Más allá de la meditación

 

Por Babaji

 

Nota: en este dictado Babaji explica el significado de la meditación. Enseña dos prácticas para meditar y da una comprensión acerca del poder de la visualización usada correctamente. Nos da una enseñanza sobre la meditación Zen y, finalmente, nos dice cual es la manera más alta de meditar.

 

Este dictado fue entregado el 8 de junio de 2007 a través de Walter Javier Velásquez.

 

 

Pregunta: Queridos hermanos: ¡Saludos desde Argentina!. Mi nombre es Walter, vivo en una ciudad llamada Rosario, a unos 300 km de Buenos Aires (la capital), y deseo expresarles mi sincera gratitud por este magnífico trabajo que realizan a través de Internet, con el cual me encontré realizando una búsqueda en la Web.

Quisiera plantear algunas preguntas que me parecen importantes. Ciertas doctrinas orientales indican buscar el estado de vacío, “no tengas la mente en cosas ni tengas cosas en la mente”, dice un proverbio zen. Sin embargo, según ciertas enseñanzas no tener nada en la mente implica tener una representación mental de la “nada”.

Por otra parte tenemos las enseñanzas de fijar nuestra atención en nuestra Presencia Yo Soy, nuestra Mónada, la Presencia Electrónica por encima de nuestro cuerpo físico y la llama triple en nuestro centro cardíaco, y también alrededor nuestro en la luz blanca subyacente en la materia. Pero dado que en nuestro estado de conciencia no podemos ver “la vestidura de luz de la Presencia”, pienso que al practicar esto lo que hacemos es formar una imagen mental de la misma, en nosotros y a nuestro alrededor.

Entonces:

¿Qué estado de conciencia debemos cultivar para hacernos más conscientes de la Presencia Yo Soy, la búsqueda del “vacío”, la creación de imágenes mentales de luz “sabiendo que la Presencia está allí”, o ambas vías son necesarias para contactar la Presencia Interna?. Y esto me lleva al punto de:

¿Qué sucede exactamente cuando imaginamos o mantenemos un concepto de algo? ¿Empleamos nuestros cuerpos mental y astral para plasmar en la materia de dichos planos la imagen que sostenemos?. ¿Pueden darse pautas, más allá de lo mucho que se ha difundido sobre la visualización, para utilizar este proceso como servicio a la vida y a favor de nuestra libertad en el mundo de la forma?.

 

Saludos cordiales.

Walter.

 

 

Respuesta de Babaji: Queridos hermanos, el sendero de la meditación es un camino muy directo –si se usa adecuadamente- para conocer a Dios. Yo definiría meditar como estar conciente de algo. Así que al principio puede ser necesario meditar haciéndose la imagen mental de “algo”, pero la finalidad no es esa. La meta de la meditación es conocer concientemente ese “algo” en que se medita. Sin embargo hay un paso más allá que me gustaría que los estudiantes dieran en la Era de Acuario. Tú has planteado dos maneras diferentes de meditar para saber cual de las dos es la mejor. Pues yo te digo, ambas son importantes y pueden ser usadas de acuerdo a las necesidades personales.

 

La primera es la meditación sobre un objeto definido. Muchas personas aquietan su mente y concentran su atención en alguno de los chakras o en la imagen personal que tienen de Dios. Nadie tiene una idea completa sobre Dios, simplemente lo ven de acuerdo a sus concepciones religiosas o filosóficas. Muchas de esas concepciones se basan en la imagen de un Dios externo, y aunque ayudan, llegan a un punto en que son limitantes. Yo he experimentado a Dios concientemente durante siglos y te aseguro que Él es mucho más que cualquier imagen humana presente en la tierra. Sin embargo, os voy a dar una meditación que podrá acercaros más a lo que es Dios (1).

 

Si esta meditación resulta un poco compleja al principio, entonces simplemente poned vuestra atención en el corazón. Visualizad una esfera blanca allí, sabiendo que es Dios y verted vuestra devoción a Él. Sabed que ese Dios que vive allí es Uno con toda la creación. Estableced un vínculo con Él y tomad conciencia de que tú eres Él. Lo que sucede es que no lo haz querido reconocer. Dejad que esa esfera se expanda y abarque todo vuestro cuerpo. Decid simplemente: YO SOY. Decidlo conciente de la verdad y mantened esa imagen vuestra en la vida diaria.

 

Cuando meditáis en el YO SOY os estáis haciendo Uno con Él. Recordad que “En aquello que ponéis tu atención, en eso te convertís”. Soltad cualquier imagen falsa de vosotros como seres pecadores, separados de Dios. No importa lo que hayáis hecho esta mañana, sois Uno con Dios. Si fijáis una imagen vuestra de acuerdo a las cosas inadecuadas que hacéis, si os condenáis por ello y lo usáis para reforzar vuestra imagen de estar separado, entonces el universo se encargará de reforzar aún más dicha imagen. La separación de Dios solo existe en vuestra imaginación.

 

No baséis vuestra imagen de Dios de acuerdo a vuestra situación actual, de acuerdo a los bloqueos que aún no habéis podido superar. Fíjate una imagen basada en la verdad de la unidad. Cuando os veáis siendo Uno, Siendo el YO SOY y caminéis por la calle con esa convicción, entonces empezareis a sentir como el YO SOY, a pensar como el YO SOY, a Ser el YO SOY. Mantened esa imagen vuestra, el concepto inmaculado de cómo fuisteis creados. No dejéis que nada ni nadie os separe de esa idea. Que no se quede solo en el momento de la meditación. Llevadlo a vuestra vida diaria. Proyectad ese Amor que YO SOY, que Tu eres, a toda la vida.

 

En vuestra pregunta decís que meditar en el YO SOY es mantener una imagen mental de lo que el YO SOY es. Eso es verdad. Probablemente la mayoría de las personas no han visto a su Presencia YO SOY. Por lo tanto sostenéis una imagen que nosotros os damos. Confiad en que esa imagen es lo más parecido que podemos expresar en la materia. El YO SOY es mucho más que una pintura, pero esa pintura se acerca mucho a lo que Él es.

 

Vosotros habéis aceptado en algún momento la mentira de la separación. Habéis creado una imagen falsa de vosotros mismos basada en la percepción limitada de los cinco sentidos. Sin embargo sois mucho más. Sois un espíritu inmortal que no nace, que no muere, que esta en Todo y que es el Todo. Cuando visualizáis a vuestra Presencia YO SOY, de acuerdo a la imagen que os entregamos, estáis saliendo de esa imagen mental de veros como un ser humano mortal y estáis buscando algo más. Si estáis abiertos a soltar cualquier imagen fija. Entonces llegará un momento en que la visualización os llevará verdaderamente a ver la realidad. Lo más importante a la hora de meditar es que empecéis a sentir la presencia de aquello en que meditáis.

 

Sostener una imagen de algo no significa que esa imagen sea real. Pero si sostenéis una imagen mental de algo que existe -en este caso vuestra Presencia YO SOY- estáis poniendo vuestra atención en el objeto de la meditación. Volvemos al principio: “en aquello que ponéis tu atención, en eso te convertís”. Así que al sostener vuestra atención en esa imagen realmente estáis yendo más allá de la imagen y te estáis conectando con la realidad que representa esa imagen. No importa si veis o no veis la Presencia directamente. Vuestra conexión es real porque pensáis en ella, eso es suficiente. El pensamiento crea una conexión directa con lo pensado. Aun cuando algunas personas no pueden visualizar, el hecho de pensar y sentir algo superior, las conecta con esa realidad. Cada vez que meditáis en ello os estáis acercando más al momento de vuestra entrega total, en la cual renunciáis a vuestra identidad mortal y os identificáis con lo Eterno.

 

Así que cuando meditáis en una imagen prediseñada, una imagen mental, os conectáis con aquello que no habéis visto pero que sabéis que esta detrás de esa imagen. La imagen es una descripción dada por alguien que lo ha conocido. Esto es similar a cuando vais al aeropuerto a buscar a una persona que no conocéis. Sabéis su nombre y sabéis que lo reconoceréis por las descripciones que tenéis de esa persona. La manera como está vestida, el color del cabello, y lo más importante: el nombre. Entonces vais al aeropuerto y aunque no lo conoces estáis seguro de que lo reconoceréis porque ya habéis memorizado cada detalle. Así sucede con Dios, meditáis en una imagen preestablecida de alguien que existe. Esa meditación te permite reconocer y ser Uno con el objeto de la imagen.

 

Lo importante, como dije antes, es que sintáis esa conexión y sostengáis la imagen en vuestra vida cotidiana. No sirve de  mucho meditar una hora en vuestra Presencia YO SOY si el resto del día os vais a identificar con otra cosa. Tened la certeza suprema de que sois Dios mismo experimentando en los planos de la materia. Cuando sois concientes de ello reconocéis que vuestros asuntos no resueltos en la psicología son un gran oportunidad. Son la oportunidad de trascender y demostrar a otros el camino dejando que vuestra Luz brille sobre toda la creación.

 

La visualización

Cuando visualizáis estáis creando. Dios sostuvo una imagen mental o visualización del universo antes de que existiera. Esa visualización sostenida se materializo en lo que ahora es. Recordad que vosotros sois creados a imagen y semejanza de Dios. Por tanto tenéis ese poder idéntico de crear por medio de la visualización. En este momento no podréis crear un universo. Pero creáis todo el mundo a vuestro alrededor. Quiero decir que ya lo habéis hecho, las cosas que experimentáis en vuestras vidas presentes son producto de las imágenes, conceptos y emociones que habéis proyectado en el pasado.

 

Cuando visualizáis estáis proyectando el futuro. Si vuestro presente es desagradable quiere decir que no habéis visualizado cosas muy buenas anteriormente. La ventaja es que tú eres el creador de tu mundo, puedes cambiar los planos y rediseñar tu creación cuando quieras. Pon atención en las imágenes que guardas en tu mente y sabrás lo que te espera mañana. ¿Te vez como un miserable pecador, indigno, pobre y feo? Pues bien, el universo reforzará esa imagen de ti mismo hasta que te canses de ella y decidas cambiar tus planos de la vida. He ahí la importancia de visualizaros como esferas de luz resplandecientes, como seres amorosos y abundantes. Eso llegará a vuestras vidas. El tiempo que tarde en llegar dependerá de la intensidad con que mantengáis esa imagen.

 

Para que la visualización se pueda materializar debe alimentarse por la energía del cuerpo emocional. Es decir, debéis sentir y creer que lo que estáis visualizando es real. Si visualizáis algo pero no creéis en ello será difícil que se manifieste. La visualización es un proceso integral que comprende tener una imagen de lo que se quiere, sentir que esa imagen es real y sostenerla hasta que se materialice. Cuando visualizáis un objeto definido por un cierto tiempo estáis actuando como co-creador con Dios. Estáis ordenado a la Luz Mater, a las partículas subatómicas de información, que se agrupen de acuerdo a una formula precisa para manifestar algo concreto.

 

Muchas personas se quejan de no haber obtenido resultados con este proceso, estas personas deben hacerse las siguientes preguntas: ¿Realmente creía en lo que estaba visualizando? ¿Sostuve esa imagen suficiente tiempo, o me canse rápidamente de ello al no ver resultados inmediatos? ¿Las imágenes que sostenía el resto del tiempo –cuando no visualizaba- eran afines o contrarias a aquello que quería ver manifiesto? ¿Mis sentimientos estaban acordes con aquello que sostenía en mi mente o me sentía desesperado y perdido en ocasiones, auque visualizaba algo agradable?

 

Lo más importante en este proceso es la constancia y la paciencia. Cuidar de que las imágenes y sentimientos positivos superen a los negativos, que en ciertos casos son inevitables. Un 51% de imágenes y emociones positivas hará la diferencia sobre ese 49% negativo. La visualización conciente no es una imaginación vana. Realmente es un proceso creativo muy eficaz. Si visualizáis algo lo suficiente se manifestará en un momento dado. Mi consejo es que os fijéis en imágenes y emociones que sean constructivas para vosotros como Hijas e Hijos de Dios. Mirad que aquello que sostenéis en la mente y el corazón sea beneficioso para vuestro crecimiento espiritual y el de todas las personas.

 

Meditación Zen

La meditación Zen en un método muy eficaz. Primero debéis preguntarte si realmente es el tipo de meditación que necesitáis. En realidad hay muchos métodos y teorías, lo importante es que encontréis aquel que funciona para ti. Eso es similar a las personas que utiliza un medicamento para sanar una dolencia y le funciona, luego receta indiscriminadamente el mismo medicamento a todas las personas que tengan los mismos síntomas. Lo hace sin saber si las causas y las circunstancias en que se manifiesta la dolencia en ellos son las mismas.

 

Particularmente te digo que la meditación Zen es muy avanzada, pero no funciona para todas las personas. Meditar en el vació es una manera de vaciar la mente de preconceptos e ideas sobre cualquier cosa. El que medita de esta manera no se conforma con ninguna idea preestablecida y decide renunciar a las ideas para experimentar la verdad directamente. Esto requiere estar libre de expectativas y abrirse a lo que pueda llegar. En ese punto, si se logra adecuadamente y después de cierta práctica, se puede experimentar a Dios. Esa es la verdadera meta de esta meditación. Muchos maestros de esta disciplina desconocen la meta y enseñan a quedarse simplemente en la nada, eso en si ya es guardar una expectativa: la expectativa de conocer la “nada”. Debéis comprender que esa “nada” es una forma muy profunda de conocer a Dios como el Absoluto, el Todo en todo.

 

La nada es el vació y el vació es un espacio que queda libre para ser llenado por algo. La idea es dejar la mente y el corazón libres para que pueda llegar ese “algo”. Sin embargo en esa meditación es importante hacerla sin tener la expectativa de que ese “algo” pueda aparecer, puesto que eso seria un condicionamiento a lo que debería pasar. Como dices en tu pregunta “no tener nada en la mente implica tener una representación mental de la “nada””. El concepto de no tener nada, lo que quiere decir realmente, es no tener expectativas de ninguna cosa y dejar que la Divinidad se encargue de llenar el vacío. Debéis permanecer en la quietud sin tener la expectativa de que eso suceda para no limitar a la Divinidad con imágenes o ideas basadas en descripciones, en vez de en la experimentación directa.

 

Más allá de la meditación

Otro punto importante es que hay personas para las que ninguna de las dos técnicas es necesaria. Cuando alguien vive centrado en el YO SOY y esta Siendo eso diariamente, raramente sentirá la necesidad de sentarse a redundar en algo que ya se es. La meditación no es más que un ensayo de aquello que se debería vivir en cada momento. Una vez que aquello que meditáis lo lleváis a lo cotidiano entonces podréis contactar con vuestra Presencia en cualquier momento y situación. La meditación no es un fin en si misma. Es un entrenamiento para vivir concientemente en el YO SOY en todas las actividades de la cotidianidad. La meta final de la meditación es conocer quienes sois realmente y vivir concientes de ello las 24 horas del día. Vivid a Dios en cada momento y será más provechoso que sentarte seis horas diarias en posición de loto.

 

La meditación más elevada es la que ser concientes de si mismos como Dios a toda hora y lugar. La Madre Teresa dio ejemplo de ello. Ella tenía vecinos yoguis en Calcuta que meditaban varias horas al día en la Suprema Presencia. Ella no tenía tiempo para eso, ella podía encontrar a la Suprema Presencia en todas las personas con que se topaba en la vida. Ella rendía homenaje a esa Presencia Inefable sirviéndole en cualquier forma humana que la encontrara. Haced así vosotros y haced de la meditación una práctica constante.

 

Nota: Finalmente recomiendo invocar la protección espiritual antes de cualquier meditación, para crear un campo de fuerza donde no pueda penetrar nada que sea inferior a la verdad. No se necesita ser experto en yoga para meditar, lo importante es mantener la columna recta y el mentón levantado. En su momento entregaré técnicas más profundas de meditación.

 

¡Enhorabuena y mucha suerte en vuestra búsqueda del Amor de Dios que vive en vosotros!

 

Con amor,

 

Babaji.

 

 

Notas:

 

(1) Meditación para alcanzar la Conciencia Cósmica

 

 

1. Invocad la protección espiritual durante al menos cinco minutos.

 

2. Poned vuestra atención en la respiración, sentid como el aire llena y abandona vuestros pulmones en un ritmo constante, sentid como ese aire esta cargado de la luz-prana que sostiene al universo. Dejad que esa luz penetre vuestras células y átomos relajando y aquietando vuestro cuerpo. Dejadla que fluya y se expanda por todo vuestro ser aquietando los pensamientos. Inhalad profundamente al vientre y absorbed la paz Divina, luego exhalad y expulsad todas vuestras cargas, emociones y pensamientos distintos a esa paz. Haced esto por cinco minutos.

 

3. Colocad vuestra atención en el corazón por un minuto. Ahora sentid allí la presencia de Dios y dadle gratitud y amor incondicional, recibid de vuelta esa gratitud y amor multiplicados.

 

4. Sin soltar vuestra atención del corazón visualizad sobre vosotros las grades esferas de colores de vuestro cuerpo causal. Sabed que vuestra presencia YO SOY vive allí bombeando constantemente su amor. Meditad en ello por un minuto. Ahora, con la atención puesta en vuestro corazón, sentid ese amor de vuestra Presencia YO SOY expandiéndose con cada pulsación. Dad gracias por ello al universo.

 

5. Ahora visualizad una esfera blanca en el centro del pecho, dejad que se expanda hasta abarcar el chakra de la base de la espina y la coronilla. Sentid la pureza de Dios en esa esfera.

 

Visualizad una esfera amarilla alrededor del chakra del corazón, dejad que se expanda hasta sobreponerse sobre la esfera banca, sentid la sabiduría de Dios y decid “YO SOY sabiduría”.

 

Ahora observad una esfera rosada en el centro del pecho, dejad que se expanda hasta sobreponer la esfera amarilla y sentid el intenso amor de Dios, decid “Oh Dios, acepto tu amor incondicional” y absorbed ese amor en vuestras células.

 

Visualizad un esfera violeta en el corazón y dejad que se expanda a medida que experimentáis la misericordia y la libertad Divinas, decid “YO SOY libre, porque YO SOY Dios”.  Ahora la esfera violeta se ha sobrepuesto a la rosada.

 

Mirad una esfera con matices morado y oro en el centro de vuestro pecho. Dejad que crezca hansa superar la esfera violeta y decid: “YO SOY LA PAZ INFINITA DE DIOS”. Sentid esa paz y enviadla al mundo.

 

Visualizad ahora una esfera verde en el corazón y dejad que se expanda a medida que sentís la verdad incondicional de Dios que supera todas las mentiras de la dualidad. Dejad que se sobreponga sobre la esfera morado y oro.

 

Observad una esfera azul eléctrico en el pecho y mirad como se expande sobre las demás esferas a medida que experimentáis la intensa Voluntad de Dios y os hacéis una con ella.

 

6. Ahora, sosteniendo esta imagen, “Como es arriba es abajo” podéis decir con propiedad” YO SOY ESE YO SOY”, “YO SOY ÉL”, “Oh Dios, porque TU ERES también YO SOY”, YO y mi Padre somos UNO”

 

7. Después de sostener esa imagen del flujo de la figura del Ocho entre vuestra Presencia YO SOY y vosotros, visualizad una esfera gigantesca de luz blanca que abraca las figuras superior e inferior. Soltad todo concepto de “arriba” y “abajo” soltad cualquier idea de separación. Recordad que tu eres el YO SOY, tu eres el Todo, porque sois parte de el. Decid con plena conciencia mientas sostenéis esa imagen: YO SOY UNO, decidlo varias veces hasta que reconozcáis que no eres diferente de el YO SOY y que el YO SOY no es diferente de el Creador. Sostened esta imagen de vosotros mismos y mantenedla en vuestra vida cotidiana. Ya no os miréis más comos seres separados. Aceptad la verdad de que sois UNO con el Todo. Lo único que se opone a esa verdad es el hecho que imaginasteis que estabais separados.

 

8. Ahora visualizad un poderoso rayo de luz que sale de la presencia YO SOY que tu eres y atraviesa el cosmos a la velocidad de la luz hasta llegar al núcleo de fuego de la creación, el Gran Sol Central. Visualizad ese sol radiante de luz y amor que sostiene toda la creación. Ingresad a Él, fundíos con el UNO, sed como esa gotita de agua que cae sobre el océano y ya no es posible distinguir al uno del otro. Ahora decid de nuevo con más fuerza: “YO SOY UNO”.

 

9. Visualizad infinitos rayos de luz que salen de ti y viajan en todas direcciones para sostener soles, galaxias, planetas, ¡Sois uno con Todo! Sois uno con la estrella divina Sirio, sois uno con una mota de polvo flotando en la constelación de Orión, sois uno con un ave que atraviesa el cielo del los andes en la tierra. Visualizad billones de rayos de luz que salen de ti y se conectan con todos los habitantes de la tierra y del universo. Sois Uno con ellos, no eres ni mejor ni peor que ninguna parte de la vida. Sois el Todo. Meditad en eso por un minuto.

 

Ahora, regresad la atención a tu corazón suavemente y abre los ojos sabiendo que no hay separación porque sois el UNO.