EL SENDERO DE LA CURACIÓN
Amado Jesucristo
Nota: Este dictado fue entregado a través de Walter Javier Velásquez el 12 de junio de 2009 en la ciudad de Cali. El dictado se dio ante un grupo de devotos entre los que se contaban dos profesionales de la medicina.
YO SOY ESE YO SOY Siendo Jesús el Cristo que habito en cada uno de sus corazones. En realidad, habito en los corazones de todos aquellos que me permiten venir a este planeta a Servir. YO SOY Amor, YO SOY Justicia, YO SOY Equidad, YO SOY Poder, YO SOY la Fuerza que une. YO SOY el Cristo en Jesús. Pero YO SOY mucho MÁS que un Cristo colgado en una pared. YO SOY mucho MÁS que el ídolo de yeso o de madera que adora la Iglesia Católica. Y Soy mucho MÁS que el ídolo mental que ha sido creado por las iglesias cristianas evangélicas a lo largo de los años.
Ambos, católicos y evangélicos, adoran a un Jesús lejano, a un Jesús quien se encuentra en un pedestal, a un Jesús quien se encuentra colgado en una cruz. Pues bien amados, Yo ya no estoy en una cruz. Yo estoy en el Reino de mi Padre, Soy libre en la Consciencia de Dios. Pero más aún, estoy en todas las personas en este planeta que tienen una porción de la Mente Crística. Estoy en los niños pequeños, en los ancianos, en las personas maduras, en los adolescentes, en la juventud. Estoy en todas las personas que tienen un espacio para que el Cristo Jesús pueda venir a este planeta.
Así que una de las facetas por la que me han conocido en la historia es por el papel de sanador. Pues bien, las técnicas de sanador que manejé en mi encarnación como Jesús las aprendí en parte en la India, en parte en Medio Oriente, y en parte lo que me inspiraba mi Padre Celestial, el cual fue el verdadero Gurú que me enseñó a sanar a las personas. Pero quiero decirles que se ha tejido un verdadero mito alrededor de mi misión como sanador. Se han tejido muchas mentiras, las cuales han sido utilizadas por los falsos pastores para engañar a las personas con sanaciones que no son hechas de acuerdo con la Voluntad de Dios.
En primer lugar quiero decirles que Yo era un sanador que trabajaba para Dios y no para los hombres. Así que yo no estaba atado, de ninguna manera, a sanar a las personas. Yo solamente estaba "atado", si se puede usar esa palabra, a la Voluntad de Dios. Mi único propósito y mi única intención consistían en servir a Dios y cumplir Su Santa Voluntad, tal como lo demostré en el huerto de Getsemaní cuando le pedí a Mi Padre Celestial que se hiciera Su Voluntad y no la mía cuando llegó el momento de atravesar por la pasión del Gólgota.
El problema que Yo veo en muchos sanadores en la Nueva Era y en todas las épocas es que están atados a sanar, ya sea por dinero, ya sea por fama, ya sea por buscar seguidores o adoradores, o ya sea por quedar bien con las personas. Y como el Espíritu Santo no se presta para esos juegos -porque el Espíritu Santo sólo trabaja la sanación cuando es la Voluntad de Dios- entonces estas personas venden su alma al diablo y permiten que los demonios aulladores del plano astral, los impostores del Espíritu Santo -que incluso pueden imitar muy bien su vibración a nivel astral y mental- pasen a través de ellos y literalmente le quitan a las personas las enfermedades de sus cuerpos físicos. Después de esto todos los quistes, tumores, cálculos y cualquier otra patología desaparecen de sus cuerpos. Sin embargo, la causa subyacente de la enfermedad, la cual es el bloqueo emocional, el bloqueo psíquico que hay dentro de la persona, no desaparece. Estos son los falsos sanadores que le venden a las personas la idea de que deben ser sanados únicamente por el hecho de encontrarlos.
Pues bien, una de las mentiras que se han tejido alrededor Mío era que Yo sanaba a todas las personas. La verdad de todo esto es que Yo sanaba a un muy pequeño porcentaje de las personas que me buscaban y me pedían ser sanadas. Muchas veces tenía que esconderme y huir a los montes porque me encontraba multitudes persiguiéndome para que las sanara. Pero Yo sabía que ellos no estaban dispuestos a ver la viga en su propio ojo, ellos no estaban dispuestos a reconocer la causa de su enfermedad. Por lo tanto, Yo no tenía permiso de Mi Padre Celestial para sanarlos.
Así que en primer lugar un sanador no se debe atar a sanar. Un sanador no se debe atar a congraciar a las personas. No se debe atar a quedar bien ante los seres humanos. Un sanador únicamente debe estar “atado” a cumplir la Voluntad de Dios en la Tierra y a ser obediente a esa Santa Voluntad.
Así que amados, aquellas personas a las que Yo sané, a las que realmente sané en Mi vida y en Mi misión, tenían unas características muy especiales. La mayoría de ellos eran personas que habían hecho el proceso interno, que habían estado dispuestos a ver la viga en su propio ojo y que habían estado dispuestos a soltar las falsas creencias. Por lo tanto estaban listos para dar el siguiente paso a través de una sanación espiritual, que era la que Yo les entregaba, y que se veía como un milagro externo. Sin embargo eran ellos los que habían hecho el verdadero “milagro” puesto que habían dado los pasos a nivel interno para trascender las causas subyacentes de su enfermedad. En este punto Yo actuaba como un facilitador o catalizador de la curación.
Ahora, había otras personas las cuales aún no habían trabajado en las causas profundas de su enfermedad y sin embargo Yo también las sané. ¿Por qué amados Míos? Porque era la Voluntad de Mi Padre quien por Misericordia liberaba a ciertas personas de enfermedades terribles. Esto sucedía porque Mi Padre sabía que ellos estaban listos para irse a buscar las causas de su enfermedad, que ellos estaban listos para trabajar en su psicología. Pero era tanto el peso abrumador de su enfermedad, eran tantos los dolores que sentían en su cuerpo físico o la discapacidad, era tal la angustia y tal el dolor que simplemente no tenían tiempo para dedicarse a buscar las causas de su enfermedad porque estaban realmente abrumados por el peso y el dolor de la misma.
Así que las personas que habían orado a Dios por sanación recibían de Mi Padre Celestial -por Misericordia- la liberación de este peso temporal de forma que ellas, usando esta libertad de no tener encima el peso de la enfermedad, pudieran salir adelante y buscar las causas dentro de su propia psicología. Así que estos eran principalmente los dos tipos de personas a los que Yo sané.
Hubo otros como aquel ciego de nacimiento del cual los discípulos me preguntaron si era ciego porque sus padres habían pecado o porque éste había pecado (1). Yo les respondí a ellos que éste hombre era ciego para que las obras de Dios se manifestasen en él. Así que había otro tipo de enfermos que eran personas que antes de encarnar se ofrecieron a ayudarme en Mi Ministerio como Salvador de la humanidad. Se ofrecieron a venir al mundo con enfermedades muy pesadas para ayudar a llevar el karma de los habitantes del Medio Oriente, para que se les pudiera retirar cierto peso del karma y pudieran liberarse de la ceguera espiritual. A éste tipo de personas Yo las podía sanar muy fácilmente, tal como el hombre ciego de nacimiento del cual estoy hablando, porque simplemente eran seres espirituales -muchos de ellos ángeles y otros Maestros Ascendidos y no Ascendidos- que se ofrecieron a venir conmigo para ayudarme.
Unas de las razones por las cuales Yo sanaba, era que estaba en una época en la cual necesitaba llamar la atención de los habitantes del Medio Oriente. Yo encarné allí no porque fueran las almas más evolucionadas de la Tierra, sino justamente porque eran uno de los grupos de almas -y aún lo son- más oscuras de este planeta, amados Míos. Como pueden ver, estas personas llevan miles de años en una guerra que parece interminable, porque ninguna de las dos partes, tanto judíos como palestinos, está dispuesta a colocar la otra mejilla y a buscar una salida pacífica a su conflicto. Es por esto que Mi Padre me envió a encarnar en medio de este grupo de personas para ayudarlos a despertar, para ayudarlos a elevarse en conciencia.
Pero eran seres que estaban atrapados en su ceguera espiritual y que no estaban dispuestos a escuchar a un predicador cualquiera que se apareciera simplemente a decirles que el Reino de los Cielos estaba dentro de ellos. Así que parte de Mi Plan Divino era aprender a sanar a multitudes, a multiplicar los panes y lo peces, a caminar sobre el agua. Y fue Mi propósito, y el propósito de Mi Padre, que hiciera estas cosas muchas veces en público justamente para atraer seguidores. El objetivo de todos estos milagros, que muchas veces trascendían las leyes de la física, era atraer a las personas; ésa era “la carnada”. Porque una vez que los tuviera cerca, entonces podría confrontarlos y podría darles el verdadero sendero interno del corazón. Podría decirles que dejaran de buscar a Dios dentro de un templo físico, porque el Reino de los Cielos estaba dentro de ellos. Y también podrían estar lo suficientemente cerca de Mi como para exponerlos y darlos en Juicio; como cuando dije a los fariseos y saduceos: “Generación de víboras, hijos de Satanás” (2).
En parte el objetivo era darles la iluminación y darles el sendero interno de la Cristeidad a aquéllos que estaban dispuestos a sanar, y también era entregar en Juicio a aquellas almas muy oscuras que estaban listas para ello; pero que necesitaban que un Cristo encarnado en la Tierra los confrontara y les entregara ese Juicio directamente. Esto también esto era parte del propósito de la sanación y muchos de los milagros que Yo hice.
Pregunta: Primero que todo, quiero darle las gracias a Jesús por dejarse sentir en una forma tan tangible, aquí hoy, para nosotros. La pregunta es: ¿Cómo podemos los sanadores y los médicos -que vemos las cosas tan diferentes- unir esas dos formas de ayudar a la gente? ¿Qué camino podemos tomar? Porque de todas formas dentro de la corriente cientificista que tenemos en la medicina, la sanación todavía aparece como muy folklórica, todavía aparece como una cosa poco científica. Pero yo sé que se pueden hacer cosas uniendo las dos, ¿Cómo podría hacerse eso?
Respuesta de Jesús: Ambas, la sanación y la medicina, se encuentran en dos polos opuestos -los polos opuestos de la dualidad. Ninguna de las dos está en lo correcto. Si hay científicos que desconfían de los sanadores tienen razones para ello puesto que dentro de los sanadores hay muchos charlatanes. Hay muchos falsos sanadores. Hay muchas personas que solamente están interesadas en conseguir dinero o poder, o cualquier clase de control sobre las personas. Y se entregan a espíritus impuros para sanar con tal de tener esa fama y ese poder. Uno de ellos por ejemplo, es Juan de Dios, quien es un sanador muy famoso que vive en una región de Brasil. Ésta es la típica persona que no está interesada en que los seres humanos se hagan responsables por sus vidas, en que busquen la verdadera causa espiritual de sus bloqueos psicológicos dentro de sí; sino que simplemente se presta para que los espíritus inmundos, a través de él, sanen a las personas y les quiten el problema volviéndolos irresponsables.
Y en el otro el otro extremo está la sanación científica, la medicina como tal. La cual no está dispuesta todavía a buscar y a ver las causas psíquicas, las causas emocionales de las enfermedades. Ellos no se dan cuenta que están enfrentando la enfermedad en el campo equivocado. Están enfrentando la enfermedad a nivel bioquímico, a nivel celular, a nivel somático; cuando la enfermedad se puede ver y se puede medir mediante determinados exámenes y se logra palpar incluso físicamente. Pues bien, cuando ya llegan a atacar la enfermedad en este punto, es porque la enfermedad ha atravesado los niveles etérico, mental y emocional de la persona.
Yo creo que el médico debería buscar sanar a las personas yendo a la causa, al bloqueo emocional. Y creo también, que el sanador tradicional o el chamán, debería ayudar a las personas a que se hicieran responsables por sus vidas y a que ellos mismos se conviertan en sus propios sanadores en la medida en que aprendan a ver la viga en su propio ojo, a encontrar las causas psíquicas de sus enfermedades.
Un chamán o un sanador no puede ser un alcahuete, que trata de quitarles la enfermedad a las personas para congraciarse con ellas, o para ser famoso, o para sentirse bien consigo mismo porque cree que está sanando.
Muchos de ellos no lo hacen con mala intención, incluso muchos sanadores y muchas personas que practican Reiki creen que me están imitando a Mí, creen que están imitando los pasos de Jesucristo y otros grandes maestros porque sanan. Muchos de ellos ni siquiera cobran. Muchos de ellos ni siquiera esperan reconocimiento ni fama, y lo hacen con una buena intención. Pero no es una buena intención que está basada en la Sabiduría Divina. Es una buena intención que está basada en la ingenuidad de sus egos, que creen que por el hecho de quitarle a una persona una enfermedad están haciendo la Voluntad de Dios.
Pues no, la Voluntad de Dios es que un sanador, tanto el médico como el sanador tradicional, ayuden a las personas a que encuentren la causa de su enfermedad, a que vean la viga en su propio ojo, a que se hagan responsables por su enfermedad y a que hagan el proceso para sanar. Así que tanto el médico como el sanador o el chamán, deberían más bien ayudar a las personas a que ellas mismas hicieran su proceso, su auto-sanación, amados Míos.
Siendo sincero, ésta es una visión muy elevada de lo que debería ser el papel del médico. Pero amados, Yo Soy un maestro práctico. Yo conozco las dificultades a las que se enfrenta el médico en esta época. Especialmente al tener en cuenta que la medicina está manejada por unas mafias que están interesadas solamente en obtener poder económico. Esas mafias son la empresa farmacéutica mundial y la Organización Mundial de la Salud, la cual es una de las más grandes mafias de éste planeta. La Organización Mundial de la Salud y las empresas farmacéuticas no están interesadas en la sanación del individuo. No están interesadas en buscar las causas de la enfermedad. Ellos simplemente están interesados en sostener las enfermedades, en cuidar los síntomas físicos de la enfermedad; aún a sabiendas de que esos síntomas van a seguir apareciendo de una u otra manera.
Pregunta: Amado Maestro yo quisiera profundizar un poco sobre la pregunta anterior. Yo como médico, ¿Cómo puedo saber esas causas primordiales de la enfermedad para poder decirle al paciente, por ejemplo –sabiendo que el odio es la causa del cáncer- que él tiene un odio que debe redimir? Y en el caso de las otras tantas enfermedades ¿Cómo hago para conocer ésa causa primordial?
Respuesta de Jesús: Yo no pretendo que este dictado sea un curso completo que les enseñe a ustedes cómo ser un sanador y cómo encontrar la causa de las enfermedades. Lo único que estoy haciendo es mostrarles una puerta. Hay una puerta abierta que si la quieren seguir los va a llevar hacia esa respuesta, pero eso será un proceso gradual de aprendizaje. Hay mucho que este mensajero ha aprendido en el proceso, hay mucho que la mensajera Lorraine ha aprendido en éste proceso, y sin embargo, todavía hay mucho por investigar sobre el tema.
Amados. les digo honestamente que en éste mundo no se están canalizando los recursos suficientes para subsidiar médicos que investiguen las causas de las enfermedades. Esto se da porque ni la Organización Mundial de la Salud, ni las empresas farmacéuticas, ni las universidades de éste mundo están interesadas en entrenar a sus médicos para encontrar las causas emocionales de la enfermedad. Así que Amados, no te puedo dar la respuesta a tu pregunta porque este tipo de medicina apenas está naciendo, y ustedes son los pioneros. Ustedes son los forjadores de este tipo de medicina y serán los Maestros de otras personas. Cuando ustedes hayan hecho esta investigación gradual y tengan una respuesta, se la podrán dar a los sanadores y a los médicos del futuro. Amados, este es un proceso maravilloso y siéntanse felices porque el cielo los ha escogido para ser los pioneros en Colombia y en América, de la verdadera sanación de la Era de Acuario.
Amados míos, Jesús el Cristo YO SOY y hablo y vibro a través de las células de este mensajero y también hablo y vibro a través de las células de cada una de las personas que están leyendo o escuchando este dictado amados míos. YO SOY Jesús el Cristo y quiero que dejen que el Cristo que YO SOY vibre en cada una de sus células. Porque mis amados, sus células son unos núcleos que tienen cierto grado de consciencia. En realidad sus células son unos elementos auto-conscientes que sienten y que piensan en cierto nivel amados míos.
El problema es que ustedes han programado sus células para cargarse de odio, envidia y temor de sentirse apartados de Dios. Así que los invito a que reprogramen sus células para que sientan y acepten que ustedes son uno con Dios, que cada una de sus células es una con Dios. Cuando ustedes logren integrar sus células -no solo las células físicas sino las célula del cuerpo etérico, mental y emocional- y hagan que cada una de ellas crea y acepte que son de Dios, que son una extensión de Dios, ése día ustedes se van a convertir en un Maestro no ascendido en la Tierra, se van a convertir en un ser integro con una salud perfecta y se van a convertir en el mejor sanador de este Planeta Tierra. Acepten la Unidad con Dios porque es lo único que puede conducirlos a la verdadera salud.
Pregunta: Yo quiero saber si la acupuntura tradicional china es aceptada como una herramienta de ayuda al paciente en su sanación.
Respuesta de Jesús: La acupuntura, la reflexología y todo este tipo de técnicas que sanan al paciente a través de ciertos puntos en el cuerpo, puntos reflejos o ciertos canales y meridianos, es una técnica que fue inspirada por los maestros de la sanación y por los Arcángeles a los sanadores de la antigua China. E incluso, es una técnica que precede a la cultura china y que viene de mucho tiempo atrás.
Lo que hace la acupuntura es que desbloquea el flujo de luz de los chakras que va por todo el cuerpo. Explicándolo de otra manera, cuando la Luz de la Presencia YO SOY llega al chakra del corazón, ésta Luz -que es la que realmente mantiene viva la contraparte etérica de cada célula- fluye al chakra de la garganta, al plexo solar, al tercer ojo, a la sede del alma, a la coronilla, a la base de la espina y de ahí se va desprendiendo, se va transmitiendo por una serie de canales o meridianos por todos los órganos del cuerpo. De hecho, el objetivo de estos canales es que la Luz llegue hasta la última célula del cuerpo; de tal manera que sea alimentada la contraparte etérica de la célula y ésta pueda transmitir la Luz al núcleo de la misma.
Es como si de alguna manera en el núcleo de cada célula hubiera una chispa Divina o una Llama Trina que le diera la vida a esa célula. Así que, cuando se presenta un bloqueo emocional como la ira, el rencor o el odio, lo que sucede es que la luz de los chakras se bloquea en algún punto del canal o meridiano y entonces ciertas células dejan de recibir la cantidad adecuada de Luz de la Presencia YO SOY y como resultado de esto se presenta alguna patología. El objetivo de la acupuntura es liberar estos canales que se han bloqueado para que la Luz siga fluyendo.
Sin embargo volvemos al mismo tema anterior: cuando la acupuntura se aplica como un fin en sí mismo el paciente puede recibir una sanación o una mejoría en un momento dado. Sin embargo esa enfermedad va a repetirse meses o años más adelante o incluso se va a transformar y se va a manifestar de una forma diferente a través de otro órgano o de otro sistema del cuerpo.
Esto que sucede con la acupuntura sucede con todas las técnicas de sanación y con los medicamentos, ya sean alopáticos, homeopáticos o naturales, así como con las técnicas de sanación por imposición de manos como el Reiki y muchas otras. Siempre sucede exactamente lo mismo.
Entonces, se preguntarán ustedes, si la acupuntura no sana la causa subyacente de la enfermedad, ¿por qué razón los Maestros Ascendidos enseñaríamos esta técnica?. Pues bien amados, nosotros somos seres totalmente prácticos y sabemos que no toda la humanidad está lista en este momento, de acuerdo a su estado de conciencia, para adentrarse a buscar las causas de su enfermedad. Una de las razones es que este proceso resulta molesto e incómodo para la mayoría de las personas. Entonces le brindamos a la humanidad técnicas o medicamentos, como por ejemplo la acupuntura, la penicilina, la aspirina, y muchos otros, de tal manera que las personas puedan convivir con la enfermedad mientras se preparan para elevarse en conciencia y sanar la causa emocional que realmente originó su enfermedad desde su cuerpo etérico, mental y emocional.
Yo veo el máximo potencial de la acupuntura y todas éstas técnicas cuando los verdaderos sanadores, los verdaderos instrumentos de Jesucristo, le practiquen al paciente cualquiera de éstas técnicas que he nombrado -alopáticas o naturales- ayudándole al mismo tiempo a reconocer sus bloqueos psicológicos, a ver la viga en su propio ojo y a ir más allá. Y es en este punto donde entran las técnicas de sanación que están llegando al mundo en este momento.
Una de estas técnicas es la que se conoce como la alfa terapia, la cual permite ayudar a las personas a sanar la causa real de su enfermedad y tiene un enorme potencial que muchas personas ni siquiera reconocen.
En Europa, en este momento, se está entregando otra técnica de sanación que se llama la bio-descodificación. Esta es una técnica que tiene aún ciertos errores y a la cual todavía le falta mucho para perfeccionarse. Pero les digo que va en camino hacia la verdadera sanación que esperamos en la Era de Acuario. Ya hay muchos médicos en Europa trabajando la bio-descodificación de las enfermedades. Ésta es otra de las rutas para llegar al mismo objetivo.
La alfa terapia también es una técnica que se va a ir perfeccionando poco a poco, en la medida en que más médicos y sanadores la aprendan. Yo Jesús, y el Espíritu Santo a través de ellos les iremos enseñando más, de forma que esta técnica se perfeccione.
Veo en algunos años -en menos de una década- una escuela de alfa terapia especializada en la curación de las enfermedades a partir de la sanación de las causas psíquicas de las mismas. Una escuela donde se preparará a sanadores para que le ayuden a los pacientes a confrontar sus enfermedades y a hacerse responsables por aquello que los aqueja. Una escuela que le ayude a las personas a hacerse conscientes de que ellos han creado su enfermedad y que ellos deben hacer un proceso, en el cual el médico o el sanador les va a ayudar a reconocer y trascender las falsas creencias que les han causado esa enfermedad.
Pregunta: Amado
Jesús, si yo como paciente, me quiero ayudar a mí mismo y no tengo acceso a un
médico sanador como tú lo has planteado, ¿Cómo me puedo ayudar? Sé que hay un
libro que es “La enfermedad como camino” que da unas indicaciones de cómo
reconocer la viga en el propio ojo. Sé que hay un libro de Lise Bourbeau que también da unos
planteamientos similares.
¿Cuál es la forma adecuada para uno saber qué hay detrás de una enfermedad
particular? Siento que en algunos libros o se contradicen, o plantean causas
diferentes.
¿Tú qué nos recomiendas al respecto para aquellos de nosotros que no somos
médicos, pero que queremos ayudarnos a sanarnos a nosotros mismos?
Respuesta de Jesús: Lo primero que recomiendo al paciente es que se deje
guiar por tu intuición. Pero que quede claro desde el principio que yo no voy a
tolerar que estudiantes de los Maestros Ascendidos se conviertan en personas
fanáticas, que por el hecho de estar estudiando las causas emocionales de la
enfermedad, dejen de acudir al médico.
En primer lugar amados, acudan al médico para que él, quien es un instrumento
de Dios, les ayude a reconocer cual es la causa física de su enfermedad. También
les recomiendo amados, que –de acuerdo a su discernimiento- sigan el proceso
médico, incluyendo los medicamentos y los cuidados que les indiquen.
Yo sé que la medicina no está perfeccionada. Sin embargo, en este momento, y en
el estado de conciencia en el que se encuentran muchas personas, es ahí a donde
deben acudir.
Si el paciente encuentra que su médico solamente se va a enfocar en su cuerpo
físico, entonces, es el papel del paciente convertirse al mismo tiempo en su
propio sanador y buscar libros como los que has nombrado, para que empiece a
buscar la causa de su enfermedad.
Les recomiendo que hagan la meditación del Cristo Interno, y que en el centro
de esa meditación me pidan a mí, Jesucristo, que les ayude a ver las causas de
la enfermedad. Les recomiendo que hagan los Rosarios de la Madre María, y que
le pidan a mi Madre Bendita, quien también es una sanadora por excelencia, que
les ayude a ver la viga en su propio ojo, que les ayude a ver las causas de la
enfermedad.
En este punto hay un problema con el que se encuentran los estudiantes del
sendero espiritual. Y es que muchas veces, de boca para afuera le piden a los
Maestros que les ayuden a ver la viga en su propio ojo, pero realmente, en el
fondo de su ser no quieren verla. Lo dicen de boca para afuera usando palabras muy
bonitas, pero muchas veces son palabras huecas como el “címbalo que retiñe”
amados míos.
No se trata simplemente pedir de boca para afuera que les muestren las causas
espirituales de su enfermedad. Sino que deben estar realmente dispuestos a verlas.
Les digo que en todos y cada uno de los casos, ver la causa emocional de su
enfermedad va a resultar algo molesto, va a ser incómodo. Porque su ego se va a
resistir a querer que ustedes asuman la responsabilidad por sus vidas. La Era
de Acuario, a diferencia de las eras anteriores, es la era de la
responsabilidad individual, es la era en la cual el individuo se hace
responsable por su vida y por sus actos, amados míos.
Pero el ego ha adormecido a las personas para que no se hagan responsables por
sus actos, para que culpen de su salud al sistema médico, para que culpen a sus
padres por haberles transmitido la enfermedad genéticamente, para que culpen el
smog, para que culpen a la alimentación o cualquier otra cosa. Pero no están
dispuestos a mirar realmente dentro de sí la causa de su enfermedad. Aunque
este proceso resulte molesto, hay que hacerlo. Y es ahí donde se distingue el
verdadero estudiante de los Maestros Ascendidos.
Amados, un estudiante de los Maestros Ascendidos muchas veces va a tener que
hacer cosas que no le van a gustar, va a tener que hacer cosas que no son de su
agrado, y sin embargo, si está dispuesto a cumplir la Voluntad de Dios, las hará.
Es por esto que el ángel se le apareció a Juan (3), mostrándole el librito
profético, un libro que resulta dulce a la boca pero amargo al vientre.
Amados, en el campo de la salud esto quiere decir que lo dulce a la boca es la
enseñanza sobre las causas de las enfermedades, y lo que se siente amargo en el
vientre es cuando realmente entras a verte a ti mismo como el responsable y
creador de tus enfermedades. Esto no resulta cómodo de ninguna manera, y de
hecho resulta molesto para ese sentido de paz y tranquilidad superficial en el
que quieres vivir.
Cada uno de ustedes sueña con vivir en una paz y tranquilidad absoluta. Pues
amados, el hecho de sentirse responsable por la enfermedad y de ver la viga en
su propio ojo, rompe con esa paz y esa tranquilidad. Pero esa paz superficial
no es la verdadera Paz de Dios. Es por eso que dije que “no vine a traer la paz
al mundo, sino la espada” (4).
Así que la paz del ego es una falsa paz, una falsa tranquilidad, un
adormecimiento, un letargo, un dopaje que mantiene al individuo centrado en sí
mismo buscando un sanador externo, buscando a alguien que venga y solucione sus
problemas desde afuera, buscando un gurú de la India o del occidente que venga
y le solucione su vida y que le otorgue su salvación. Esta es la paz del ego,
esta es la paz que yo vine a destruir cuando dije que traía la espada de la verdad,
la espada que separa lo Real de lo irreal.
Así que para concluir tu pregunta, el papel del paciente consiste en estar
dispuesto a romper con esa paz del ego, con esa paz fingida que te mantiene en
el letargo, tomar la espada de Jesucristo que YO SOY, romper lo real de lo
irreal, y ver las causas de tu enfermedad aunque eso resulte molesto.
Si tú me pides a mí o a la Madre María o a cualquier Maestro Ascendido, de
corazón, sincera y honestamente, que te muestre las causas de la enfermedad,
ten por seguro que lo vamos a hacer.
Pero si me lo pides “de dientes para afuera” sin un deseo y una convicción
verdaderos en tu corazón, no hay forma de que te lo muestre, porque yo no puedo
violar tu libre albedrío. Y no creas que por el solo hecho de hacer una
oración, de decirme que te muestre las causas de tu enfermedad, lo puedo hacer.
Porque incluso si me lo dices con tus palabras, pero en tu corazón no hay la
intención sincera de asumir la responsabilidad por tu vida, yo no puedo violar
el libre albedrío, que es la creencia de tu corazón, aunque tus palabras digan
otra cosa.
Ahora, el otro punto de tu pregunta, es que en algunos libros difieren el
significado de las enfermedades del de otros. En algún libro, por ejemplo, la
diabetes puede tener un significado, mientras que en otro libro pueda significar
otra cosa. Este tema es muy interesante amados. Y es que ningún libro sobre las
causas de la enfermedad es una verdad en sí misma, y no existe una verdad absoluta
sobre este tema.
Lo que pasa es que dependiendo del paciente, las causas pueden variar y ser
diferentes. Lo que hacen los libros es servir de guías. Es decir, son una guía
para empezar a buscar y saber si la persona se identifica con las causas que
este o el otro libro dicen. Es sólo una guía para ayudarte a ver si sientes que
lo que determinado autor señala sobre una enfermedad resuena dentro de ti.
Pero amados, deben elevarse por encima de esto y buscar una técnica para
ustedes mismos, encontrar sus propias causas de las enfermedades. Esto muchas
veces no lo podrán hacer solos, sino que van a necesitar de un sanador –pero no
uno que les quite su enfermedad- sino uno que les ayude a hacer el proceso,
para que ustedes mismo hagan la auto-sanación.
Pregunta: Amado Jesús quiero hacer una pregunta: medicamente la causa de muchas enfermedades es genética o esta relacionada con la alimentación de las personas. Por ejemplo, se podría decir que la diabetes está relacionada con la ingesta de azucares. Entonces qué me puedes decir, amado Jesucristo, si estás diciendo que la causa de la enfermedad es emocional, pero también científicamente se ha demostrado que las personas que consumen ciertos alimentos, sufren de ciertas enfermedades, ¿Cómo encaja todo esto?, parece un rompecabezas que no parece encajar.
Respuesta de Jesús: Amados, partamos de algo claro, la causa de
absolutamente toda enfermedad está en la parte mental y emocional de sus
creencias. Ahora, ¿Qué tiene que ver la alimentación en todo esto? Vamos a
tomar como ejemplo la obesidad: una persona que está desequilibrada en su parte
emocional, que tiene baja autoestima, o que rechaza su propia sexualidad, y
necesita protegerse, termina probablemente padeciendo de obesidad -obesidad
mórbida. En este caso el ser o el alma de esa persona, dado su estado de
conciencia o su estado emocional, la impulsa a tener una ingesta calórica
superior a la necesaria en su cuerpo. Esto conlleva finalmente a la obesidad.
Así mismo una persona que es carnal, una persona que está atrapada en los deseos de la carne, la lujuria y el odio, es llevada por su mismo estado de conciencia a volverse adicta a la carne roja.
Otro ejemplo es el de una persona que está llena de odio contra Dios o contra los demás. Como resultado de esto mantiene en un estado de ansiedad, que hace que pierda su paz, su tranquilidad mental. En este caso el mismo estado de conciencia lo lleva a consumir cigarrillo, el cual obviamente es un agente cancerígeno. Pero no es que el cigarrillo en sí cause el cáncer, sino que la causa emocional de la enfermedad lleva a la persona a consumir cigarrillo y entonces el cigarrillo se convierte en un puente para crear el cáncer, de ahí que es importante cuidar la dieta.
Es importante cuidar los alimentos que se ingieren, pero es mucho mas importante buscar las causa de la enfermedad, porque la dieta o una mala alimentación es el resultado de un estado de conciencia. Así que cuando la persona eleva su estado de conciencia, su cuerpo ya no siente la necesidad de consumir ciertas sustancias tóxicas como el cigarrillo, las carnes magras, u otro tipo de alimentos que están afectando la salud del cuerpo físico.
Así que “Buscad primero el reino de Dios y lo demás se dará por añadidura”. Aplicado a la salud yo diría: buscad primero la causa emocional de la enfermedad y todo se dará por añadidura, incluso los cambios naturales en la dieta, como la necesidad de consumir ciertos alimentos que son nocivos.
Como ustedes pueden ver, si una persona sintiera odio y este odio la llevara a ser egoísta, a no querer dar, y este odio fuera a causarle un cáncer pulmonar, el estado de conciencia llevaría a esta persona a consumir cigarrillo. Pero incluso muchos médicos han visto personas que no consumen cigarrillo ni son fumadores pasivos pero que desarrollan un cáncer pulmonar o un cáncer laríngeo o faríngeo. Amados míos, ¿entonces que sucedió ahí? Lo que sucedió fue que la causa emocional siempre conducirá a la enfermedad en todos los casos. En algunos casos la causa emocional llevará a las personas a consumir ciertas sustancias -como el alcohol o las drogas- que aceleraran el proceso para que la enfermedad se somatice. Pero aún si la persona no consume esas sustancias o alimentos que pudieran ser nocivos, de todas maneras la enfermedad terminará manifestándose en el cuerpo.
Pregunta: Amado Jesús, ya que estamos tocando este tema, quisiera preguntar algo relacionado. He escuchado que algunas personas, para aliviar parte del karma mundial que desciende en otros, han decidido asumir ciertas enfermedades. Me imagino que algunas personas habrán tomado esas enfermedades y estas se han manifestado durante toda su vida como dolencias o padecimientos que han sido continuos desde que tomaron encarnación. ¿Ese tipo de enfermedades son más difíciles de sanar o curar?, ¿o una persona que ha tomado una enfermedad por equilibrar el karma del mundo tiene que llevarla hasta la muerte? ¿Hay alguna regla con ello? ¿O esa misma enfermedad puede ser trascendida bajo cierto mecanismo en el que la Ley de Dios permita que esa persona ya no tenga que llevar más dicha carga para tener que aliviar el karma del mundo?
Respuesta de Jesús: En la gran mayoría de las veces, cuando una persona antes de encarnar decide asumir una enfermedad para ayudar a llevar el karma mundial, también decide asumir el estado de conciencia que causa la enfermedad. Así pues, toda persona que tenga cáncer, aunque haya decidido asumir ese cáncer para ayudar a llevar ese karma, también asumió llevar el odio y el rencor hacia los demás. Por lo tanto, esta persona ha tomado ese odio de la conciencia colectiva de las masas y lo ha asumido como un odio propio. Así que esta persona solo puede sanarse de su cáncer si trasciende la causa emocional de su enfermedad, si trasciende ese odio y lo transmuta por el perdón; no hay otra manera en que esta persona lo pueda hacer.
Así que lo que yo he visto es que muchos de ustedes han asumido enfermedades en este mundo y cuando no están dispuestos a buscar la causa emocional de la enfermedad, de esa porción de la conciencia colectiva de las masas que asumieron, me dicen: "amado Jesucristo yo no quiero llevar más esta carga, yo ya no quiero llevar esta enfermedad". Pues amados, lo siento pero ese no era el trato. El trato fue muy claro, y el trato antes de encarnar consistió en que te ofreciste a llevar una porción del karma de la humanidad, porque te ofreciste a llevar una porción de la conciencia colectiva de las masas. Y sólo vas a superar esa enfermedad cuando trasciendas la causa emocional que le da origen, que aunque no te pertenezca, hace parte de la conciencia colectiva de las masas, y tú decidiste asumirla como si fuera tuya.
¿Y cuál es el objetivo de esto? Que al trascender esa causa, que por ejemplo en el caso del cáncer es la conciencia colectiva del odio hacia Dios, el odio en la humanidad se va a debilitar. Esa conciencia colectiva va a perder fuerza, va a perder poder, y va a hacer que a todas las personas que tengan la misma enfermedad, y estén en la misma situación, les sea más fácil trascenderla, porque va a perder peso. Siempre y en toda circunstancia hay que hacer el proceso psicológico, amados míos, porque incluso cuando ustedes asumen la conciencia colectiva de las masas es porque existe algo en ustedes de esa conciencia que no han superado y por lo tanto les es más fácil llevarlo.
Así que si alguien lleva la conciencia colectiva de las masas de la homosexualidad es porque en esa persona hay una parte de homosexualidad, sino no sería posible que ella llevara esa conciencia.
Ahora, un caso distinto es el de los ángeles que nunca han encarnado en la tierra y que vienen con una enfermedad para ayudar a llevar ese karma. Muchos de estos ángeles son las personas que nunca se van a recuperar de una enfermedad. Ellos encarnan, por ejemplo, con síndrome de Dawn o con cualquier otra enfermedad congénita que van a llevar de por vida. Este tipo de enfermedad no tiene cura, simplemente porque el ángel que no ha tenido karma y que no tiene problemas en su psicología se ofrece a llevar la enfermedad como tal para trascenderla y transmutarla hasta la muerte. Pero si no eres un ángel y si no eres un Maestro Ascendido quiere decir que la enfermedad o la situación que has tomado la decisión de asumir es porque hay algo en tu psicología que te ha permitido asumirla; así que nuevamente, a mirar la viga en el ojo propio y a trascender la causa de la enfermedad.
YO SOY ese YO SOY siendo Jesucristo y los sello en la Luz de mi corazón. Amén
Pregunta: Amado Jesús, nosotros hemos escuchado que la Llama Violeta nos permite transmutar el Karma y generalmente la causa y el núcleo de aquello que está detrás de la enfermedad. Yo quisiera que nos hablaras un poco más al respecto. ¿Quisiera saber la diferencia entre la Llama Violeta y la Llama de la Curación y cómo podemos utilizar la Llama Violeta para nuestra propia curación? Además, ¿quisiera saber si tienes alguna meditación, oración o decreto específico que podemos utilizar para nuestros propios procesos de curación o los de las otras personas?
Respuesta: La Llama Violeta es un co-ayudante en el proceso de sanación. Hay muchas enfermedades que son contraídas por ustedes porque absorben las energías impuras de las demás personas al entrar en contacto con sus auras. Hay muchas enfermedades que ustedes contraen al entrar en ciertos lugares viciados que están llenos de entidades, demonios, y de energías densas y pesadas del plano astral. Así que la Llama Violeta en primer lugar los purifica y los sana de este tipo de enfermedades que no les pertenecen pero que han entrado en su mundo, porque al entrar en contacto con el entorno de alguna manera les han abierto la puerta.
Ahora, se dice que la Llama Violeta transmuta el Karma. Hablemos por ejemplo de una enfermedad como el cáncer de la cual la causa profunda es el odio hacía Dios, hacía ti mismo o hacia los demás. Una persona que está enferma de cáncer muchas veces sufre dolores terribles y pierde la paz en su vida.
Ahora supongamos que un buscador espiritual sincero tiene cáncer y quiere sanarse de su enfermedad. Pero está tan acongojado por su dolor y por la discapacidad que esta enfermedad le ha causado, que simplemente, como dicen en Colombia, "no tienen cabeza" para dedicarse a trabajar la causa interna de su enfermedad.
En este caso la Llama Violeta es un bálsamo, un elíxir, que trasmuta la energía mal cualificada de los cuatro cuerpos inferiores que ha causado el cáncer. Entonces, esta Llama puede mermar los síntomas e incluso quitarles la enfermedad. Pero escuchen bien, esta es una sanación temporal que se hace únicamente por la Misericordia de Dios. Esta sanación se hace para que el paciente se prepare, tenga el tiempo, y dedique toda su energía a buscar la causa de su enfermedad, ya que cuando una persona tiene una enfermedad terminal o muy dolorosa, gran parte de su energía la dedica a sufrir el dolor, a quejarse, a sentirse triste y deprimido.
De este modo, cuando esta persona está libre temporalmente de su enfermedad puede enfocar toda su energía en buscar la causa, en elevarse en consciencia y en trascender la enfermedad. Así que éste es el verdadero poder de la Llama Violeta. La Llama Violeta no puede en sí curar la enfermedad sino trasmutar el karma, trasmutar la energía mal cualificada temporalmente por Misericordia Divina, para que puedas trabajar en la causa real de la enfermedad.
Ahora, ¿cuál es la diferencia entre la Llama Violeta y la Llama Verde de la sanación? La Llama Verde de la sanación tiene como propósito alinear la estructura de los átomos, la estructura de la moléculas y de la células para que logren alineamiento con la Voluntad de Dios -el orden perfecto de Dios- y para que todas esas estructuras trabajen con un objetivo común, de tal manera que se manifieste la salud perfecta en los cuerpos de las personas.
Pero la Llama Verde sólo comienza a trabajar cuando la persona ha descubierto la causa de su enfermedad. Como ustedes saben, la Llama Verde corresponde al chakra del tercer ojo ¿Y qué debería anclarse en éste chakra? Este chakra debería ser el foco de la visión Divina. Pero siendo realistas ¿Qué hay en este chakra en la mayoría de las personas? En este chakra hay ceguera espiritual, está lleno de escamas, está lleno de una costra de oscuridad porque las personas no quieren ver la vida tal como es, de acuerdo a la visión de Dios. Por esta razón este chakra está dañado, y la Llama Verde viene a sanar este chakra ¿Y qué significa sanar este chakra? Significa que la persona pueda tener una visión espiritual de la vida, una visión superior, una visión no dualística y que pueda tener la capacidad de ver la viga en su propio ojo. Cuando esto sucede la Llama Verde de la sanación viene a realinear la estructura celular para que se manifieste la salud perfecta en el cuerpo, lo cual es la Voluntad de Dios.
YO SOY ESE YO SOY Siendo Jesucristo. Tengo mucho más que decir sobre este tema y lo iré entregando a medida que estén listos para ello. Coloco mi manto de sanación sobre las personas aquí presentes y sobre aquéllos que estén dispuestos a trascender las mentiras sobre las falsas creencias de la sanación y que estén dispuestos a hacer la Voluntad de Dios, a ser instrumentos de Jesucristo. Pero más aún, a ser instrumentos de Dios Padre-Madre y a ser sanadores en la Tierra.
Coloco mi manto a aquéllos que no están atados a sanar, que no están atados a curar sino que estén atados únicamente a hacer la Voluntad de Dios en este planeta. Coloco mi manto sobre ustedes y les digo: Médico, cúrate a ti mismo, para que puedas curar a los demás.
OM.
Notas:
(1) Juan 9,1.
(2) Mateo 23: 29
(3) Apocalipsis 10.
(4) Mateo 10,34.