Más allá
de la meditación
Por Babaji
Nota: en este dictado
Babaji explica el significado de la meditación. Enseña dos
prácticas para meditar y da una comprensión acerca del poder de
la visualización usada correctamente. Nos da una enseñanza sobre
la meditación Zen y, finalmente, nos dice cual es la manera más
alta de meditar.
Este
dictado fue entregado el 8 de junio de
Pregunta: Queridos
hermanos: ¡Saludos desde Argentina!. Mi nombre es Walter, vivo en una
ciudad llamada Rosario, a unos
Quisiera plantear
algunas preguntas que me parecen importantes. Ciertas doctrinas orientales
indican buscar el estado de vacío, “no tengas la mente en cosas ni
tengas cosas en la mente”, dice un proverbio zen. Sin embargo,
según ciertas enseñanzas no tener nada en la mente implica tener
una representación mental de la “nada”.
Por otra parte tenemos
las enseñanzas de fijar nuestra atención en nuestra Presencia Yo
Soy, nuestra Mónada,
Entonces:
¿Qué
estado de conciencia debemos cultivar para hacernos más conscientes de
¿Qué
sucede exactamente cuando imaginamos o mantenemos un concepto de algo?
¿Empleamos nuestros cuerpos mental y astral para plasmar en la materia
de dichos planos la imagen que sostenemos?. ¿Pueden darse pautas,
más allá de lo mucho que se ha difundido sobre la
visualización, para utilizar este proceso como servicio a la vida y a
favor de nuestra libertad en el mundo de la forma?.
Saludos cordiales.
Walter.
Respuesta de Babaji: Queridos hermanos, el sendero de la
meditación es un camino muy directo –si se usa adecuadamente- para
conocer a Dios. Yo definiría meditar como estar conciente de algo.
Así que al principio puede ser necesario meditar haciéndose la
imagen mental de “algo”, pero la finalidad no es esa. La meta de la
meditación es conocer concientemente ese “algo” en que se
medita. Sin embargo hay un paso más allá que me gustaría
que los estudiantes dieran en
La primera es la meditación sobre un objeto definido.
Muchas personas aquietan su mente y concentran su atención en alguno de
los chakras o en la imagen personal que tienen de Dios. Nadie tiene una idea
completa sobre Dios, simplemente lo ven de acuerdo a sus concepciones
religiosas o filosóficas. Muchas de esas concepciones se basan en la
imagen de un Dios externo, y aunque ayudan, llegan a un punto en que son
limitantes. Yo he experimentado a Dios concientemente durante siglos y te
aseguro que Él es mucho más que cualquier imagen humana presente
en la tierra. Sin embargo, os voy a dar una meditación que podrá
acercaros más a lo que es Dios (1).
Si esta meditación resulta un poco compleja al
principio, entonces simplemente poned vuestra atención en el
corazón. Visualizad una esfera blanca allí, sabiendo que es Dios
y verted vuestra devoción a Él. Sabed que ese Dios que vive
allí es Uno con toda la creación. Estableced un vínculo
con Él y tomad conciencia de que tú eres Él. Lo que sucede
es que no lo haz querido reconocer. Dejad que esa esfera se expanda y abarque
todo vuestro cuerpo. Decid simplemente: YO SOY. Decidlo conciente de la verdad
y mantened esa imagen vuestra en la vida diaria.
Cuando meditáis en el YO SOY os estáis
haciendo Uno con Él. Recordad que “En aquello que ponéis tu
atención, en eso te convertís”. Soltad cualquier imagen
falsa de vosotros como seres pecadores, separados de Dios. No importa lo que
hayáis hecho esta mañana, sois Uno con Dios. Si fijáis una
imagen vuestra de acuerdo a las cosas inadecuadas que hacéis, si os
condenáis por ello y lo usáis para reforzar vuestra imagen de
estar separado, entonces el universo se encargará de reforzar aún
más dicha imagen. La separación de Dios solo existe en vuestra
imaginación.
No baséis vuestra imagen de Dios de acuerdo a vuestra
situación actual, de acuerdo a los bloqueos que aún no
habéis podido superar. Fíjate una imagen basada en la verdad de
la unidad. Cuando os veáis siendo Uno, Siendo el YO SOY y
caminéis por la calle con esa convicción, entonces empezareis a
sentir como el YO SOY, a pensar como el YO SOY, a Ser el YO SOY. Mantened esa
imagen vuestra, el concepto inmaculado de cómo fuisteis creados. No
dejéis que nada ni nadie os separe de esa idea. Que no se quede solo en
el momento de la meditación. Llevadlo a vuestra vida diaria. Proyectad ese
Amor que YO SOY, que Tu eres, a toda la vida.
En vuestra pregunta decís que meditar en el YO SOY es
mantener una imagen mental de lo que el YO SOY es. Eso es verdad. Probablemente
la mayoría de las personas no han visto a su Presencia YO SOY. Por lo
tanto sostenéis una imagen que nosotros os damos. Confiad en que esa
imagen es lo más parecido que podemos expresar en la materia. El YO SOY
es mucho más que una pintura, pero esa pintura se acerca mucho a lo que
Él es.
Vosotros habéis aceptado en algún momento la
mentira de la separación. Habéis creado una imagen falsa de
vosotros mismos basada en la percepción limitada de los cinco sentidos.
Sin embargo sois mucho más. Sois un espíritu inmortal que no
nace, que no muere, que esta en Todo y que es el Todo. Cuando visualizáis
a vuestra Presencia YO SOY, de acuerdo a la imagen que os entregamos,
estáis saliendo de esa imagen mental de veros como un ser humano mortal
y estáis buscando algo más. Si estáis abiertos a soltar
cualquier imagen fija. Entonces llegará un momento en que la
visualización os llevará verdaderamente a ver la realidad. Lo
más importante a la hora de meditar es que empecéis a sentir la
presencia de aquello en que meditáis.
Sostener una imagen de algo no significa que esa imagen sea
real. Pero si sostenéis una imagen mental de algo que existe -en este
caso vuestra Presencia YO SOY- estáis poniendo vuestra atención
en el objeto de la meditación. Volvemos al principio: “en aquello
que ponéis tu atención, en eso te convertís”.
Así que al sostener vuestra atención en esa imagen realmente
estáis yendo más allá de la imagen y te estáis
conectando con la realidad que representa esa imagen. No importa si veis o no
veis
Así que cuando meditáis en una imagen
prediseñada, una imagen mental, os conectáis con aquello que no
habéis visto pero que sabéis que esta detrás de esa imagen.
La imagen es una descripción dada por alguien que lo ha conocido. Esto
es similar a cuando vais al aeropuerto a buscar a una persona que no
conocéis. Sabéis su nombre y sabéis que lo
reconoceréis por las descripciones que tenéis de esa persona. La
manera como está vestida, el color del cabello, y lo más
importante: el nombre. Entonces vais al aeropuerto y aunque no lo conoces
estáis seguro de que lo reconoceréis porque ya habéis
memorizado cada detalle. Así sucede con Dios, meditáis en una
imagen preestablecida de alguien que existe. Esa meditación te permite
reconocer y ser Uno con el objeto de la imagen.
Lo importante, como dije antes, es que sintáis esa
conexión y sostengáis la imagen en vuestra vida cotidiana. No
sirve de mucho meditar una hora en
vuestra Presencia YO SOY si el resto del día os vais a identificar con
otra cosa. Tened la certeza suprema de que sois Dios mismo experimentando en
los planos de la materia. Cuando sois concientes de ello reconocéis que
vuestros asuntos no resueltos en la psicología son un gran oportunidad.
Son la oportunidad de trascender y demostrar a otros el camino dejando que
vuestra Luz brille sobre toda la creación.
La
visualización
Cuando visualizáis estáis creando. Dios
sostuvo una imagen mental o visualización del universo antes de que
existiera. Esa visualización sostenida se materializo en lo que ahora
es. Recordad que vosotros sois creados a imagen y semejanza de Dios. Por tanto
tenéis ese poder idéntico de crear por medio de la visualización.
En este momento no podréis crear un universo. Pero creáis todo el
mundo a vuestro alrededor. Quiero decir que ya lo habéis hecho, las
cosas que experimentáis en vuestras vidas presentes son producto de las
imágenes, conceptos y emociones que habéis proyectado en el pasado.
Cuando visualizáis estáis proyectando el
futuro. Si vuestro presente es desagradable quiere decir que no habéis
visualizado cosas muy buenas anteriormente. La ventaja es que tú eres el
creador de tu mundo, puedes cambiar los planos y rediseñar tu creación
cuando quieras. Pon atención en las imágenes que guardas en tu
mente y sabrás lo que te espera mañana. ¿Te vez como un
miserable pecador, indigno, pobre y feo? Pues bien, el universo
reforzará esa imagen de ti mismo hasta que te canses de ella y decidas
cambiar tus planos de la vida. He ahí la importancia de visualizaros
como esferas de luz resplandecientes, como seres amorosos y abundantes. Eso
llegará a vuestras vidas. El tiempo que tarde en llegar dependerá
de la intensidad con que mantengáis esa imagen.
Para que la visualización se pueda materializar debe
alimentarse por la energía del cuerpo emocional. Es decir, debéis
sentir y creer que lo que estáis visualizando es real. Si
visualizáis algo pero no creéis en ello será
difícil que se manifieste. La visualización es un proceso
integral que comprende tener una imagen de lo que se quiere, sentir que esa
imagen es real y sostenerla hasta que se materialice. Cuando visualizáis
un objeto definido por un cierto tiempo estáis actuando como co-creador
con Dios. Estáis ordenado a
Muchas personas se quejan de no haber obtenido resultados
con este proceso, estas personas deben hacerse las siguientes preguntas:
¿Realmente creía en lo que estaba visualizando? ¿Sostuve
esa imagen suficiente tiempo, o me canse rápidamente de ello al no ver
resultados inmediatos? ¿Las imágenes que sostenía el resto
del tiempo –cuando no visualizaba- eran afines o contrarias a aquello que
quería ver manifiesto? ¿Mis sentimientos estaban acordes con
aquello que sostenía en mi mente o me sentía desesperado y
perdido en ocasiones, auque visualizaba algo agradable?
Lo más importante en este proceso es la constancia y
la paciencia. Cuidar de que las imágenes y sentimientos positivos
superen a los negativos, que en ciertos casos son inevitables. Un 51% de
imágenes y emociones positivas hará la diferencia sobre ese 49%
negativo. La visualización conciente no es una imaginación vana.
Realmente es un proceso creativo muy eficaz. Si visualizáis algo lo
suficiente se manifestará en un momento dado. Mi consejo es que os
fijéis en imágenes y emociones que sean constructivas para
vosotros como Hijas e Hijos de Dios. Mirad que aquello que sostenéis en
la mente y el corazón sea beneficioso para vuestro crecimiento
espiritual y el de todas las personas.
Meditación Zen
La meditación Zen en un método muy eficaz.
Primero debéis preguntarte si realmente es el tipo de meditación
que necesitáis. En realidad hay muchos métodos y teorías,
lo importante es que encontréis aquel que funciona para ti. Eso es
similar a las personas que utiliza un medicamento para sanar una dolencia y le
funciona, luego receta indiscriminadamente el mismo medicamento a todas las
personas que tengan los mismos síntomas. Lo hace sin saber si las causas
y las circunstancias en que se manifiesta la dolencia en ellos son las mismas.
Particularmente te digo que la meditación Zen es muy
avanzada, pero no funciona para todas las personas. Meditar en el vació
es una manera de vaciar la mente de preconceptos e ideas sobre cualquier cosa.
El que medita de esta manera no se conforma con ninguna idea preestablecida y
decide renunciar a las ideas para experimentar la verdad directamente. Esto
requiere estar libre de expectativas y abrirse a lo que pueda llegar. En ese
punto, si se logra adecuadamente y después de cierta práctica, se
puede experimentar a Dios. Esa es la verdadera meta de esta meditación.
Muchos maestros de esta disciplina desconocen la meta y enseñan a
quedarse simplemente en la nada, eso en si ya es guardar una expectativa: la
expectativa de conocer la “nada”. Debéis comprender que esa
“nada” es una forma muy profunda de conocer a Dios como el Absoluto,
el Todo en todo.
La nada es el vació y el vació es un espacio
que queda libre para ser llenado por algo. La idea es dejar la mente y el
corazón libres para que pueda llegar ese “algo”. Sin embargo
en esa meditación es importante hacerla sin tener la expectativa de que
ese “algo” pueda aparecer, puesto que eso seria un condicionamiento
a lo que debería pasar. Como dices en tu pregunta “no tener nada
en la mente implica tener una representación mental de la “nada””.
El concepto de no tener nada, lo que quiere decir realmente, es no tener
expectativas de ninguna cosa y dejar que
Más allá
de la meditación
Otro punto importante es que hay personas para las que
ninguna de las dos técnicas es necesaria. Cuando alguien vive centrado en
el YO SOY y esta Siendo eso diariamente, raramente sentirá la necesidad
de sentarse a redundar en algo que ya se es. La meditación no es
más que un ensayo de aquello que se debería vivir en cada
momento. Una vez que aquello que meditáis lo lleváis a lo cotidiano
entonces podréis contactar con vuestra Presencia en cualquier momento y
situación. La meditación no es un fin en si misma. Es un
entrenamiento para vivir concientemente en el YO SOY en todas las actividades
de la cotidianidad. La meta final de la meditación es conocer quienes
sois realmente y vivir concientes de ello las 24 horas del día. Vivid a
Dios en cada momento y será más provechoso que sentarte seis
horas diarias en posición de loto.
La meditación más elevada es la que ser
concientes de si mismos como Dios a toda hora y lugar.
Nota: Finalmente recomiendo invocar la protección
espiritual antes de cualquier meditación, para crear un campo de fuerza
donde no pueda penetrar nada que sea inferior a la verdad. No se necesita ser
experto en yoga para meditar, lo importante es mantener la columna recta y el
mentón levantado. En su momento entregaré técnicas
más profundas de meditación.
¡Enhorabuena y mucha suerte en vuestra búsqueda
del Amor de Dios que vive en vosotros!
Con amor,
Babaji.
Notas:
(1) Meditación
para alcanzar
1. Invocad la protección espiritual durante al menos
cinco minutos.
2. Poned vuestra atención en la respiración,
sentid como el aire llena y abandona vuestros pulmones en un ritmo constante,
sentid como ese aire esta cargado de la luz-prana que sostiene al universo.
Dejad que esa luz penetre vuestras células y átomos relajando y
aquietando vuestro cuerpo. Dejadla que fluya y se expanda por todo vuestro ser
aquietando los pensamientos. Inhalad profundamente al vientre y absorbed la paz
Divina, luego exhalad y expulsad todas vuestras cargas, emociones y
pensamientos distintos a esa paz. Haced esto por cinco minutos.
3. Colocad vuestra atención en el corazón por
un minuto. Ahora sentid allí la presencia de Dios y dadle gratitud y
amor incondicional, recibid de vuelta esa gratitud y amor multiplicados.
4. Sin soltar vuestra atención del corazón
visualizad sobre vosotros las grades esferas de colores de vuestro cuerpo
causal. Sabed que vuestra presencia YO SOY vive allí bombeando
constantemente su amor. Meditad en ello por un minuto. Ahora, con la
atención puesta en vuestro corazón, sentid ese amor de vuestra
Presencia YO SOY expandiéndose con cada pulsación. Dad gracias
por ello al universo.
5. Ahora visualizad una esfera blanca en el centro del
pecho, dejad que se expanda hasta abarcar el chakra de la base de la espina y
la coronilla. Sentid la pureza de Dios en esa esfera.
Visualizad una esfera amarilla alrededor del chakra del
corazón, dejad que se expanda hasta sobreponerse sobre la esfera banca,
sentid la sabiduría de Dios y decid “YO SOY
sabiduría”.
Ahora observad una esfera rosada en el centro del pecho,
dejad que se expanda hasta sobreponer la esfera amarilla y sentid el intenso
amor de Dios, decid “Oh Dios, acepto tu amor incondicional” y
absorbed ese amor en vuestras células.
Visualizad un esfera violeta en el corazón y dejad
que se expanda a medida que experimentáis la misericordia y la libertad
Divinas, decid “YO SOY libre, porque YO SOY Dios”. Ahora la esfera violeta se ha
sobrepuesto a la rosada.
Mirad una esfera con matices morado y oro en el centro de
vuestro pecho. Dejad que crezca hansa superar la esfera violeta y decid:
“YO SOY
Visualizad ahora una esfera verde en el corazón y
dejad que se expanda a medida que sentís la verdad incondicional de Dios
que supera todas las mentiras de la dualidad. Dejad que se sobreponga sobre la
esfera morado y oro.
Observad una esfera azul eléctrico en el pecho y
mirad como se expande sobre las demás esferas a medida que
experimentáis la intensa Voluntad de Dios y os hacéis una con
ella.
6. Ahora, sosteniendo esta imagen, “Como es arriba es
abajo” podéis decir con propiedad” YO SOY ESE YO SOY”,
“YO SOY ÉL”, “Oh Dios, porque TU ERES también
YO SOY”, YO y mi Padre somos UNO”
7. Después de sostener esa imagen del flujo de la
figura del Ocho entre vuestra Presencia YO SOY y vosotros, visualizad una
esfera gigantesca de luz blanca que abraca las figuras superior e inferior.
Soltad todo concepto de “arriba” y “abajo” soltad
cualquier idea de separación. Recordad que tu eres el YO SOY, tu eres el
Todo, porque sois parte de el. Decid con plena conciencia mientas
sostenéis esa imagen: YO SOY UNO, decidlo varias veces hasta que
reconozcáis que no eres diferente de el YO SOY y que el YO SOY no es
diferente de el Creador. Sostened esta imagen de vosotros mismos y mantenedla
en vuestra vida cotidiana. Ya no os miréis más comos seres
separados. Aceptad la verdad de que sois UNO con el Todo. Lo único que
se opone a esa verdad es el hecho que imaginasteis que estabais separados.
8. Ahora visualizad un poderoso rayo de luz que sale de la
presencia YO SOY que tu eres y atraviesa el cosmos a la velocidad de la luz
hasta llegar al núcleo de fuego de la creación, el Gran Sol
Central. Visualizad ese sol radiante de luz y amor que sostiene toda la
creación. Ingresad a Él, fundíos con el UNO, sed como esa
gotita de agua que cae sobre el océano y ya no es posible distinguir al
uno del otro. Ahora decid de nuevo con más fuerza: “YO SOY
UNO”.
9. Visualizad infinitos rayos de luz que salen de ti y
viajan en todas direcciones para sostener soles, galaxias, planetas,
¡Sois uno con Todo! Sois uno con la estrella divina Sirio, sois uno con
una mota de polvo flotando en la constelación de Orión, sois uno
con un ave que atraviesa el cielo del los andes en la tierra. Visualizad
billones de rayos de luz que salen de ti y se conectan con todos los habitantes
de la tierra y del universo. Sois Uno con ellos, no eres ni mejor ni peor que
ninguna parte de la vida. Sois el Todo. Meditad en eso por un minuto.
Ahora, regresad la atención a tu corazón
suavemente y abre los ojos sabiendo que no hay separación porque sois el
UNO.