Los dos caminos

 

Babaji

 

Este dictado contiene una profunda información sobre la sanación de la psicología y abre una puerta para aquellos que desean curar su homosexualidad.

 

Nota: este dictado fue entregado el 24 de julio de 2008 a través de Walter Javier Velásquez.

 

 

Walter: Amado Babaji, desde que empezó esta dispensación, ustedes los Maestros Ascendidos, nos están hablando a cerca del Sendero Interno. Siento sinceramente que la mayoría de las personas todavía no han logrado comprender lo que eso significa y continúan divagando en el sendero externo. ¿Podrías comentar algo al respecto?

 

Respuesta de Babaji: Amados de mi corazón, es lamentable que la gran mayoría de los estudiantes de los Maestros continúan buscando la fórmula mágica que los cambie sin hacer un esfuerzo conciente. Ellos siguen en el sendero externo y se engañan a sí mismos haciéndose creer que el sendero que siguen es Interno.

 

Ellos creen que todo lo que tienen que hacer es cumplir con los requisitos externos (el ritual), y vivir la vida como una buena persona: no haciendo daño a nadie. En realidad mis amados, lamento decirles que la mayoría de ustedes, sino todos, están siguiendo el camino hipócrita de los escribas y fariseos a los que Jesús desafiaba. Si, ellos llevaban a cabo todos los rituales de la Torah, hacían buenas obras y cumplían los mandamientos, pero eso no les alcanzaba para lograr la Cristeidad. Ustedes hacen los Rosarios (o el yoga), practican buenas obras y llevan una vida virtuosa. ¿Qué los diferencia a ustedes de los escribas y fariseos? En realidad, muy pocas cosas mis amados.

 

La Luz que atraen a la tierra con los Rosarios ha logrado generar un gran cambio, tanto en sus vidas como en el Planeta. Pero eso no es suficiente, no se dejen atrapar por la mediocridad. Si ustedes no están realmente dispuestos a mirar la viga en su propio ojo y sanar su psicología para Ser el Más, no habrá una verdadera posibilidad de cambio desde adentro. Los Rosarios que la Madre Maria ha revelado en esta era son una gran herramienta para sanar su psicología, pero solo se pueden hacer realmente efectivos si los combinan con un trabajo concienzudo en su vida personal.

 

Walter: Amado, siento que la mayoría de estudiantes no están dispuestos a estudiar los bloqueos psicológicos puesto que los consideran como algo irreal, contrario a nuestra naturaleza Divina que es real y duradera.

 

Babaji: Amados míos, claro que lo único real, desde la perspectiva de Dios, es su naturaleza Divina. Ustedes son Dios mismo que tomó la decisión de descender al mundo de la materia para experimentar lo que se sentía creerse separado del Todo –lo cual es una ilusión-. Pero ustedes no podrían descender al universo material en su estado más puro: el YO SOY. El quid del experimento consistía en bajar la frecuencia de la Luz para descender en la forma como un Ser Consciente, el cual tenia la posibilidad –a diferencia de el YO SOY- de identificarse con algo inferior a Dios.

 

El Ser Conciente no es diferente al YO SOY, es una extensión del mismo. El YO SOY dijo:

 

“Voy a descender al mundo de tal manera que me olvide de quien soy, luego –después de un largo periodo de tiempo- voy a reconocer gradualmente mi verdadera identidad y voy a Ser en la Tierra la Plenitud de lo que YO SOY en el cielo. De este modo elevaré mi universo y a las demás extensiones mías que se encuentran atrapadas en la ilusión de que están separadas”.

 

Durante el proceso de experimentar el mundo material, el Ser Conciente (al que algunas religiones han llamado “alma”), empezó a sufrir heridas y a perder de vista la identificación con el Ser Divino que era. En algún punto del proceso se identificó con un ser humano mortal y separado. Pero eso no sucedió de un día para otro, ese proceso demoró mucho tiempo y fue gradual. Así que el Ser Conciente ha sido profundamente afectado por falsas apreciaciones y creencias sobre sí  mismo, esto se llama actualmente: heridas psicológicas.

 

Walter: A este punto es donde han llegado la mayoría de estudiantes. Ellos saben que son seres Divinos y que las heridas psicológicas que han tenido no han afectado la realidad Divina que son, por tanto consideran que enfocarse a trabajar en su psicología sería darle poder a la irrealidad.

 

Babaji: He aquí la diferencia entre el Sendero Interno y el sendero externo: el primero no puede ser encajonado en un concepto mental ya que solo se recorre al Fluir en el Río de la vida. El ego de los estudiantes actuales ya ha creado una imagen mental del sendero Interno: él cree que lo que necesitan es hacer los rosarios, actuar bien y creer que son el YO SOY en la tierra. Esto no es más que el mismo sendero externo disfrazado de Interno.

 

Debo decirte algo: no hay más ciego que el que no quiere ver. La realidad suprema es que eres Dios, pero una simple comprensión intelectual de esto no te será de gran ayuda. Se necesita más que creer que eres Dios para poder manifestar esa realidad Divina que eres. Si fuera tan fácil como eso, entonces no habría necesidad de seguir un sendero. Si fuera tan sencillo, la primera vez que acéptasete esta verdad de manera intelectual todos tus problemas debieron haber desaparecido ¿no es así?

 

Sin embargo, a pesar de que creer (intelectualmente) que eres Dios todavía sientes frío, hambre, lujuria, y tienes problemas económicos ¿No es así?, ¿No seria bueno que te preguntaras qué es lo que ha fallado?, piensa un momento… Bien yo te lo diré: Haz asumido la creencia de que eres Dios de manera superficial e hipócrita. No has estado realmente dispuesto a mirar la viga en tu propio ojo.

 

Te digo algo: realmente eres Dios, eres Luz, pero estás enredado en una madeja de hilo que no te permite expresar esa plenitud Divina que eres. Esa madeja de hilo tiene muchos nudos, los cuales son las falsas creencias y heridas psicológicas que haz sufrido. Hasta que no desates esos nudos y te liberes de la madeja no podrás expresar la Plenitud del YO SOY, aunque te lo creas mentalmente.

 

Walter: Amado, ¿Cómo podemos liberarnos de esos nudos psicológicos que tenemos?

 

Babaji: ¿Otra vez? Ya lo hemos explicado muchas veces. En primer lugar te diré lo que no funciona. Debes entender que no basta con hacer decretos y afirmaciones de manera superficial. Por ejemplo, si tienes ira no la vas a sanar repitiendo cien mil veces en el día: “YO SOY paz”. Eso es ridículo y descaradamente externo. Sin embargo, es lo que muchos de ustedes piensan y hacen.

 

Las afirmaciones sirven muchísimo para que ustedes se enfoquen en aquello que quieren lograr. Pero la afirmación no es un fin en si mismo para lograrlo, es un medio. La afirmación es el 50% de lo que necesitas para sanar la ira y ser paz. El otro 50% consiste en desatar el nudo interno que te impulsa a responder con ira ante las situaciones de la vida. Para desatar ese nudo necesitar ir al momento en que lo hiciste. Necesitas entender cómo lo creaste para soltarlo. Una vez empiezas a soltar tu nudo entonces el “YO SOY paz” empezará a sonar más bonito, más honesto y dejará de ser una palabra repetida y vacía.

 

Walter: Amado, muchos estudiantes utilizan la premisa que dice: “En aquello que enfocas tu atención te conviertes”, entonces la usan para decir que si se enfocan en sus heridas psicológicas solo estarán dándole más poder y energía, ellos dicen que deben enfocarse solamente en su Naturaleza Divina.

 

Babaji: Interpretación hipócrita esa. Este es un ejemplo de cómo el ego de las personas puede tomar una enseñanza legítima e interpretarla a su amaño. ¿Acaso no dijo Jesús que tenias que aprender a ver la viga en tu propio ojo? Ese es el principio de la sanación psicológica: reconocer los errores. Yo parafrasearía tu máxima de esta manera: “Enfócate en que eres Dios, pero sana aquello que te impide aceptar la Plenitud de ese Dios”.

 

Ahora Yo usaré otra frase: “Lo que resistes persiste y lo que miras desaparece”. Cada vez que te niegas a mirar tu psicología, solamente estás dejando que tu ego haga su trabajo los más cómodo posible. Cuando miras -es decir comprendes la causa- de lo que te afecta, entonces eso desaparece de tu vida y te acercas más a tu naturaleza Divina.

 

Negar tus bloqueos seria semejante al presidente de una nación como Colombia que de repente asumiera que la única forma de sacarla adelante es enfocándose en lo que quiere ver de Colombia y negando lo que está mal. Entonces este presidente ordenaría a sus subalternos que borrara todas las cifras de asesinatos, desempleo y corrupción. Él cree que si se olvida que esas cosas, las cuales son irreales por naturaleza, estas van a desaparecer tarde o temprano. ¿Te imaginas lo que le sucedería a un país así? ¡Pues colapsaría!

 

Igual puede suceder contigo si continúas el sendero externo de negar las expresiones que has creado. Eso denota una irresponsabilidad muy grande para enfrentar tus creaciones. Tú puedes salirte con frases de cajón como que esas cosas son “irreales”, o que no son permanentes. Pero al día siguiente te levantas y te das cuenta de que todavía están ahí, no se han ido por el mero hecho de negarlas. Es una verdad que esas cosas no son permanentes en Dios, pero necesitas re-orientar esa energía que condensaste erróneamente para que exprese la Plenitud de Dios.

 

Debes saber que tu naturaleza verdadera es Dios, pero necesitar ir y mirar qué es aquello que te impide expresar el Dios que eres. Necesitas escarbar en el jardín de tu alma para liberarte de recuerdos y experiencias que han marcado tu vida negativamente. Este proceso es doloroso, pero es necesario.

 

Tú no vas a mirar tus heridas psicológicas para identificarte con ellas, pero necesitas mirarlas y sanarlas para liberarte de ellas. De lo contrario tu camino espiritual será un sendero superficial.

 

¿Acaso Teseo no tuvo que adentrarse en las entrañas del laberinto de sus propias heridas psicológicas para matar el Minotauro de su ego y salir victorioso?, ¿Acaso no necesitó Krishna ingresar a las hediondas aguas del río Yamuna, sus pasiones humanas, para mirar frente a frente a la serpiente Kaliya (su ego) y vencerla por medio de la danza?, ¿No sabes tampoco que Jesús necesitó descender a los infiernos de su falso sentido de separación con Dios para ver que la oscuridad era un irrealidad y vencer así esa mentira?, ¿No necesitó Buda enfrentarse cara a cara a las hijas del demonio Mara (el ego) para vencerlas y reconocer su verdadera Identidad Divina?

 

Amados, lo santos y Maestros de todas las Eras sólo han podido llegar al cielo porque se han tomado la tarea de buscar en los registros de su propia psicología y sanarlos. Observa a mi Amada Teresa de Calcuta: a pesar de entregar su vida a Dios, ella todavía no ha encontrado la realización por su negativa en la tierra a sanar su propia psicología interna. Ella creyó que todo lo que necesitaba era cumplir los ritos, los mandamientos y hacer el bien. ¿Te recuerda a alguien? A mí me recuerda a ti.

 

Walter: Maestro, enséñame cómo puedo sanar mi psicología.

 

Babaji: Reconoce tu Identidad Divina y no la pierdas de vista. A continuación busca la manera de mirar la causa de tus bloqueos internos y libérate de ellos.

 

Walter: ¿Cómo?

 

Babaji: Amado, ¿Cómo es posible que me sigan preguntado lo mismo? Les hemos dado las herramientas y no las han querido utilizar. Además de los Rosarios y el Yoga (que son herramientas muy validas) necesitan hacer un trabajo directo dentro de ustedes.

 

Les dimos la Alfa-terapia y no la han querido utilizar (hablo por la mayoría de la gente), fundamos Egóicos Anónimos y ustedes lo cerraron a las pocas semanas, les orientamos para que fueran a un buen psicoterapeuta y ustedes se creyeron demasiado elevados cómo para buscar esa clase de ayuda.

 

En primer lugar, la alfa-terapia es una técnica enseñada por la Mensajera Lorraine, la cual tiene su origen en la terapia Gestal y las regresiones de eminentes psiquiatras como Brian Weiss. Esta técnica permite al individuo descender al nivel donde fueron creadas sus heridas psicológicas y sanarlas por medio del perdón. A diferencia de lo que hace Weiss, en la Alfa-terapia no se condiciona la experiencia. Se lleva a la persona a un punto donde su propia alma pueda escoger intuitivamente aquello que necesita ser sanado. Esta clase de terapia puede ser una gran ayuda en la sanación de la psicología, pero a pesar de que hay varias personas entrenadas para ello en Colombia (y esperamos poder ir a entrenar mucha gente en el mundo entero) no ha sido realmente valorada por los estudiantes.

 

En segundo lugar, Egóicos Anónimos, basado en la experiencia exitosa de las terapias de grupo y los grupos de autoayuda, provee la plataforma para que las personas se sinceren y sanen sus heridas los unos con los otros por medio de la comprensión y el Amor.

 

Solo dos grupos (Cali y Roldanillo) aceptaron el llamado de las Huestes Ascendidas y decidieron intentarlo. En el primero ser retiraron pronto porque sus miembros nunca fueron capaces de superar el juicio y la hipocresía. Muchos no hablaron por miedo a ser señalados por sus falencias, lo que realmente sucedió fue que ellos vieron su propia auto-condenación reflejada en los demás y por ello se abstuvieron. Otros creyeron que la tarea consistía en contar aventuras del pasado, sin saber que su ego se deleitaba hablando de aquello que en el fondo consideraba proezas.

 

La clave está en hablar aquello que requiere esfuerzo y que genera dolor, solo ahí hay verdadera curación. Pero para que eso suceda no puede haber una camisa de fuerza que presione a la gente para hablar, debe haber amor y comprensión para que las personas se sientan libres de expresarse sin el peso de la culpa.

 

Lanello habló en su último dictado (1) de la tristeza que sentía porque Shangra-la estaba lejos de expresar el Espíritu de la verdadera Comunidad. El dijo textualmente que para que haya una comunidad que no pueda ser manipulada por el ego, se necesita que el ego de sus miembros permanezca expuesto. Esto es lo mismo que deseamos lograr por medio de la Comunidad de E.A.

 

El grupo de Roldanillo también desistió en principio, puesto que no encontraron el mecanismo que les permitiera expresarse. Pero permanecieron abiertos a seguir nuestro llamado y por ello atrajeron a alguien inspirado por las Huestes Ascendidas que empezó a darles talleres psicológicos diseñados específicamente para que ellos se soltaran y empezaran a sanarse. Este grupo todavía continúa trabajando en E.A.

 

Por último, muy pocos –o casi nadie- han sido los estudiantes que han acudido humildemente a un profesional para que les ayude a sanar su psicología. En el fondo de todo esto hay orgullo recalcitrante. Ustedes se creen las personas más evolucionadas del Planeta por el hecho de estar en una enseñanza patrocinada y se niegan a buscar ayuda. Este mismo mensajero necesita de la asistencia de personas y grupos de apoyo que le ayuden a sanar problemas y heridas psicológicas que todavía están latentes, ¿Por qué creen que ustedes no?

 

Las terapias de grupo y el uso de afirmaciones en la sanación de las adicciones

 

Las herramientas espirituales son fundamentales para sanar la psicología, pero estas no trabajan por sí solas en la mayoría de los casos, para que sean realmente efectivas necesitan ir acompañadas de un trabajo interno en su psicología. Amados, les voy a ser claro y les hablaré de cifras. Son millones los alcohólicos que hay en el mundo. De ellos, un cierto porcentaje han buscado ayuda. Unos han encontrado la enseñanza espiritual (cómo la actividad YO SOY, el Summit, etc.) y han usado las herramientas espirituales para buscar una sanación.

 

Analicemos a aquellos que han usado afirmaciones y decretos para sanar su adicción pero no han buscado las causas profundas que la crearon. En realidad, muy pocas personas lo han logrado por este medio. Si lograron salir sin trabajar su psicología fue únicamente porque su adicción no estaba enraizada tan profundamente. Pero lo cierto es que la mayoría han fracasado. Lo que han hecho es reprimir su adicción sin encontrar sanación en su alma. Muchos han culpado el sendero, abandonándolo para volver a su adicción. Otros han continuado siguiendo el sendero de manera hipócrita: fingiendo que todo está bien auque llevan una tormenta dentro. Si estas persona hubieran hecho uso de las herramientas espirituales que les hemos dado, y al mismo tiempo hubieran buscado ayuda en profesionales o en grupos de apoyo, su avance hubiera sido inmenso.

 

Por otro lado, adictos al alcohol que ansiaban sanarse tocaron las puertas de Alcohólicos Anónimos, una institución espiritual no religiosa. El primer paso decisivo era reconocer ante todos que era un enfermo alcohólico. Ellos empezaron así: “Buenas noches, mi nombre es ---------- y soy un enfermo alcohólico…”. De este grupo, un muy alto porcentaje pudo superar la bebida.

 

Estudiemos esto más profundamente. Los primeros se dedicaron a decretar: “YO SOY, Luz, YO SOY armonía, etc.”, los segundos empezaron con la frase: “…Soy un enfermo alcohólico”. De los dos grupos, el segundo (A.A.) tiene un alto porcentaje de éxito mientras que el primero ha sido casi un fracaso. ¿Por qué? Los segundos tuvieron la valentía de mirar la viga en su propio ojo, los primeros se enfocaron en la meta pero no sanaron lo que les impedía llegar a ella.

 

Alcohólicos Anónimos todavía necesita avanzar mucho más en el estudio de la sanación de las heridas psicológicas que causan la adicción, pero aun con las muchas falencias que tienen son muy exitosos. Los que han leído libros espirituales de la Nueva Era me dirán: “¿Pero cómo puede haber sanación si afirman lo que es irreal?”. Te digo algo cierto: la hay. Esa misma humildad que les permite reconocer que se han equivocado es la que les da la valentía de abandonar la bebida.

 

Existe un gran poder en las afirmaciones, de hecho han sido entregadas por nosotros los Maestros, ya que sirven para afianzar la Luz de Dios en la Tierra por medio del inmenso poder de la Palabra Hablada. Una afirmación dada a conciencia sirve para manifestar en la Tierra el plan de Dios, el concepto inmaculado que Él tiene para ustedes. Una afirmación dada conscientemente puede cambiar las situaciones internas y externas de su mundo. Dar una afirmación es ordenar a la Luz que adopte una forma perfecta, es ser realmente co-creador del Reino de Dios en la Tierra. Pero cuando las afirmaciones se dan externamente (sin sanar las causas del problema) se convierten en una trampa del ego que no les deja ver la necesidad de trabajar en su psicología.

 

Por otro lado, a diferencia de lo que enseñan en A.A. y respetando profundamente su labor, yo no considero que una persona deba aceptar que es un alcohólico para siempre. Una persona debe aceptar que es una extensión de Dios, pero al mismo tiempo debe ser humilde y reconocer que en este momento preciso está padeciendo una adicción que se puede superar si se sana las heridas psicológicas que la crearon. Reconocer que se es alcohólico no significa negar que se es Dios. Reconocer que se es alcohólico significa reconocer lo que se necesita soltar para expresar la plenitud de Dios.

 

Traigo todo esto a colación para ayudarles a que busquen el equilibrio. La Comunidad que sueño es una que use los principios espirituales tan elevados que ustedes tienen e incorporen la experiencia de los grupos de autoayuda a su trabajo. En ese equilibrio habrá un éxito tan grande que ustedes ni siquiera se alcanzan a imaginar. Se creará un tipo de Comunidad espiritual que superará todo lo que se ha conocido hasta ahora. Este será el renacimiento de la verdadera Sangha del Buda. Una comunidad basada en el amor y la honestidad donde la gente no necesite esconder sus errores, sino que al contario pueda exponerlos para ser sanado por medio del amor y la tolerancia.

 

Ustedes han estado jugando el juego de su ego que les ha hecho creer que ustedes no necesitan de eso, que eso es para otros que deben estar peor que ustedes. A su ego no le interesa que lo expongan en público, no le interesa ser revelado. Es él quien les ha impedido reunirse a seguir mi llamado de crear E.A.

 

Ahora, ¿Cómo pueden considerarse estudiantes de los Maestros Ascendidos si se hacen los locos cuando de cumplir nuestros llamados se trata? Cada dictado que entregamos en esta octava requiere un esfuerzo de parte nuestra, cada dictado contiene llamados a la acción. Sólo en la medida en que ustedes siguen esos llamados podemos multiplicar la Luz y darles más. Si no multiplican los talentos que les damos, puede que en algún momento decidamos retirarnos e iniciar otro movimiento con gente nueva, gente dispuesta al cambio y al aprendizaje. Ustedes se creen más sabios que nosotros –Los Maestros Ascendidos-, ustedes creen que saben mejor que nosotros lo que deben hacer, pareciera que no tienen la humildad suficiente que se necesita para ser discípulo de un Maestro, una humildad que les permita soltar todo lo que creen que saben y aprender de nuevo lo que queremos darles. Si no hay respuesta de su parte a cumplir nuestros llamados, no podemos seguir hablándoles, no tendría sentido.

 

Los dos caminos

 

Yo no los juzgo por ello, ustedes tienen la libertad de escoger, yo les muestro dos caminos: uno ancho y otro angosto. El camino ancho es el de aquellos que se dedican a hacer Rosarios, buenas obras y estudiar la enseñanza. Ese es el camino de la perdición. El camino angosto no es tan fácil: Además de hacer Rosarios, buenas obras y estudiar la enseñanza, este camino te lleva a mirar la viga en tu ojo para sanarla. Esto puede ser doloroso y molesto, esto puede ser difícil, pero es necesario.

 

El camino angosto es tan angosto que el obeso ego no cabe por él. El camino ancho es tan ancho que su ego puede sentarse placidamente a su lado y hacer Rosarios, leer dictados, ayudar al prójimo y asistir a los retiros. Si ustedes expusieran su ego más a menudo en los retiros, este se aburriría y dejaría de ir ¡Aunque se pierda el goce en la piscina! Hay dos caminos y ustedes escogen, el ancho o el angosto.

 

El Sendero Interno y la sanación de la homosexualidad

 

Bueno, ya les he hablado del alcoholismo, ahora hablemos del sendero Interno y el sendero externo frente a un tema controvertido como la homosexualidad. En realidad hay muchos estudiantes del sendero que son homosexuales o lesbianas. No digo esto para juzgarlos, Dios les ama incondicionalmente.

 

Yo conozco la causa de la homosexualidad y no es algo que deba avergonzarlos. En los hombres esta se origina por una desconexión con Dios como Padre. Ese vacío que sienten los lleva inconcientemente a buscar al Padre Divino en su unión otros hombres.

 

Esa desconexión con Dios Padre se pudo haber originado en otras vidas o en la infancia actual. Por ejemplo, muchas personas que han tenido una relación deficiente con su papá, que han visto a este desempeñar un rol que no ha sido el adecuado, personas que no se han relacionado adecuadamente con otros niños en la infancia, o personas que han sido abusadas sexualmente tienen una seria tendencia a ser homosexuales.

 

Por otro lado, mujeres que han sufrido abusos en su infancia por parte de hombres han llegado a considerarlos “malos” y por ello han buscado suplir sus necesidades afectivas en otras mujeres con las cuales se consideran comprendidas. Desde el punto de vista espiritual, las mujeres lesbianas se sienten desconectadas y aisladas de Dios Madre y buscan llenar su vacío con otras mujeres.

 

Una persona busca el encuentro sexual con alguien del mismo sexo para llenar un vacío interno, una vez la relación termina, se siente mucho más vacío, ¿Por qué? Realmente no es sexo lo que buscas, es un encuentro con Dios-Padre o Dios-Madre, según sea el caso. Solo Dios, en el aspecto que necesitas, pude realmente llenar y sanar ese vacío. Pero para eso necesitas trabajar en tu psicología personal.

 

En fin, en ambos casos son muchas las variables y razones que pueden conducir a una persona a expresar su sexualidad con personas del mismo sexo. Como puedes ver, la homosexualidad no es una razón para avergonzarse o sentirse indigno. La homosexualidad es una oportunidad maravillosa de equilibrar las energías de Dios Padre-Madre en sus vidas. Muchos Maestros ascendidos fueron homosexuales en su encarnación previa porque era la única manera de poder ver claramente el desequilibrio interno que acumularon por muchas vidas para enfrentarlo y sanarlo, ¡Y lo lograron!

 

¿Porque traigo este tema a colación? Observemos algo, los seguidores del sendero externo ni siquiera han estado dispuestos a reconocer su homosexualidad –puesto que se avergüenzan de ello. Estos estudiantes han guardado silencio durante años sobre sus prácticas y muchas veces se han dedicado únicamente a reprimir sus impulsos. Esta ha sido una tendencia realmente equivocada.

 

Seria realmente maravilloso la existencia de una comunidad espiritual donde las personas homosexuales se pudieran expresar libremente para reconocer su falencia e iniciar su sanación. Mientras eso sucede, creo firmemente que estas personas deberían combinar su sendero espiritual con la búsqueda de otra clase de ayuda. En el mundo hay personas que se han especializado en buscar la cura a la homosexualidad y de veraz lo han logrado.

 

Tu reticencia a buscar esta clase de ayuda externa es una clara muestra de lo atrapado que estás en el sendero externo. Deberías reconocer tu homosexualidad, este es el primer paso para sanarla. Comprende que Yo Babaji, no te señalo ni te juzgo de ninguna manera. Simplemente de entrego la Luz pura de mi Amor Incondicional. Te invito a que sigas mi Sendero: El Sendero Interno, sin ninguna clase de condenación ni vergüenza.

 

El sendero Interno es el sendero de conocerte a ti mismo como Dios. El Sendero Interno es el sendero de sanar tu psicología. El Sendero Interno es el sendero de servir a la vida. El Sendero Interno te conduce a expresar la Plenitud del Ser que eres: Dios YO SOY.

 

La homosexualidad es una enfermedad que tiene cura. Pídeme sinceramente que te ayude a encontrar las herramientas para sanarla y Yo te las daré. Pero debes estar abierto a lo que Yo te quiera entregar. A continuación coloco una serie de artículos que hay en la Web sobre este tema.

 

Te amo incondicionalmente,

 

Babaji.

 

Nota:

(1)  June 29, 2008 You are so close to establishing the community we all want to see.                                                                                                                                       A dictation by an unnamed ascended master     http://www.mothermarysgarden.com/J_ADVMES/HAWAII/unnamedmaster.html                                                                                


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Comprender y sanar la homosexualidad

La experiencia de pacientes que quieren cambiar

        “Hace unos años nuestra actitud cultural hacia la homosexualidad era de escándalo e incomprensión. Ahora tenemos aceptación con incomprensión”. Estas frases tomadas del libro “Comprender y sanar la homosexualidad”[1] del psicólogo americano Richard Cohen definen el propósito del autor. Cohen enfoca la homosexualidad a la luz de la propia vivencia personal. Después de haber vivido varios años como homosexual activo recanaliza su orientación sexual y llega a asumir una conducta plenamente heterosexual.

        El autor considera la homosexualidad como un síntoma que pone de manifiesto un trastorno subyacente de la afectividad. Y pasa a examinarlo detenidamente a través de su propia vida y la de otros muchos pacientes homosexuales que, deseando superar esta tendencia, han buscado ayuda y han logrado también el cambio de orientación sexual.

        Cohen, casado y con tres hijos, es licenciado en Psicología Terapéutica y dirige la Fundación Internacional para la Curación, que realiza programas educativos, consultas y seminarios.

Una decisión ideológica

        Richard Cohen se enfrenta a una serie de mitos que se proponen como dogmas inmutables en torno a la homosexualidad: «Es un principio muy simple que funciona así: si repites cualquier cosa durante el tiempo suficiente y lo gritas suficientemente alto, con el paso del tiempo se aceptará que es un hecho. Algunos ejemplos de estas grandes mentiras que han pasado de ser mitos a ser hechos incontrovertibles son: “Los homosexuales nacen así”, “Si eres gay siempre serás gay”, “Los homosexuales no pueden cambiar”, “El 10% de la población es homosexual”».

        El cambio con respecto a la homosexualidad se originó en la década de los setenta, cuando en medio de un gran debate la homosexualidad pasó de ser considerada un trastorno de conducta a una nueva orientación sexual, tan legítima como la heterosexual.

        Así, en 1973, la homosexualidad fue retirada del catálogo internacional de enfermedades psiquiátricas, el DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), en medio de una gran controversia. Hasta ese momento, la homosexualidad había sido considerada como un trastorno psíquico. La decisión fue polémica, y se inició en un Congreso de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) en San Francisco, la ciudad que se jacta de poseer la mayor población “gay” del mundo. En esa ocasión, el Centro de Congresos de San Francisco, donde tuvo lugar la reunión de la APA, fue literalmente tomado por activistas de la comunidad “gay” que impidieron el curso normal de las sesiones. Psiquiatras de reconocido prestigio que se dedicaban al estudio y tratamiento de la homosexualidad vieron boicoteadas sus intervenciones. Este cambio no estaba tan claro y de hecho sólo consiguió el 58% de los votos. La exclusión de la homosexualidad del catálogo de enfermedades psíquicas fue una decisión política tomada bajo presiones, no la conclusión de un análisis científico y racional.

        En los años siguientes, la homosexualidad fue retirada de la lista de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud. En 1986 se retiró también del DSM la paidofilia, es decir, la atracción sexual hacia los niños.

        Todo esto ha conducido a que hoy en día se acepte por una gran parte de la población que la homosexualidad es un modo de ser natural, normal e innato.

Sin base neurológica o genética

        La mejor evidencia para desechar una teoría es la experiencia. Hoy en día sabemos que hombres y mujeres que querían dejar de ser homosexuales han cambiado, para ser heterosexuales. Terapeutas que han afirmado obtener resultados satisfactorios con sus tratamientos son, entre otros: Bieber (1), Soccaridis (2), Nicolosi, Hatteter, Gershman (3), Hadden (4), Hamilton, Van der Aardweg (5), Barnhouse, Ellis (6), etc. La mayoría de estos autores han publicado sus trabajos antes de la exclusión de la homosexualidad del DSM en 1973.

        El libro de Richard Cohen incorpora datos actuales y la propia experiencia personal. Cohen revisa los estudios que configuran a la homosexualidad como una situación genética de la que es imposible escapar. Los estudios que confieren a la homosexualidad una carga estrictamente genética son tres: el informe LeVay, el informe Baylyie-Pillard, y el informe Hammer; los tres han sido rechazados finalmente por la comunidad científica como faltos de rigor y poco concluyentes (ver servicios 67/99, 45/94, 35/96). Actualmente, no hay datos para afirmar que la homosexualidad sea un trastorno orgánico, con base hormonal o neurológica.

        Richard Cohen, además de revisar los trabajos que atribuían una base neurológica o genética a la homosexualidad, reúne una serie de estudios de diverso tipo que clarifican que la conducta homosexual no es algo normal ni natural. Así, entre otros datos impactantes recoge los que siguen. El instituto Kinsey publicó un estudio acerca de varones homosexuales que vivían en San Francisco. Indicaba que el 43% de los estudiados a lo largo de su vida habían tenido relaciones homosexuales con 500 o más hombres. El 79% manifestó que más de la mitad de sus compañeros sexuales eran personas que no conocían previamente (7). Una encuesta de la Asociación Americana de Salud Pública reveló que el 78% de los homosexuales habían padecido una enfermedad de transmisión sexual (8). Un informe de la Asociación Nacional de Gays y Lesbianas afirmó que el alcoholismo y el abuso de drogas es tres veces mayor que entre los heterosexuales (9).

Parejas infieles

        Más datos: dos terapeutas homosexuales masculinos realizaron una encuesta sobre 156 parejas de varones. Descubrieron que el 95% de las parejas eran infieles y que el 5% de las fieles no habían permanecido juntas más de cinco años. Esta estadística es clara si se tiene en cuenta otras realizadas sobre la fidelidad en parejas heterosexuales. El “American Journal of Public Health” publicó una encuesta realizada a más de dos mil personas y reveló que en un periodo de cinco años sólo un 6,4% de las parejas heterosexuales fueron infieles. El National Opinion Research Center de Chicago publicó que, sobre 3.500 encuestados, entre un 3% y un 4% tenía un amante distinto a su cónyuge. Estos resultados contrastan con el 95% de las parejas homosexuales infieles.

        A estos datos recogidos en el libro de Cohen, podemos añadir distintos artículos en la literatura científica. Recientemente, en un artículo que revisa los abusos sexuales cometidos por padres adoptivos, el 60% eran abusos de tipo homosexual (10). Por otro lado, según el informe realizado por el John Jay College of Criminal Justice (City University of New York) sobre los abusos sexuales contra menores cometidos en la Iglesia católica americana, resulta que los abusos eran, en su mayor parte, contra niños (81% de los casos) y de naturaleza homosexual (cfr. servicio 36/04).

        Estos hechos, que se encontran en la prensa especializada, no se difunden ni se comentan en los medios de comunicación que llegan al amplio público. Y, cuando se citan, todos los problemas de la homosexualidad se atribuyen al rechazo social y se culpabiliza a la sociedad, que condena al homosexual al ostracismo.

La terapia del cambio de orientación

        El libro de Richard Cohen no se queda en el problema de la homosexualidad, sino que ofrece una serie de soluciones válidas que parten de la propia experiencia del autor.

        El libro se divide en tres partes. En la primera el autor relata su propia historia y describe las causas profundas de la atracción hacia personas del mismo sexo. En la segunda parte presenta un modelo de recuperación en cuatro etapas. La última parte trata de cómo curar la homofobia, cómo superar el miedo y el odio a la homosexualidad mediante la compasión y la comprensión.

        Entre las causas de la homosexualidad, Cohen –a diferencia del psicoanálisis que incidía en problemas de relación entre padres e hijos y traumas sexuales en la infancia– analiza una serie de variables complejas que conducen a que un individuo experimente atracción hacia personas de su mismo sexo. Entre otras, la variable familiar, entendida como el conjunto de problemas que inciden en una familia, y que a menudo están sin resolver.

        Una variable que influye en el desarrollo de la conducta homosexual es el temperamento. Es real que en los varones homosexuales hay una mayor sensibilidad; el niño hipersensible reaccionará con más dolor y frustración ante los temas difíciles que se plantean en la familia. Muchos de los homosexuales varones tienen una naturaleza sumisa, en lugar de un carácter agresivo. También estos niños suelen poseer una inclinación artística; gozar de una naturaleza artística puede ser una carga si la familia rechaza o malinterpreta las dotes del niño.

        Cohen señala que entre las causas de la homosexualidad están las heridas recibidas en la infancia y juventud, que clasifica como heridas homoemocionales y heteroemocionales, según sean causadas por familiares o allegados del mismo o distinto sexo. Estas heridas inciden más en sujetos hipersensibles que, al llegar a la pubertad, pueden encontrarse con dificultades para asumir el propio rol sexual. También es posible que tiendan a compensar las carencias afectivas que han sufrido con apegamientos y conductas sexuales desviadas hacia el mismo sexo.

Cuatro etapas

        En la segunda parte del libro, el autor se centra en la terapia de reorientación sexual, dividida en cuatro etapas. En la primera etapa el individuo debe evitar la conducta sexual anómala y para ello desligarse del mundo homosexual. Insiste en la necesidad de desarrollar una serie de vínculos sanos y positivos, para lo que es imprescindible contar con un grupo de apoyo. Al final del libro se da una lista de instituciones de apoyo que actúan para sanar la homosexualidad, de distintas organizaciones religiosas y civiles.

        En segundo lugar, fase de arraigo, se debe comenzar con una terapia cognitiva, deshaciendo falsos reconocimientos y razonamientos equivocados. Aquí el sujeto debe mejorar su autoestima desarrollando habilidades, identificando sentimientos, pensamientos y necesidades.

        Las dos últimas etapas se centran en la curación de las heridas psíquicas que causan esa atracción hacia personas del mismo sexo, y además las dependencias afectivas que, en muchos casos, son más importantes que la propia tendencia homosexual. Toda la terapia de Cohen tiene una base profundamente espiritual. Cohen afirma el valor de la oración, contar con un Dios que es Padre y que ayuda al que de manera recta busca solucionar su problema.

        El libro de Cohen finaliza refiriéndose a la homofobia y a los problemas que se producen en las familias y entidades que se encuentran con un individuo homosexual. Hay que deplorar que las personas homosexuales sean objeto de expresiones malintencionadas y de actuaciones agresivas. La dignidad propia de cada persona siempre debe ser respetada en las palabras, en las legislaciones y en las acciones. Sin embargo, tampoco se puede admitir que la más mínima crítica hacia la conducta homosexual, o el intento científico de profundizar en ella, sea calificado como homofobia. Hay que dar paso a una investigación verdaderamente libre de prejuicios, en la que se estudie si muchos de los casos aparentemente incurables de homosexualidad tienen posibilidad de solución, mediante técnicas de psicoterapia.

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(1) Bieber I, Bieber TB. “Male homosexuality”. Can J Psychiatry. 1979 Aug; 24(5): 409-21.

(2) Socarides CW. “Some problems encountered in the psychoanalytic treatment of overt male homosexuality”. Am J Psychother. 1979 Oct; 33(4): 506-20.

(3) Gershman H. “The use of the dream in the therapy of homosexuality”. Am J Psychoanal. 1971; 31(1): 80-94.

(4) Hadden SB. “Group psychotherapy with homosexual men”. Int Psychiatry Clin. 1971; 8(4): 81-94.

(5) Ver servicios 45/94 y 35/96.

(6) Ellis A. “The effectiveness of psychotherapy with individuals who have severe homosexual problems”. Consult Psychol. 1956 Jun; 20(3): 191-5.

(7) A. Belly A. & M. Weinberg, “Homosexualities: an study of diversities between men and women”, Simon & Schuster, New York (1978), pp. 308-312.

(8) E. Rueda, “The Homosexuals Network: Public and Private Policy”, Old Greenwich, CT (1983).

(9) D. van Pelt. “Gay are more prone to Substance Abuse”. Insight, 1990, p. 53.

(10) Cameron P. “Molestations by homosexual foster parents: newspaper accounts vs official records”. Psychol Rep. 2003 Dec; 93(3 Pt 1): 793-802.

Posturas “científicas” e ideología

El pasado julio la Asociación Americana de Psicología (APA) emitió un comunicado en el que se pronunciaba a favor del matrimonio entre homosexuales y su derecho a la adopción, y condenaba las leyes que dan distinto tratamiento en estas áreas a los heterosexuales y a los homosexuales. La APA manifestaba que “es injusto y discriminatorio negar a las parejas del mismo sexo el acceso al matrimonio y sus correspondientes beneficios, derechos y privilegios”.

Esta resolución de la APA se basaba en las recomendaciones de un “Grupo de trabajo sobre las familias y relaciones del mismo sexo”. Este comité estaba formado por los siguientes miembros, todos activistas del movimiento “gay”:

— Dr. Armand Cerbone, que había sido premiado por la Society for the Psychological Study of Lesbian, Gay, and Bisexual Issues, por sus destacados servicios al movimiento “gay”.

— Dra. Beverly Green, que fue directora de “Psychological Perspectives of Lesbian and Gay Issues”.

— Dra. Kristin Hancock, que es miembro fundador de la sección 44 de la APA, grupo dedicado a los temas homosexuales, y autora de “Directrices para la Psicoterapia con lesbianas, “gays” y bixesuales”.

— Dr. Lawrence A. Kudeck, miembro del comité editorial de “Contemporary Perspectives on Lesbian, Gay, and Bisexual Psychology”.

— Dra. Candace A. McCullough, una lesbiana sorda que convive con su pareja Sharon Duchesneau, también sorda. Adquirieron notoriedad cuando Duchesneau se sometió a una inseminación artificial de un donante también sordo, para tener más probabilidad de conseguir un hijo que fuera sordo de nacimiento (cfr. “Washington Post”, 31-03-2002). Duchesneau y McCullough no consideran que la sordera sea una discapacidad, sino una identidad cultural. Querían un niño que encajara bien en la comunidad de sordos.

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Información tomada de www.narth.com, página web de la National Association for Research & Therapy of Homosexuality. (Aceprensa, 08-12-2004)

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[1] Richard Cohen. “Comprender y sanar la homosexualidad”.
LibrosLibres. Madrid (2004). 360 págs. 18,95 €. T.o.: “Coming Out Straight”. Traducción: José Antonio Ullate

 

 

ENTREVISTA CON EL DR. RICHARD COHEN, AUTOR DEL LIBRO "COMPRENDER Y SANAR LA HOMOSEXUALIDAD" EDITADO POR LIBROS LIBRES.

«Una persona con sentimientos homosexuales puede cambiar»

No habla de especulaciones, ni de oídas. Richard Cohen, psicoterapeuta dedicado a ayudar a personas que experimentan atracción sexual por otros de su mismo sexo, vivió en carne propia el problema de la homosexualidad durante decenios antes de volver a ser heterosexual. En medio de incomprensiones y dificultades, Cohen ha ayudado durante los últimos quince años a miles de hombres, mujeres y adolescentes a recuperar su identidad de género y a poner paz y felicidad en sus vidas. Ahora, aunque es consciente de que en España va a encontrar dificultades, quiere llevar su mensaje de esperanza a muchos hispanohablantes que padecen por su homosexualidad sin que nadie les haya ofrecido un camino de salida.

- «Hoy en día muchos dicen que no es posible salir de la homosexualidad. Eso es, sencillamente, un mito, porque el cambio es posible».

«No sólo luché con mis inclinaciones homosexuales no deseadas, sino que también tuve que luchar igualmente buscando profesionales que comprendieran mi condición y supieran cómo ayudarme para que me curara».

«He podido ayudar a muchos hombres, mujeres y adolescentes a salir de la homosexualidad precisamente porque yo mismo me negué a escuchar a los que me decían: “Sé honrado contigo mismo: tú naciste así. Acéptalo”».

«El movimiento en pro de los derechos de los homosexuales ha prestado un gran servicio a la sociedad al sacar la cuestión de la homosexualidad “fuera del armario” y al ponerla a la luz; pero la solución no está ni en la ciega aceptación ni en la tolerancia indiscriminada. La respuesta pasa por la comprensión y el amor».

¿Qué pretende usted con «Comprender y sanar la homosexualidad»?

- En este libro recojo mi experiencia personal y terapéutica acerca de la atracción homosexual. Presento las causas básicas de la atracción hacia las personas del propio sexo, es decir, por qué un hombre se siente atraído sexualmente por otro hombre, o una mujer, por otra. También expongo un modelo de recuperación y numerosos testimonios de personas que yo he tratado y que ya han logrado realizar el cambio de la homosexualidad a la heterosexualidad. Todos podemos lograr lo que nos propongamos. Si estamos decididos, contamos con el amor de Dios y el apoyo de otras personas la curación es posible. Por supuesto, en el momento actual, muchos dirán que no es posible salir de la homosexualidad. Eso es, sencillamente, un mito, porque el cambio es posible.

- Antes de ser terapeuta, usted mismo ha vivido la homosexualidad en primera persona…

- Efectivamente. Yo me sentía atraído sexualmente por los hombres. La gente me decía que yo había nacido así y que el pensamiento de cambiar era absolutamente inviable, y que terapéuticamente era además contraproducente. Yo pensaba ¡Ni hablar! Cualquiera puede conseguir lo que anhela si tiene un ardiente deseo, elabora un buen plan, obtiene apoyo de otros, y se lanza decididamente por ello. Después, he podido aconsejar a muchos hombres, mujeres y adolescentes sobre cómo salir de la homosexualidad precisamente porque yo mismo me negué a escuchar a los que me decían: «Sé honrado contigo mismo: tú naciste así. Acéptalo».

Yo me daba cuenta de que algo no iba bien, por más que a mí alrededor insistieran en que era lo más normal del mundo. Logré descubrir de dónde provenían los deseos que yo tenía hacia los de mi propio sexo, aprendí a curar aquellas heridas, y a dar cumplimiento a las necesidades que seguían insatisfechas desde mi infancia. La lectura de este libro y el seguimiento de este plan redundará en un gran beneficio: un camino de salida para volver a ser normal. He cometido tantos errores que eso permitirá a otros evitar algunos de los obstáculos en el camino hacia la libertad. He ayudado a otros a conseguir que lo que a mí me llevó diez años a ellos les cueste uno, dos o tres.

- ¿A qué tipo de lectores está destinado su libro?

- Escribí este libro pensando tanto en los psicoterapeutas profesionales como en el público en general, incluyendo –por supuesto– a quienes sienten inclinaciones sexuales hacia personas de su propio sexo y perciben al mismo tiempo que hay algo incorrecto en ello, así como a personas que conocen a alguien en esta situación. Me encuentro en la posición privilegiada de haber sido primero el paciente y ahora ser el terapeuta. No sólo luché con mis inclinaciones homosexuales no deseadas, sino que también tuve que luchar igualmente buscando profesionales que comprendieran mi condición y supieran cómo ayudarme para que me curara. Me resultó muy difícil explicarme ante terapeutas que carecían de la clave del problema. Actualmente en los Estados Unidos y el resto del mundo los centros universitarios enseñan una «terapia de afirmación gay».

El objeto de este libro es ayudar a los terapeutas, consejeros, clérigos y demás personas a comprender cómo ayudar a hombres y mujeres que sienten atracción no deseada (egodistónica) hacia las personas de su mismo sexo. También es una guía para «vencedores». Tengo la esperanza y por ello rezo de que, a su tiempo, el estigma de la atracción hacia las personas del mismo sexo decaiga y prevalezca la comprensión. Ojalá que este libro sirva como trampolín hacia ese sueño.

- ¿Qué opina usted del movimiento homosexual?

- El movimiento en pro de los derechos de los homosexuales ha prestado un gran servicio a la sociedad al sacar la cuestión de la homosexualidad «fuera del armario» y al ponerla a la luz. Tanto en el pasado como en el presente, a las personas con orientación homosexual les ha fallado mucha gente dentro de instituciones religiosas y sociales, y de la profesión médica y psiquiátrica. Hasta hace unos decenios les hicieron objeto de ridículo sin ofrecerles esperanza de curación y exacerbaron sus heridas de distanciamiento mediante prejuicios y discriminación social. Y ahora, en lugar de arrodillarse y pedirles perdón, lo que han hecho esas mismas personas e instituciones es sucumbir a la aceptación de la homosexualidad en nombre de la tolerancia. A mí esto me parece una forma de religión barata y de ciencia superficial.

Sin embargo, de puertas adentro, la mayor parte de la gente se siente mal con la homosexualidad. La solución no está ni en la ciega aceptación ni en la tolerancia indiscriminada. La respuesta pasa por la comprensión y el amor.

José Antonio Ullate

¿Cómo describiría la homosexualidad? ¿Es una enfermedad?

- Las atracciones hacia las personas del mismo sexo son siempre el resultado de dos cosas: heridas que permanecen sin sanar desde la infancia; y necesidades de amor insatisfechas. Dentro del corazón del adolescente o del hombre que experimenta una atracción sexual hacia sus compañeros varones, se encuentra un niño que anhela el amor de su padre y/o el amor de sus compañeros de su mismo sexo. En muchas ocasiones, cuando eran niños, tuvieron una gran proximidad con sus madres e interiorizaron un gran sentido de la feminidad, desvinculándose de su padre y de la masculinidad que él representaba. En el caso de una chica, puede darse una gran cercanía con su padre y una interiorización de su masculinidad. En muchos casos, mujeres que sienten atracción sexual hacia otras mujeres padecieron abusos sexuales por parte de hombres, lo que provocó una vuelta inconsciente hacia las mujeres en busca de sus necesidades afectivas.

- Entonces, ¿es posible el cambio? ¿Un homosexual puede convertirse en heterosexual?

- Nadie nace con una atracción sexual congénita hacia las personas de su mismo sexo; por lo tanto, el cambio desde la homosexualidad hacia la heterosexualidad es posible. Yo mismo he realizado ese cambio, y después, siendo terapeuta, he ayudado a cientos de hombres y de mujeres a hacer lo mismo. Ahora viven felices. Yo estoy felizmente casado desde hace 22 años, y mi mujer y yo tenemos tres hermosos hijos. Sé que el cambio es posible. Una vez que se atacan las causas profundas de este tipo de atracciones y se curan las heridas latentes, la persona comienza a experimentar sentimientos hacia el otro sexo. ¡Los hombres y las mujeres encajan magníficamente entre ellos! Todos hemos sido hechos heterosexuales. Ésa es la verdad.

-En su libro, usted habla de las causas profundas de la homosexualidad, principalmente en la infancia. Pero, ¿se puede llegar a la homosexualidad como resultado de un comportamiento moral desordenado? En ese caso, ¿qué tipo de tratamiento sería necesario, moral, psicológico…?

-Estas atracciones homosexuales suceden, básicamente, por una falta de vinculación emocional entre el niño y el padre, o entre la niña y la madre. También suele existir una falta de sintonía entre el niño y sus compañeros de su mismo sexo. Los sentimientos homosexuales se manifiestan en la adolescencia porque no se completaron algunas etapas básicas del desarrollo personal en la primera infancia. Estas necesidades emocionales se vuelven sexualmente explícitas o erotizadas en la pubertad. Pero la base siempre es una falta de vinculación emocional. La conducta homosexual es una defensa psicológica frente al dolor.

Hoy, muchos jóvenes piensan que está bien, que mola experimentar con la sexualidad. Algunos de ellos puede que se adentren en actividades homosexuales sólo por ver qué se siente. En general, suelen evolucionar hacia relaciones heterosexuales satisfactorias.

-Exactamente, ¿qué quiere decir con sanar la homosexualidad?

-Sanar quiere decir afrontar las causas subyacentes de esas atracciones sexuales. En realidad, los deseos homosexuales son una forma en la que el inconsciente reclama la atención de un sujeto. Esos deseos representan un mensaje de su propio interior, que le está diciendo: Ayúdame. Siento un gran sufrimiento, por favor, escúchame y sáname. Es muy triste que la cultura actual aliente el estilo de vida homosexual, ya que todo comportamiento de ese tipo, en realidad, es una máscara que encubre heridas emocionales y un gran dolor. Al apoyar la homosexualidad, esta sociedad está traicionando a todos estos hombres y mujeres. Les estamos condenando a una cadena perpetua de luchas interiores. Aun así, existe la libertad para salir de la homosexualidad.

-¿Qué consejo le daría usted a alguien que esté confundido acerca de su propia sexualidad?

-Cualquiera que descubra en sí sentimientos homosexuales debe saber que no está solo. Otros miles de personas han logrado con éxito pasar por este proceso y volver a la normalidad. Puede consultar la página web www.pathinfo.org  y descubrirá que hay muchas organizaciones por todo el mundo que ayudan a la gente a sanar la homosexualidad.

Yo también tengo un centro y una página web (www.comingoutstraight.com), en la que también se explica esta esperanzadora verdad.

Nadie es una mala persona por experimentar atracción sexual hacia los de su mismo sexo. Estos deseos manifiestan un corazón herido que necesita curarse. Nunca debemos discriminar o perseguir a una persona que tiene estos sentimientos. Al contrario, hemos de abrazar a estos hombres y mujeres con el amor de Dios. Los hombres necesitan abrazar a otros hombres que luchan con sus atracciones homosexuales, y las mujeres deben también abrazar a las mujeres que tienen la misma lucha. Sólo hay que recordar que dentro de toda persona que siente atracciones homosexuales hay un niño o una niña pequeña en busca del amor de su padre o de su madre. Amémoslos como Cristo los ama.

 

SANAR LA HOMOSEXUALIDAD:

HISTORIAS DE CASOS DE TERAPIA REPARATIVA

 

Repara la Autoestima y Relación

 

“Este libro perspicaz y que merece la pena leer, ayudará a los terapeutas y

pacientes por igual. Hoy, la Terapia de Afirmación Gay demanda respeto para los propios objetivos de los pacientes. En ese espíritu, se debe respetar la insatisfacción de algunos hombres homosexuales con sus identidades y formas de vida. La Terapia Reparativa, como dice el autor, no explica toda la homosexualidad, y no está bien para todos los homosexuales pero se puede permitir que algunos pidan lo que desean. Lo que se repara es la autoestima y la relación con los demás.”

 

-Arno Karlen, autor de Sexualidad y Homosexualidad

 

El Autor

 

Joseph Nicolosi, Ph.D es fundador y Director Clínico de la Clínica Psicológica

Tomás de Aquino y cofundador de la Asociación Nacional para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad (NARTH). Da conferencias con frecuencia y tiene su consulta privada en Encino, California.

 

EXTRACTO DEL LIBRO: CAPÍTULO DIEZ

 

CÓMO FUNCIONA LA TERAPIA REPARATIVA

 

Con frecuencia se me hace la pregunta: “¿Cómo funciona la Terapia

Reparativa?” Como todas las formas de tratamiento enraizadas en el psicoanálisis, la terapia reparativa procede de la asunción de que algunas tareas de desarrollo de la infancia no se llevaron a cabo en plenitud. Se comprende que cuando el paciente era niño, experimentó que sus padres fracasaron al asistirle en estas fases de desarrollo.

 

Una de las mejores definiciones de psicoterapia es “la oportunidad de darnos a

nosotros mismos lo que nuestros padres no nos dieron.” Sin embargo, todavía

necesitamos ayuda de los demás. La Terapia Reparativa requiere la implicación activa de de terapeutas varones, amigos varones, y miembros del grupo de psicoterapeuta varones.

 

La premisa básica de la Terapia Reparativa es que la mayoría de los pacientes

(aproximadamente el 90%, en mi experiencia) padece un síndrome de déficit de identidad de género masculino. Es este sentido interno de carencia de su propia masculinidad la base esencial para la atracción homoerótica. La regla causal de la terapia reparativa es: “La identidad de género determina la orientación sexual.” Erotizamos aquello con lo que no nos sentimos identificados. El foco del tratamiento por lo tanto es el desarrollo completo de la identidad de género masculino.

 

La terapia reparativa trabaja sobre asuntos del pasado y del presente. El trabajo sobre el pasado implica la comprensión de las relaciones tempranas con los padres. El paciente con frecuencia se da cuenta de que mientras su madre pudo haber sido muy amable, probablemente fracasó en ayudarle a él a reflejar de forma precisa su auténtica identidad masculina. La madre con frecuencia ha fomentado en su hijo una falsa identidad, denominada la del “buen chico”, con una sobre-intimidad irrealista en la que la madre es confidente, amiga del alma o mejor amiga. El paciente puede haber tenido

también cierta sobre-identificación con la abuela, tías o hermanas mayores.

 

Aunque la madre ha tenido más implicación con más frecuencia, el padre es más a menudo de baja implicación y ausente emocionalmente. Generalmente ha fracasado en reconocer al chico tanto como un individuo autónomo como un niño masculino. Fue emocionalmente incapaz de dar la mano a su hijo para que la relación progresase en su curso apropiado. El padre o no era consciente de lo que estaba sucediendo en la relación o era incapaz de hacer nada para rectificarla. Era lo más probable lo que llamo “el padre condescendiente.” La desatención emocional del padre es un recuerdo particularmente doloroso que se trata en la terapia.

 

Otra tarea sobre el pasado incluye la comprensión de las relaciones dolorosas de la infancia con sus semejantes masculinos y con frecuencia una relación dolorosa con un hermano mayor dominante. Cualquier experiencia homosexual precoz con semejantes u hombres mayores necesita ser examinada e interpretada. No es inusual descubrir una historia de victimización por el abuso sexual en la infancia del paciente.

 

El trabajo sobre el presente incluye la comprensión de cómo el paciente ha

abandonado su sentido de potencia intrínseca. La potencia intrínseca es la visión del yo como separado e independiente. El fracaso en obtener completamente la identidad de género siempre tiene como consecuencia una pérdida de potencia intrínseca. Como decía un paciente:

 

“Cuando era niño, no salía y pedía lo que quería… Esperaba que los demás

supiesen lo que quería, así que sólo esperaba.”

 

“¿Y si no lo conseguías?” Pregunté.

 

“He mantenido secretos toda mi vida. Mantuve mi poder secreto.”

 

“¿Qué poder?”

 

“Mi poder de conseguir lo que quería indirectamente –sabes, manipulando.”

 

Para la terapia reparativa es esencial que el paciente comprenda cómo su déficit de masculinidad llega a proyectarse sobre varones idealizados- “El otro hombre tiene algo de lo que carezco- por lo tanto necesito estar cerca de él (sexualmente).”

 

La terapia reparativa es de iniciación en naturaleza. Requiere no sólo una pasiva meditación sobre auto-ideas sino una iniciación activa de nuevas conductas. El paciente debe luchar para derribar patrones viejos de evitación y exclusión defensiva de los varones para formar amistades masculinas cercanas, íntimas y no sexuales.

 

La terapia desafía al paciente a superar las tareas relacionadas con el género

perdidas en la temprana infancia. Su camino de desarrollo requiere la superación de estas tareas durante la adultez.

 

Está llamado a “adquirir” a lo que el heterosexual ha alcanzado años antes. Así

puede llegar eventualmente a un lugar heterosexual pero desde una dirección diferente.

 

Muchos sentimientos precoces hacia el padre y otras figuras masculinas

significativas serán transferidos sobre los terapeutas varones. La terapia ofrecerá una oportunidad valiosa para trabajar por medio de estas reacciones. Los sentimientos para el terapeuta varón pueden incluir la anticipación del rechazo y la crítica, una tendencia hacia la dependencia –incluyendo dependencia hostil- y también sentimientos sexuales e ira.

 

Como todas las psicoterapias, la terapia reparativa crea una transformación de

significado. Esta transformación de significado es el resultado de de los beneficios del paciente en introspección. Cuando llega a ver las verdaderas necesidades que yacen detrás de su conducta no deseada, consigue una nueva comprensión de esta conducta. Sus atracciones románticas no deseadas son des-mitificadas. Comienza a percibirlas como expresiones de necesidades legítimas de amor –atención, afecto y aprobación de los hombres –que no fueron satisfechas en la infancia. Aprende que, de hecho, esas

necesidades pueden ser satisfechas pero no de forma erótica.

 

Cuando esto se comprende, tiene lugar una transformación de significado –“En

verdad no quiero tener sexo con un hombre. Más que eso, lo que realmente deseo es sanar mi masculinidad.” Esta curación tendrá lugar cuando se satisfagan las necesidades legítimas de amor, atención, afecto y aprobación de los hombres.

 

La transformación de significado incluye no sólo una comprensión intelectual

(introspección) sino también la experiencia del yo al hacer nuevas conductas.

 

La experiencia encarnada –es decir, la experiencia del cuerpo en el mundo de

una nueva forma- transforma la identidad personal. La transformación en la identidad personal tiene lugar a través de sentirse diferente sobre sí mismo de forma repetida en la relación con los demás. En el caso de déficit de género y homosexualidad el aumento de la posesión de su masculinidad hace que disminuya la atracción erótica hacia los demás hombres. La interiorización gradual del sentido de “masculinidad en mí” aleja las tentaciones angustiosas previas.

 

Hace pocos años que ha aparecido la Terapia de Afirmación Gay (GAT) para

ayudar a los homosexuales a aceptar y afirmar sus orientaciones sexuales. GAT presume que los homosexuales que se sienten frustrados serían felices si pudieran sólo sentirse libres de los prejuicios interiorizados de la sociedad. GAT ve a la terapia reparativa como jugando sobre la autodecepción, culpa y la baja autoestima. Asume de forma arbitraria que “descubrirse” es la solución de los problemas de todo homosexual.

 

La terapia reparativa, por otra parte, ve la homosexualidad como un déficit de

desarrollo. Según la teoría reparativa, la Terapia de Afirmación Gay espera que el paciente se identifique con su patología bajo el nombre de salud.

 

William Aaron, en su libro bibliográfico, Straight (Heterosexual), dice:

“Persuadir a alguien de que hará una adaptación factible a la sociedad y a sí mismo bajando sus miras y desarrollando algo que desprecia interiormente (la homosexualidad) no es la respuesta.”

 

GAT presume que la homosexualidad es una variación sexual sana y natural.

Entonces procede a atribuir todo problema personal e interpersonal del gay a la

homofobia social o interiorizada. Su modelo teorético enmarca las experiencias de la vida del paciente en el contexto de la victimización, colocándolo, inevitablemente, en contra de la sociedad convencional.

 

Uno no puede evitar preguntarse cómo podría explicar GAT los beneficios

obvios de la terapia reparativa –aumento de la autoestima, con disminución de angustia, ansiedad y depresión. Mejores relaciones con los demás y libertad frente a las distracciones angustiosas son afirmadas de forma general por los hombres que llevan a cabo la terapia reparativa.

 

De forma interesante, GAT y la terapia reparativa están de acuerdo en que el

homosexual necesita y desea: darse permiso a sí mismo para amar a otros hombres. Pero GAT trabaja dentro de la ideología gay de erotización de estas relaciones, mientras que la terapia reparativa ve el sexo entre hombres como saboteador de la mutualidad necesaria para el crecimiento hacia la madurez. La terapia reparativa libera al homosexual para amar a otros hombres –no como compañeros sexuales sino como iguales y como hermanos.

 

La terapia de grupo plantea un especial desafío para cada hombre. El grupo debe decidir quién hablará, durante cuánto tiempo, sobre qué y con qué objetivo. Cada hombre debe decidir por sí mismo cómo utilizará la asistencia del grupo. Se espera que cada miembro tome la responsabilidad para hablar y hacerse un lugar para sí mismo en el fluir de la expresión verbal.

 

La terapia de grupo desafía a los hombres a dejar el viejo hábito del escuchar

pasivo. Esta es una forma eliminada, auto-centrada de oír que estimula las asociaciones privadas, más que una respuesta activa a la expresión del hablante. El hábito del escuchar pasivo –consecuencia de la exclusión defensiva- perpetúa el aislamiento emocional.

 

El escuchar de forma activa, por el contrario, significa olvidarse de sí mismo

para mantener una conexión que se siente con el hablante. El oyente activo siente una reacción interna a lo que dice el otro. Entonces puede elegir expresar su reacción bajo forma de preguntas, comentarios o consejo.

 

La terapia de grupo ofrece a los hombres de relacionarse con otros varones- una lección nunca aprendida completamente en la adolescencia. Como me decía un nuevo paciente: “Cuando era adolescente, no sabía como ser amigo. Si me gustaba un chico, me volvía demasiado fuerte, demasiado intenso, demasiado posesivo. Hoy, si me encontrase con un amigo potencial, todavía acabaría haciendo lo mismo; empiezo con el ‘Vamos a cenar, vamos al cine (ríe), ¿qué vas a desayunar?”

 

La mayoría de los pacientes nunca ha hablado abiertamente sobre su sexualidad con otros hombres que comparten la lucha. Esta es una nueva aventura amenazadora pero emocionante. Por lo tanto, todos los pacientes son cautos, incluso temerosos, en su primera sesión de grupo. Existe un sentido de emoción y quizás incluso la fantasía de conocer un hombre atractivo con quien podría mantener una relación íntima, incluso sexual.

 

Aunque las primeras sesiones de grupo se caracterizan por una curiosidad

intensa de unos sobre otros, existe también una gran ansiedad sobre el revelar problemas personales. Estos hombres no están orgullosos de su orientación sexual y existe cierto sentido de vergüenza que deben afrontar. Piensan: “¡No permita Dios que haya alguien conocido!” Pero eventualmente, estas inquietudes retroceden al pasado cuando comienzan a formarse las amistades.

 

Una vez parte del grupo, sin embargo, cada hombre descubre que este es un

lugar para sentirse aceptado y comprendido. El grupo es un lugar en el que los hombres comparten problemas comunes, ideas difíciles de superar e inspiración.

 

Como explicaba un hombre: “Para mí, el grupo ha sido como ponerse unas gafas cuando eres miope. Antes, sólo podía ver imágenes y patrones vagos.”

 

Decía otro paciente: “Me figuraba que padecía de este déficit masculino antes de venir aquí. Vine porque sabía que necesitaba ayuda para resolver qué hacer con ello. La razón por la que antes no progresé mucho era que trabajaba en un vacío, solo y sin hablar con nadie.”

 

El modelo básico de nuestras discusiones de grupo semanales se divide en tres niveles de comunicación: