Babaji habla de la felicidad y el sufrimiento

 

 

Nota: este dictado del Amado Babaji fue entregado a través de Walter Javier Velásquez el 18 de abril de 2006 en la ciudad de Cartago (Colombia) a raíz de una pregunta formulada vía e-mail.

 

 

Pregunta:

 

Amado Maestro,

He notado que en mí existe una tendencia a usar el humor y los chistes para
burlarme del comportamiento no-espiritual de otras personas (en parte siento que esto viene de una tradición cultural Colombiana). Sin embargo, he notado que este tipo de burla tiene un sutil aspecto de sarcasmo y mordacidad, y además, sin quererlo, podría terminar ofendiendo otras personas.
Debería entonces abandonar este tipo de humor?
. En parte mi miedo es que si lo abandono voy a volverme una persona carente de humor y alegría. Cuál es el enfoque divino para demostrar buen humor y alegría pero sin ofender al prójimo?

Uno que ama tu direccionamiento.

 

Respuesta de Babaji:

 

Tu pregunta es muy valiosa, pero antes de responder déjame dar una apreciación más amplia sobre el humor, la felicidad y el sufrimiento.

 

El humor es de hecho una de las armas más poderosas que tenéis para desenmascarar y trascender el ego. Dios tiene un gran sentido del humor y esto nos ayuda a elevar nuestra conciencia y la de la humanidad. La capacidad de reírse de las situaciones difíciles, de reírse de vuestro ego, es un don sumamente importante que deberíais cultivar. La risa puede regenerar vuestras células físicas y equilibrar la energía del aura y de vuestros centros energéticos. (Chakras)

 

Cuando el humor es una máscara

Sin embargo, cualquier extremo es nocivo para la evolución del alma. Las personas que son excesivamente felices, que todo el día ríen y hacen reír a otros, con frecuencia, son en realidad personas sumamente depresivas que se han negado a enfrentar sus problemas psicológicos y han construido una barrera defensiva, una máscara sonriente con la cual pretenden demostrarle al mundo que no tienen ningún problema. Algunos psiquiatras llaman a este estado de negación la “elación neurótica”. Con frecuencia las personas que padecen este trastorno poseen un alma muy fragmentada, con profundos vacíos que buscan llenar a toda costa yendo al otro extremo. -Aclaro que esto no aplica a todos los casos, en verdad, hay personas cuya Llama Divina es la alegría y han venido a traer eso al mundo-.

 

Por otro lado, la incapacidad de muchas personas de afrontar determinada situación los pueden llevar a tratar de auto-engañarse asumiendo que no tienen ningún problema. Después de determinado tiempo de estar asumiendo un rol que no les pertenece por derecho, empiezan a utilizar otros medios para sostener ese estado de excitación frenética. Es ahí donde recurren al alcohol y, cuando este se hace insuficiente, van a las drogas. Así que  pueden continuar el interminable camino de la gratificación de los sentidos experimentando con distintas clases de sexo hasta que un día, chocan de frente con su propia creación. Este proceso puede ser realmente doloroso para el alma, pero en muchos casos, es la manera ideal de despertar a ciertos seres que duermen profundamente en las aguas del ego humano.

 

Por el contrario, un estado de depresión constante también es una forma de negarse a asumir las responsabilidades que la vida les plantea, la depresión se genera como una defensa psicológica del individuo que no quiere hacer frente a sus propias creaciones humanas y se sume en un estado en el cual rechaza toda responsabilidad. Ambos, la alegría desequilibrada y la depresión conducen al final al mismo lugar: la necesidad de auto-reconocimiento y trabajo con la psicología personal.

 

El sendero de la dicha absoluta vs. el sendero del sufrimiento

Yo rechazo el punto de vista de algunos metafísicos que quieren hacer creer a las personas que la vida únicamente debería ser alegría y felicidad totales, ellos enseñan que tan solo con visualizar y hacer afirmaciones la gente puede manifestar la dicha perpetua en sus mundos. Yo reconozco el gran poder de la visualización y de la palabra hablada, además estoy convencido que la vida de las personas es el resultado directo de las imágenes que estas tienen en sus mentes. Sin embargo, aclaro que dedicarse a visualizar y hacer afirmaciones sin resolver al mismo tiempo los bloqueos de la psicología es otra forma de escapismo.

 

La otra cara de la moneda la plantea mucha gente religiosa en el mundo quienes dicen que para agradar a Dios hay que sufrir constantemente y que las personas no tienen derecho a ser felices. Este sendero del sufrimiento continuo está inspirado en muchos autores espirituales que, como Eliphas Levi en su libro: “El Mensaje de acuario de Jesús el Cristo”, niegan la esencia pura de la vida, que es felicidad y amor incondicional.

 

Para alcanzar ese estado de gracia, ese equilibrio perfecto –que es lo que yo llamaría felicidad-, hay que escapar de los dos extremos dualísticos que he mencionado anteriormente: el deseo de vivir la felicidad absoluta o el sufrimiento absoluto. Ninguno de los dos conlleva a la verdadera felicidad, la cual se siente cuando uno está expresando a Dios en su mundo. Hay que saber mantener la mente y las emociones en un equilibrio perfecto, el cual nos permitirá ver más claramente las cosas y ser objetivos desde el punto de vista de Dios.

 

Las causas del sufrimiento

Gautama Buda enseñó que mientras estuviéramos en la dualidad siempre habría sufrimiento, también nos dijo que la causa del sufrimiento era el deseo. Otra forma de llamar al deseo es ‘apego’, por lo tanto, la causa del sufrimiento es que las personas se apegan a unas expectativas sobre la vida que este mundo de la dualidad jamás podrá llenar. Cuando una persona aprende a vivir sin expectativas entonces nada lo podrá defraudar. No es rico quien más tiene, sino quien menos necesita. Esto no quiere decir que debéis conformaros con las limitaciones que encontráis en la vida, de hecho habéis venido al mundo a trascender dichas limitaciones y a demostrar que la abundancia y la alegría son los estados naturales de los Hijos de Dios. Lo que yo quiero decir es que la clave para que esto se manifieste es pedir, visualizar, sentir, e inmediatamente soltar toda expectativa. Si pedís el Reino pero os dejáis llenar por la ansiedad y el desespero que produce el apego al resultado, entonces estaréis alejándoos de vuestros deseos. La ausencia de expectativas crea el vacío ideal para ser llenado con vuestros deseos legítimos.

 

Si una persona se programa para vivir la utopía de la “felicidad completa” pronto se sentirá defraudada por el mundo al experimentar con los distintos aspectos de la dualidad. Por el contrario, una persona depresiva y mal humorada dejara escapar las cosas bellas de la vida entre sus manos. Las pruebas y el dolor son maneras de aprender grandes lecciones. Muchas de las personas más sobresalientes de mundo pasaron por momentos críticos en sus vidas lo cual les infundió el combustible necesario para trascender las limitaciones y dar un ejemplo a los demás.

 

El sufrimiento no es el estado ideal que la gente debiera experimentar, pero mientras que se encuentren en el mundo de la dualidad, será una parte integral de proceso de auto-trascendencia, puesto que la mayoría de las veces sirve para hacer reflexionar a lo hijos de Dios e inspirarlos a darle un vuelco a sus vidas.

 

La gente está acostumbrada a ver las situaciones críticas de la vida como un castigo. Sin embargo nosotros las vemos como la oportunidad de aprender valiosas lecciones. Si el sufrimiento no viniera como un maestro, la gente se autodestruiría rápidamente ya que no habría un campanazo de alerta para advertir cuando algo anda mal. El objetivo del dolor (por ejemplo un dolor de cabeza) es que éste puede ser un medio de vuestra Presencia Divina para indicaros que estáis haciendo mal uso de la energía de la Mater. Un dolor de muelas indica que algo anda mal con tu dentadura. Si no hubiera dolor, te darías cuenta del daño cuando ya no hubiera remedio para tu muela. El dolor –físico o psicológico- es un gran amigo que te ayuda a prevenir el advenimiento de un desastre mayor.

 

Otra función del sufrimiento es hacer que la gente se revele a su situación actual y decida hacer algo por salir de dicha situación. El sufrimiento bien entendido puede ser un factor determinante en la auto-trascendencia, por ejemplo, mucha gente ha decidido buscar a Dios después de una pérdida o de atravesar por una situación difícil. Mucha gente ha mejorado notablemente sus condiciones de vida después de haber atravesado por una crisis, la cual les llevo a entender que habían otras maneras de hace la cosas y de cumplir sus sueños. La pérdida de un empleo o un fracaso económico han conducido a mucha gente a encontrar algo mejor. Muchas personas han encontrado el amor de sus vidas gracias a haber terminado con su pareja, aunque en el momento eso pudo haber ocasionado dolor. Lo importante realmente es la actitud que se asuma ante la crisis.

 

Felicidad

Mucha gente habla hoy en día del mito de la felicidad, pero poca gente sabe que significa esta palabra. Las personas definen felicidad como un estado sin dolor ni sufrimiento, también condicionan la llegada de la felicidad a la manifestación de ciertos eventos físicos, por ejemplo: tener la casa soñada, el automóvil nuevo, etc. Generalmente cuando la gente consigue aquello que busca encuentra que la vida presenta nuevos retos o dificultades que los alejan de la felicidad –tal como ellos la conciben-, y de este modo continúan toda su vida tras la búsqueda de una quimera, como el burro tratando de alcanzar la zanahoria que cuelga frente a su cabeza.

 

Los hombres tienen una definición errónea de lo que es la felicidad. Yo diría que, para mí, ésta se alcanza cuando se deja de buscar. Se manifiesta cuando nos interiorizamos y escuchamos la voz interna que siempre estuvo allí. La felicidad –dentro de la dualidad- no es la ausencia de factores de sufrimiento, es la capacidad de permanecer en el centro de equilibrio, entre el bien y el mal, entre el dolor y la alegría. Es un estado de paz que se obtiene cuando se renuncia a las expectativas del ego. El ego jamás podrá ser feliz, así que hay que desoír su voz chillona y mal humorada.

 

La felicidad es el estado que se alcanza cuando uno está haciendo la Voluntad de Dios, es decir, cuando la persona hace aquello que realmente ama y desea con todo su corazón, cuando está cumpliendo sus metas. Para que esto sea posible la persona debe ir al centro de la felicidad –el corazón- y tratar de permanecer centrado allí la mayor parte del tiempo. Esto al principio puede parecer difícil, especialmente para las personas muy intelectuales, sin embargo con la práctica se puede alcanzar.

 

Meditación práctica

Apartad unos minutos de vuestro día para meditar en el Ser. Meditar es haceros concientes de ese Ser que vive y palpita en cada uno de vosotros, ese Ser inmortal que está por encima del bien y el mal, por encima del sufrimiento y la alegría. Ese Ser inmortal, perfecto y maravilloso que en realidad no es otro que tú mismo en tu más elevado estado de auto-conocimiento. Este es el significado de la frase ‘conócete a ti mismo’,  aunque yo diría: ‘conócete a ti mismo como el Dios que eres’.

 

Una vez que aprendéis a meditar, es decir, a reconoceros como realmente sois, entonces debéis llevar esa conciencia a vuestra vida diaria. Podréis experimentar el Ser verdadero cuando camináis por la calle, en el autobús, en el trabajo, es decir, en todas vuestras actividades. Yo no estoy diciendo que esto sea necesariamente fácil, pero estoy diciendo que si sois constantes y decididos lo podréis lograr. Mientras estéis en el mundo de la dualidad, no necesariamente podréis expresar al Ser las 24 horas del día, pero sí es posible dejarlo Ser a través de vosotros y manifestarse la mayor parte del tiempo.

 

Esto es para mí la felicidad: Vivir en la Conciencia de Dios. Deben haber conceptos más amplios sobre el tema, pero yo personalmente alcancé ese estado siendo quien realmente era: el YO SOY. Cuando un hijo de Dios vive en esta conciencia y está enfocado en ver sus metas realizadas, quitando su atención de lo que se opone a esas metas, entonces, los problemas básicos del ser humano desaparecen: la angustia, el dolor, la pobreza, etc. Sin embargo, siempre habrá un aparente problema en algún lugar, pero la persona bien enfocada ya no verá problemas sino oportunidades de aprender y dar ejemplo a los demás.

 

La felicidad no es vivir alejado del dolor, es vivir centrados en el corazón y tener otra manera de ver las cosas. Es ver la vida desde un enfoque distinto, es tener la capacidad de actuar cuando otros no se moverían. Las dificultades siempre aparecerán mientras viváis en el mundo de la dualidad, pero si estáis centrados en el corazón estas no te podrán mover del centro de tu Ser, porque estaréis por encima del placer y el sufrimiento, estaréis viviendo en el Amor Incondicional de Dios.

 

La felicidad no es un lugar en el cielo, ni depende de un evento futuro. La felicidad es un estado de conciencia que se puede vivir AQUÍ y AHORA cuando aceptáis que, -no importa lo que hayáis hecho- sois dignos ante los ojos de Dios. Cuando entendéis que Él os acepta ahora mismo y que sois vosotros quienes os habéis imaginado que erais seres separados de Dios. La mentira de la separación es la causa de lo que la gente llama dolor y sufrimiento. No podéis condicionar el que Dios os ame a que adoptéis determinadas condiciones o requisitos para ser amados y aceptados por Él. Dios os ama AQUÍ y AHORA, tal como sois: altos o bajitos, negros, blancos, mestizos o mulatos, y por la fuerza de ese mismo amor incondicional el os inspira a auto-trascender las limitaciones y ser el Más de El cada día.

 

El humor malintencionado

Para responder a tu pregunta, quiero deciros que hay una perversión o mal calificación de la Llama de la alegría, así como hay una perversión del amor que es la lujuria. Hay perversiones dualísticas para cada uno de los Rayos o cualidades de Dios. La perversión esencial del buen humor es la burla o tendencia a reírse de las condiciones humanas de los demás. No es sano burlarse de las limitaciones que aquejan a vuestros hermanos, esto incluye sus limitaciones físicas, psicológicas o espirituales. Esta clase de burla no está en alineación con el concepto inmaculado que Dios sostiene para cada uno de sus Hijos e Hijas.

 

Con frecuencia esta burla va cargada de orgullo, porque es una forma sutil de demostrar que esa otra persona es inferior a vosotros, es burlarse de aquello que creéis que ellos no poseen y vosotros sí. Como os explique al principio, el buen humor es esencial, pero si con un chiste estáis de alguna manera denigrando a vuestro hermano o causando sentimientos no gratos en ellos, vuestro humor no es Divino, es egoísta porque no le importa si causa un beneficio o no para la otra persona.

 

Esto solo cambia cuando comprendéis que no existe tal cosa como ‘la otra persona’, todos somos Uno. Lo que estéis haciendo a ‘otros’ en realidad lo estáis haciendo a vosotros mismos. Los chistes malintencionados con frecuencia son una manera de disfrazar la crítica y toda crítica lleva en sí la semilla del orgullo.

 

Demostrad al mundo que el sendero espiritual es un sendero alegre

Apelo a que los estudiantes sean alegres y felices. El hecho de no burlaros de los demás no significa que perderéis la chispa de la alegría. Si sois creativos encontrareis muchas formas de hacer chistes y manteneros alegres sin necesidad de agredir a los demás. La alegría y felicidad son el estado natural de vuestro Ser real, así que si vivís en conexión con Él, la felicidad fluirá naturalmente en vuestros mundos y vidas.  Yo no os digo que no hagáis chistes sobre vuestros hermanos, lo que debéis hacer es mirar profundamente que es lo que motiva esos chistes. Si vuestro motivo es puro, es decir, hacer reír a los demás y romper un momento de tensión, entonces esto proviene del Ser, pero si vuestro motivo consiste en ridiculizar y de alguna manera demostrar que sois mejores que los demás, entonces vuestra motivación será impura, es decir que no proviene de vuestro Ser Real.

 

Muchas personas tienen una visión muy aburrida del sendero espiritual y ven a los Maestros como seres muy serios y aburridos, sin embargo os digo que esto está muy lejos de la verdad, hay Maestros muy alegres y chistosos. Lo que pasa es que el concepto de felicidad varía de lo que vosotros pensáis a lo que nosotros experimentamos. Particularmente vivo en la dicha constante de ser UNO en el corazón de Dios, no necesito nada del mundo, ni poseo riquezas materiales, porque soy UNO con el Todo, por tanto soy el dueño de el Todo.

 

Mi dicha más grande es vivir en Unidad con la gran fuente de todo, en realidad no puede haber alegría más grande que ésta. La palabra escrita es incapaz de transmitir la experiencia de ser uno con el Uno. Por tanto, no perderé el tiempo tratando de definir lo indefinible. Lo único que sé es que cualquiera que lee estas palabras tiene la capacidad natural de fundirse con el cosmos. Dejaos guiar de la mano de Babaji y Yo os enseñaré lo que es realmente la F-E-L-I-C-I-D-A-D.

 

Que alegría tan grande para mí poder estar transmitiendo mi amor a través de este mensajero a tantos en el mundo que necesitan de lo que YO SOY.

 

OM.