Maestro, ¿Cuál es la verdad?

Babaji

 

Nota: este dictado fue entregado el 31 de julio de 2007 a través de Walter Javier Velásquez.

Pregunta: no entiendo muy bien eso de que la Enseñanza que llega dependiendo del  grado de conciencia de la humanidad... ¿Eso significa que las personas que lograron su Unión con Dios comprendieron esta verdad a pesar de que no se la habían contado toda? ¿O esa verdad absoluta siempre estuvo presente y salió de la boca de los Maestros y de sus acciones? Entonces esto me lleva a la reflexión de que siempre habrá algo oculto que uno deberá descubrir, a pesar de que te lo cuenten de principio a fin.

Respuesta  de Babaji: Amados, quiero que entendáis definitivamente que en la tierra jamás encontrareis la verdad absoluta como tal. La Verdad solamente se puede vivir experimentando a Dios directamente. Para que eso sea posible debéis estar totalmente liberados de la consciencia de la dualidad, de la mentira de la separación. Cuando uno se convierte en Maestro Ascendido alcanza la unión definitiva con Dios y experimenta la verdad cara a cara.

Mientras se está encarnado se es victima de las mentiras de la dualidad. Jamás se percibe el universo desde un punto de vista objetivo, la relatividad ejerce un cierto poder sobre las percepciones del individuo. Es interesante cómo muchas personas pueden tener una verdad subjetiva totalmente diferente y contraria a lo que piensan los demás sobre el mismo tema.

Una enseñanza espiritual, por más elevada que parezca, nunca podrá entregar la verdad como tal. Nosotros, los Maestros, siempre estamos limitados por el grado de desarrollo espiritual de nuestros estudiantes. Si yo hablara las cosas tal como las comprendo hoy día, seria imposible que me comprendierais. Por lo tanto tenemos que bajar la enseñanza a un nivel que sea comprensible de acuerdo a vuestro actual estado de consciencia.

 

La falacia de “la última verdad”

Algo que sucede con frecuencia, es que lanzamos una enseñanza al mundo y los estudiantes la acogen cono si fuera la última verdad. Esa es una tendencia del ego que pretende tener a la gente en un estado de adormecimiento espiritual. Incluso, mensajeros legítimos han caído en la trampa de creerse poseedores de la verdad más elevada. Esa creencia de tener toda la verdad brinda a los estudiantes un falso sentido de seguridad que está diseñado para cerrar la mente y el corazón a otras opciones estancando el desarrollo espiritual.

Que quede claro que nosotros no pretendemos nunca  entregar la ultima verdad a nadie. Nuestro objetivo es entregar senderos que sean los más apropiados posibles para un determinado numero de almas que se encuentran en el mismo nivel evolutivo. Nosotros pensamos el sendero espiritual como una herramienta que ayude a las personas a liberarse

 del ego y lograr la Unión definitiva con Dios. Sin embargo, la gente cae una y otra vez en el error de creer que la herramienta es un fin en si mismo y que lo que importa es pertenecer a una corriente definida.

Es interesante como la gente eleva su sendero personal al grado de verdad infalible. Por ejemplo, cuando Yogananda entregó la Kriya en el movimiento que patrociné a través de él, la gente empezó a creer que ese era el camino más directo hacia la auto- realización. El sendero como tal era el más directo para las almas que lo necesitaban. Pero ellos empezaron a creer –apoyados por el Mensajero- de que era el sendero más avanzado de el mundo.

Igual sucedió con la dispensación de mi hermano El Morya a través de The Summit Lighthouse. Los mismos Maestros promovieron la idea de que era el sendero más avanzado como una prueba para estudiar la reacción de los estudiantes. ¿Es que empezarían a sentirse mejores que otros?, ¿Empezarían a mirar a sus hermanos de otras corrientes religiosas “por debajo del hombro? Esta es la prueba del orgullo que se lleva a cabo una y otra vez.

Una parte de tu pregunta dice:

¿Eso significa que las personas que lograron su Unión con Dios comprendieron esta verdad a pesar de que no se la habían contado toda?

Aquellos que han logrado unirse a Dios en el pasado y presente han tenido algo en común: aprendieron a leer entre líneas. Es decir, no se conformaron con la enseñanza textual que les brindaba su religión o doctrina particular. Buscaron la esencia de la enseñanza y la aplicaron es sus vidas. Toda religión del mundo está basada en la verdad. Son los hombres los que han adornado esa verdad con una serie de mentiras que hacen que la gente pierda la atención de lo que realmente importa.

Lo que han hecho los seres que han ascendido de todas las religiones que están dominadas por las mentiras dualísticas es que han buscado la esencia pura sobre la cual fue fundada su iglesia. Además han buscado más de esa verdad dentro de sus propios corazones y se han impregnado con el amor incondicional de Dios. Es decir, a pesar de estar en una doctrina falsa han sabido separar la cizaña del trigo y han encarnado la Palabra viviente. Eso lo puede hacer cualquier persona hoy en día, sin embargo ese proceso es mucho más largo que si buscarais un sendero que no esté tan contaminado por la mentira.

Ninguna doctrina del mundo, por más falsa que parezca, puede estar basada en una mentira absoluta. Para que una religión se expanda necesita tener parte de la verdad, es esa verdad la que las personas persiguen internamente. Sin embargo, la verdad termina siendo nublada por las mentiras dualísticas. Aquellos que hicieron su ascensión perteneciendo a una doctrina contaminada por la mentira del anticristo lo lograron por una única razón: no se conformaron con lo que vieron en la superficie y rastrearon la verdad hasta sus orígenes más profundos, aplicándola y siendo ejemplo de ella.

 

La sencillez de la verdad

Otro punto que debéis entender es que la verdad como tal es tan sencilla que las personas no la podrían entender de golpe. Esto suena contradictorio, sin embargo, las mentes de los hombres están tan acostumbradas a la dualidad que comprenden mejor los conceptos complejos. A las personas les encanta complicarse su sendero espiritual con una serie de condiciones auto-impuestas para limitar a Dios.

¿Cómo es esto? Por ejemplo, para un católico, cristiano o musulmán es más fácil creer la versión más compleja acerca de Dios. Es decir, la versión que dice que Dios es un ser lejano allá en el cielo, que hay que hacer toda clase de sacrificios y atravesar el dolor y la agonía para merecer estar con Él. La verdad es mucho más sencilla: Dios está en sus corazones y no necesitan hacer nada para merecerlo, ya que Él vive en ellos sin importar su pasado o el grado de desarrollo espiritual, porque el amor de Dios es incondicional.

¿Veis el punto? La versión más sencilla choca con las ligerezas del intelecto humano. A las personas les encanta enredarlo todo. La gente no puede aceptar que todo sea tan sencillo. Eso significaría echar a la basura tantos años de intelectualismo y sacrificio innecesario. Mientras más sencillo, más difícil de comprender. Es por eso que los Maestros, cuando queremos alcanzar a cierto numero de almas, a veces tenemos que hablar en términos de la dualidad. Esa es la única forma de que nos comprendan y de esa manera podemos empezar a elevar gradualmente a dichas almas.

Hay dispensaciones que han sido diseñadas para alcanzar a gente muy intelectual. Por ejemplo: la Teosofía o el Summit Lighthouse pretendían llegarle a un público que tenía -o tiene- una imagen muy compleja de Dios. Ellos necesitaban todos esos términos abstractos y complicados para creer que estaban en un sendero legítimo. Nosotros no podemos darle a las personas la verdad más elevada, simplemente les damos lo que necesitan. Si El Morya hubiera hablado a estas personas en términos más sencillos no hubiera logrado el éxito que tuvo, en el sentido de atraer exactamente a las almas que necesitaba.

Ahora estamos entregando una enseñanza más elevada, y por lo tanto más sencilla, a través de esta nueva dispensación. Sin embargo, aun utilizamos términos que limitan la expresión de la totalidad de lo que es Dios. Si os dijéramos la verdad desnuda seria casi imposible que nos comprendierais. Todavía se puede entrever cierto sentido de separación de Dios en nuestras palabras. Es la única manera de que podáis comprendernos. Pero a medida que vayáis despertando, podremos entregar conceptos más y más sencillos, pero más directos.

La verdad es tan fácil que Jesús la expuso hace 2.000 años y no le comprendieron. El habló de negarse a si mismo (Soltar el ego), poner la otra mejilla, dar de comer al hambriento, de beber al sediento, visitar a los enfermos y a las viudas en sus tribulaciones, etc. Su sendero es sencillo en extremo, es el mismo sendero del amor incondicional que yo camino. Sin embargo las personas no tardaron en crear estructuras eclesiásticas complejas que hacían más difícil a las personas encontrar a Dios. Inventaron la mentira de que la gente no podía relacionarse directamente con Él, así que colocaron intermediarios, e inventaron una serie de sacramentos, dogmas y condicionamientos que alejaron a las personas del Creador.

Esa no era la Voluntad de Dios cuando envió a Jesús al mundo. Sin embargo la gente se adecuo rápidamente a ese modelo de pensamiento y se calcificaron. ¿Qué creéis que hizo Dios? Él no podía abandonar a sus Hijos e Hijas, así que empezó a enviar mensajeros que no desafiaran directamente ese sistema de creencias, pero que gradualmente elevaran la consciencia de la iglesia. Fue así como encarnó Francisco, San Juan de la Cruz, Teresa de Lisieux y muchos otros. La misericordia de Dios es tan grande que Él siempre le está hablando a su pueblo, aunque para hacerlo tenga que poner su Palabra en conceptos de la dualidad.

Dios no pretende elevar a la humanidad entregando la verdad más alta posible. Si una doctrina así fuera lanzada al mundo, alcanzaría a muy pocas personas. Por lo tanto se necesita de doctrinas no tan elevadas para que puedan ser comprendidas por las gentes. Aun una verdad muy elevada tendría que darse a conocer por medio de alguien cuya consciencia tiene parte en la dualidad. Al expresarse en conceptos y palabras de la dualidad, quedaría expuesta ser mal interpretada por personas que están en la dualidad.

Es por eso que queremos que siempre vayáis más allá de nuestras palabras. No os conforméis con lo que leéis o estudias. Buscad el significado profundo, ese que está por encima de la dualidad. Perseguid la esencia de nuestra verdad. Dicha esencia solamente podrá encontrarse por medio de una experiencia directa, una comunión con Dios en el corazón. Pero, encontrar a Dios allí es solo un paso en el sendero.

 

El sendero de la Unidad

En una época, cuando las personas no querían buscar a Dios, tuvimos que utilizar imágenes de piedra o de madera para expresar la verdad que ellos necesitaban en ese momento. Inclusive dábamos bendiciones a través de esos objetos materiales. Para nosotros era un logro grandísimo que las personas pudieran ver a un Ser Superior en una imagen tallada. Poco a poco los llevamos a la comprensión de que había un Ser Infinito y que era más que cualquier imagen de piedra. Entonces empezasteis a ver a Dios en el sol, en la luna y las estrellas. Después, empezamos a dirigir vuestra atención al corazón -el altar sagrado de Dios-. Dejasteis de buscar afuera para iniciar el sendero interno. Sin embargo, este no es el final del camino.

Una vez que podéis aceptar conscientemente que Dios vive en vuestro corazón debéis comenzar a sentirlo en el corazón de las demás personas. Cuando eso sucede entonces comprendéis que no sois un ser separado, que formáis parte de un Todo Universal que es Dios. Entendéis que nos sois diferentes a ese Dios, simplemente sois una de sus muchas manifestaciones. Podéis imaginar que Dios es un sol y que vosotros sois uno de sus muchos rayos, pero un rayo no está separado del sol. Este es un punto crucial en el sendero. Sin embargo debéis llegar a comprender que las demás personas también son extensiones de ese único Dios que sois vosotros. Debéis ver a todos –sin excepción- como rayos de ese único sol.

Eso implica reconocer la manifestación Universal de Dios en las personas que tienen apariencia de imperfección, de enfermedad, de egoísmo y maldad. Cuando comprendéis que sois Uno con ellos, que ellos son Uno contigo y que todos sois Uno porque sois Dios, entonces viene la consciencia de la Unidad. En esa conciencia se pierde el sentido del “yo” y el “tú”. Ya no hay más separación, ya no podréis estar en guerra contra nadie. El paso simultáneo es ver a Dios en los animales, las plantas, las rocas, etc. No estoy diciendo que las veáis como una manifestación inferior de Dios. No, simplemente vedlas como Dios.

En Dios no hay superior o inferior. Simplemente cada parte cumple su propósito. Y el propósito de muchos es probar vuestro amor incondicional, vuestro perdón incondicional y vuestra entrega incondicional.  A Dios no se le agrada  perteneciendo a algo. Se le agrada reconociendo y reverenciándolo en cada parte de la vida; sea este un delincuente, una planta o el viento. Madre Teresa decía que ella veía a Jesucristo en cada persona que se le acercaba. Esa es la consciencia de Unidad, el concepto inmaculado.

Ver a Dios en todo no significa tolerar todas las conductas. En ocasiones debéis reprender a esa parte de Dios que está actuando en contra del propósito original de la creación. Eso significa que nos solo estaréis viendo a Dios en todo, sino que estaréis ayudando a que Dios se exprese en toda su plenitud.  Si, hay partes de Dios que olvidaron quienes eran y ahora actúan como si no fueran Dios. Vuestro deber es recordarles quienes son y desenmascarar esos hábitos perniciosos que corrompen el propósito Divino de la creación. Como veis, cada cual está cumpliendo su papel dentro del gran escenario de la vida. Algunos utilizan esta verdad para decir que no deberíais ayudar a otros a salir de una encrucijada, porque les estaríais privando de una experiencia que necesitan.

Bien, es cierto que hay gente que necesita vivir una experiencia particular como las drogas o la homosexualidad para aprender una lección que tarde o temprano les ayudará a crecer. Pero eso no significa que no intentéis ayudarlos. Muchas veces, el papel de ellos es despertar la compasión y el deseo de servir en los demás. Por ejemplo, hay seres que han encarnado en situaciones terribles, haciendo cosas autodestructivas, únicamente para que los demás despierten al amor y los ayuden. La ayuda verdadera en este caso es para el que presta el servicio, ya que así se libera de la cárcel de su egoísmo.

Yo no quisiera que vosotros me interpretarais mal. No pretendo que tratéis de ayudar a las personas a la fuerza.  Debéis ser respetuosos del libre albedrio. Mostradles la luz, pero no los obliguéis a seguirla. Sed amorosos a la hora de ayudar y dejad que ellos decidan. No os atéis al resultado ni os sintáis heridos cuando alguien no se deja ayudar. Aunque en cierto modo debéis sentiros heridos por el dolor de los demás, ya que ese es el principio de la misericordia.

Como veis, he pasado de un tema a otro totalmente diferente -.en apariencia-. Empecé hablado de la verdad y termine hablando de la consciencia de la Unidad y del servicio. Ubicaos a través de este dictado. ¿En que nivel os encontráis ahora?, ¿Cuál es el paso que debéis dar para avanzar en este momento? Meditad en ello y no dudéis en caminarlo. No os conforméis con la enseñanza externa que damos a través de mensajeros. Buscad la verdad más profunda dentro de vuestro corazón. Id a la esencia de las cosas y sed Más cada día.