciencia de la dualidad. La mayoría de la gente que participó en ella rechaza a la guerrilla pero apoya al presidente Uribe y su salida guerrerista. Es decir, rechazan un extremo dualístico para volcarse al extremo contrario.

 

El mayor potencial de una marcha de esta clase seria la de abogar “a favor de” una salida pacífica, y no “en contra de” un grupo armado particular. “Lo que resistes persiste”, dice un viejo proverbio hindú. Sin embargo, como he dicho anteriormente, la conciencia colectiva está lejos de elevarse al equilibrio de la conciencia Crística. Es posible que la gente necesite cosechar los frutos amargos de la dualidad para empezar a buscar una solución no-dual.

 

Por otro lado, los líderes guerrilleros están tan ciegos por su orgullo y arrogancia que simplemente no podrán aceptar el significado de esta marcha. Ellos pueden creer que el pueblo no sabe lo que les conviene y que ellos deben decidir por el pueblo. Ellos no tienen la capacidad de “Ver la viga en su propio ojo”, por lo tanto pueden seguir luchado aun cuando la gente marche en su contra. Una manera más eficiente de desarmarlos seria crear políticas que realmente favorezcan al pueblo y marchar, pero hacerlo por encima de la conciencia de la dualidad.

 

Por otro lado, la resistencia pacifica es una alternativa que tiene el potencial de llegar a convertirse en una forma de protesta no-dualística con la capacidad de enfrentar a los grupos guerrilleros. Si el pueblo colombiano en masa, se uniera a un movimiento de resistencia pacifica que boicoteara las acciones de los grupos armados habría un mensaje mucho más claro que haría repensar el modelo revolucionario de la guerrilla. De nuevo, la gente prefiere una salida más fácil que consiste en hacer una gran marcha o simplemente dejar que el gobierno solucione los problemas de la gente.

 

Conclusión final

 

Si las personas en Colombia dejan que sea el gobierno el que solucione la situación de orden público, entonces la guerra es el único camino que les espera. Con la recensión económica que pende sobre el mundo como la espada de Damocles, la caída del crecimiento económico en Latinoamérica, el rápido descenso del dólar y el aumento del precio del petróleo; sostener una costosa guerra podría llegar a ser un gran problema en el corto plazo. El aparto militar de la guerrilla no es tan costoso, su guerra de guerrillas se puede sostener con el narcotráfico para dedicarse más a los atentados con bombas y menos a enfrentar directamente a las tropas.

 

La única salida al conflicto colombiano es que las personas se elevan por encima de la dualidad, necesitamos que los seres Crísticos en esta nación lideren un gran movimiento que este destinado a encontrar una solución mucho más elevada que la guerra. Creo que los colombianos todavía necesitan tocar fondo para despertar y buscar una solución diferente. Es el pueblo el que decide que camino va a tomar. El pueblo tiene los gobernantes que se merece, para tener un gobernante con una visión no-dualística, las personas deben haberse elevado sobre los extremos para buscar la salida superior: la de la Paz, el Amor y la Tolerancia.

 

La conciencia de la gente debe elevarse la suficiente para encontrar un gobernante que mantenga el equilibrio entre elevar al pueblo, y al mismo tiempo tener un estado fuerte para evitar los ataques de los grupos insurgentes. Cualquier extremo es peligroso, el camino medio es el único posible para ayudar a esta nación a salir de la crisis. Nosotros, los de las Huestes Ascendidas, deseamos ver una Colombia bendecida por la paz y la abundancia, pero, como siempre, respetamos mucho el libre albedrío del pueblo y esperamos que aprendan las mejores lecciones posibles del mal uso que puedan hacer del mismo.