Sabed que siempre seréis Digna ante Dios
Un mensaje de Babaji a las trabajadoras sexuales del mundo
Nota: este dictado fue entregado el 16 de febrero de 2008 en la ciudad de Cartago (Valle del Cauca, Colombia). El dictado fue entregado a través de Walter Javier Velásquez.
Rechazad la condenación del mundo
Amada mía, yo Babaji… Yo que soy Uno con Dios y Uno con el Todo, yo que conozco los misterios del cielo y de la tierra; he venido a decirte que tú eres una hija de Dios maravillosa. Yo te conozco, te conozco bien. Sé que a veces, llevada por el hambre y la desesperación has entregado tu cuerpo a los hombres a cambio de dinero, para proveer a tu familia de alimento. Yo sé bien que has participado de actos sexuales que están por fuera de la Voluntad de Dios. Sé que una y otra vez has permitido que tu cuerpo sea mancillado, que la dignidad del mismo sea rota.
Pues bien, el mundo y sus religiones te dirán que eres una pecadora. Te dirán que eres una mala persona, que eres una ramera. Yo Babaji que soy Uno con el Dios que todo lo ve y todo lo sabe, te digo que eso es una gran mentira. Yo te digo que eres una Hija de Dios maravillosa, eres la expresión pura y perfecta del amor, de la sabiduría y del poder Divino.
Renuncia a esas mentiras que dicen que eres pecadora. La verdad es que no eres pecadora amada, simplemente actuaste por ignorancia y desconocimiento de la Ley Divina. Pero eso no te hace una pecadora ni una mala persona ante los ojos de Dios, porque Él no es un Dios de juicio, ni es un Dios severo y castigador que no perdona y que señala a sus Hijas cuando cometen errores. Ese Dios no existe, ese es un falso dios creado por las religiones del mundo. El verdadero Dios es un Dios de Amor infinito, es un Dios de Misericordia y Perdón que siempre está viendo tu potencial más elevado como una Hija maravillosa de Dios.
¡Así que levántate! Seca esas lágrimas de tus ojos. Levanta la cabeza, no tienes porque agacharla ante nadie, menos ante la mirada de las personas que te juzgan por lo que hayas hecho en el pasado. Pues bien amada, Dios no existe en el pasado porque el pasado no existe -pues ya murió. Solo existe el eterno Ahora. En el eterno Ahora no eres lo que las personas dicen que eres. Eres simplemente una Hija de Dios, una Llama de Dios que vino a este Planeta con el fin de encarnar el Amor, la Compasión, la Verdad, la Sabiduría y la Misericordia Divina.
Así que no te avergüences del pasado. No te avergüences de aquello que has hecho. Más bien levanta la cabeza y siéntete orgullosa de lo que has hecho porque eso te ha permitido comprender muchas cosas y aprender lecciones que las mujeres de este planeta tardarían muchas encarnaciones en asimilar.
Estoy aquí para darte el amor que el mundo te negó
Amada mía, tal vez te entregaste a otros hombres buscando el cariño y la ternura que no recibiste de tu papá ni de tu mamá. Inconcientemente buscaste amor paternal en las caricias que recibías de esos hombres. Después de repetir eso una y otra vez te distes cuenta de que no recibías un amor verdadero. Esos hombres que te buscaban no lo hacían por lo que eres –el ser espiritual y la Llama de Dios que eres- sino únicamente para obtener un beneficio de tu cuerpo, para obtener placer y lujuria, una lujuria que es animal en naturaleza.
Así que pudiste comprender bien esto, pudiste comprender que el Amor no es algo que se compra ni es algo que se vende. Supiste comprender que el Amor Verdadero solo lo otorga Dios; el Dios YO SOY que hay en mi y que hay en ti. Ahora tienes acceso al Amor de Dios dentro de ti. Podes aceptar ese amor, y te pregunto amada Hija, ¿Me aceptas en este día como tu Padre, para amarte, respetarte y darte todo el cariño que te fue negado en tu infancia, todo el cariño que te negó una sociedad?
Si me dices que si, yo –junto con mi hermano Jesús- me comprometo a llenar tu mundo de amor, de ternura, de cariño y a sanar las heridas psicológicas que ha dejado una infancia cargada de dolor y sufrimiento. He venido a sanar tu alma. He venido a sanarte y elevarte porque tú eres una extensión de Dios. Amada mía, tu eres perfección Divina porque fuiste creada a imagen y semejanza de Dios el Creador (Génesis 1:27).
Reconoced tu identidad Divina
Esa mujer que anduvo en la calle recorriendo las esquinas en busca de alimento, en busca de personas a las cuales poder venderle su cuerpo no es la realidad que Tú eres. Esa es una parte de ti que descendió al universo de la materia y que se olvidó que era una con Dios. Cuando te olvidaste que eras una con Dios entonces decidiste utilizar cualquier medio posible para obtener abundancia en tu vida.
Pero ahora sabes quien eres. Sabes que tienes acceso a la abundancia Divina dentro de ti misma -en tu propio corazón- y no necesitas de nada ni nadie por fuera de este mundo para que recibas esa abundancia. ¡Levanta la cabeza! ¡Sonríe! Enjuaga las lágrimas de tus ojos. Permite que yo, tu Padre Babaji, limpie tu rostro del sufrimiento y del dolor porque he venido a decirte una sola cosa: Has venido al mundo para ser feliz, para encarnar la felicidad y la gloria de Dios en este planeta.
No has venido a sufrir, no has venido a llorar. Aunque las religiones te digan que eres una pecadora, yo te digo: ¡Eso es una mentira! Eres una Hija de Dios digna, amorosa, llena de luz y de poder, con todo el potencial para salir adelante. Si ves que tu vida está llena de dolor y sufrimiento, he venido para decirte que tú has creado esa vida que tienes y que estás viviendo. Has creado exactamente cada circunstancia que estás viviendo por las decisiones que has tomado.
Pero esas decisiones no fueron libres ya que estaban basadas en la mentira del mundo que dice que estás separada de Dios. Basada en esa mentira tomaste decisiones que te llevaron a cometer uno y otro acto que trataban de alejarte más y más de Dios. Sin embargo, Dios siempre estaba ahí dentro y fuera de ti, esperando que dieras la vuelta y le dijeras: “Aquí estoy Señor, soy toda tuya, ¿Qué quieres de mi?”.
Cuando tu pasado se convierte en una bendición
Así que mi amada, no importa si al mundo le importa tu pasado porque al Dios YO SOY que vive en mí, al Dios absoluto, el Dios del presente y del ahora solo le importa quien eres, es decir; una extensión de Dios, una Llama de Dios. Eres el Amor que vino al mundo para encarnar dignidad.
Ahora mira la bendición que tienes: la vida que viviste en la calle –que parece algo negativo- ahora se convierte en una bendición porque empiezas a entender todas las lecciones que viviste ahí. Empiezas a entender cuantas cosas te enseñó la vida de la calle. Aprendiste cosas buenas así como también conociste que es lo que no se debe hacer.
Ahora te puedes convertir en una maestra elevándote y dando ejemplo de que uniéndote a Dios puedes obtener la abundancia. Puedes mostrarle el camino a muchas otras personas que están ciegas y perdidas, que están caminando la senda que caminaste ayer, porque no saben que hay un Dios en su interior que les puede dar todo lo que necesitan para su sustento, y más que eso.
Ahora se ejemplo de ello y ve a enseñar al mundo. Entonces te convertirás en una bendición para el mundo mucho mayor que muchas otras mujeres que en su vida no han cometido estos supuestos pecados y que han tenido una “vida buena”. Ellas no pueden enseñarle al mundo lo que tú les puedes enseñar. Ellas no pueden elevar estas almas en la manera en que tú las puedes elevar.
Así que eres muy valiosa para Dios y Él no ve tu pasado como un pecado sino como una bendición. Da gracias por el pasado que tuviste porque ahora te permite reconocer cual es la verdad detrás de todas esas mentiras. Como una Hija de Dios digna, levanta la frente y ve a enseñar al mundo todo lo que necesitan aprender para elevarse. Se el ejemplo del amor, se el ejemplo de la victoria.
Se bendecida
Yo Babaji, que soy Uno en el corazón de Dios, te digo que te veo victoriosa, te veo abundante, te veo llena de bendiciones en tu vida. Te pregunto: ¿Lo aceptas tú? ¿Aceptas la abundancia que yo estoy viendo en ti? ¿Aceptas las bendiciones que yo estoy viendo en ti? ¿Aceptas la felicidad que yo estoy viendo en ti? Entonces, si tu lo aceptas, yo lo acepto, y Dios lo acepta, NINGUNA FUERZA DE ESTE MUNDO PUEDE EVITAR QUE LAS BENDICIONES Y LA GLORIA DE DIOS SE DERRAMEN SOBRE TU VIDA AHORA MISMO.
No tienes nada que hacer para merecer esas bendiciones, no tienes que subir una montaña de rodillas, no tienes que hacer horas y horas de rezos, no tienes que hacer ningún sacrificio humano ni ir a una iglesia lejana a visitar a un santo de piedra. Esas bendiciones están ahí y ahora mismo se están derramando sobre tu vida. No necesitas merecerlas.
Esas bendiciones son como una lluvia que ha descendido siempre sobre ti, una lluvia que has decidido no recibir. Te colocaste una sombrilla para evitar recibir esa lluvia. Esta sombrilla la creaste basada en las mentiras del mundo. Dicha sombrilla son las falsas creencias que dicen que no eres digna de las bendiciones de Dios.
Entonces no tienes que hacer nada para merecer las bendiciones. Lo único que necesitas es reconocer esas mentiras y arrojarlas al fuego sagrado. De este modo las bendiciones se derramarán naturalmente sobre tu vida ahora mismo. Sé el Cristo en acción, ¡Eres victoria! ¡Eres victoria! ¡Eres victoria! ¡Eres éxito!
¡Eres éxito! ¡Eres éxito! ¡Eres digna! ¡Eres digna! ¡Eres digna de amor ahora mismo!
¡Levanta tu cabeza y sé Dios en la tierra, sé el YO SOY en la Tierra! Manifiesta ese YO SOY en la Tierra ahora mismo y para siempre y rechaza la condenación del mundo que te puede decir algún día que no eres digna. Rechaza esa condenación y repite conmigo, con Jesús el Cristo y con la Madre Maria: YO SOY una Hija de Dios Digna y respetable que acepta la Abundancia y las bendiciones de Dios sobre mi vida y sobre mi mundo ahora mismo.
Te abrazo y digo en ti: para siempre, Babaji YO SOY.