Yo he recibido una dispensación para Sur América

 
Un mensaje del Gran Director Divino
Nota: Este dictado fue entregado a través de Kim Michaels durante la Conferencia de Sangra-la en Navidad y Año Nuevo. Diciembre 31, 2005 en Armenia, Colombia.  
 
 
Yo soy el Gran Director Divino para Sur América y para el planeta Tierra. Mi chela, Saint Germain, comenzó esta serie de dictados y yo colocaré la cúpula de la pirámide.
He visto vuestro entusiasmo y vuestro amor por los rosarios de la Madre María, los rosarios del Arcángel Miguel y los rosarios de la Era de Oro. Por esto, he pedido y os garantizo una dispensación, que me ha sido concedida para multiplicar por una cantidad determinada, el rosario para Latino América, durante los próximos treinta y tres días. Esto quiere decir que vuestros rosarios tendrán mucho más poder que de otra manera no lo tendrían.
Pero, os pido que tengáis en cuenta lo que os dijeron ayer, que el factor de multiplicación no es mecánico ni automático, como vosotros lo habíais utilizado en la dispensación anterior. La multiplicación depende de vuestro sentido de Unidad. Por esto, os pido permanecer fieles a la visión de la Unidad que habéis recibido del señor Maitreya y de cada uno de los Maestros que os han hablado durante esta conferencia, tanto en Bogotá como aquí. Estudiad estos dictados tan pronto como sean traducidos. Y usadlos para forjar ese sentido de Unidad más allá de todas las barreras externas.
 Yo os animo, si es posible, a reuniros en grupos y dar este rosario. Pero si no podéis, entonces continuad centrados en lograr el sentido de Unidad que está más allá de la proximidad física, que es la Unidad espiritual.  
 
La esencia de la Dirección Divina

Amados míos, ¿cuál es la esencia de la Dirección Divina? ¿Podrías ver a Dios dando direcciones opuestas a diferentes personas, para que estuvieran corriendo de aquí para allá, en direcciones opuestas o incluso, luchando unos contra otros? En verdad, Dios ha dado más de una religión en el planeta Tierra, sin embargo, Dios nunca tuvo la intención de que las verdaderas religiones estuvieran luchando unas contra otras, en vez de trabajar por una meta común para elevar la conciencia de la humanidad.
La división que veis entre las religiones o dentro de las religiones, es en realidad el trabajo de los ángeles caídos. Por lo tanto, la Dirección Divina está unificada, es la Unidad. Esto quiere decir que si seguís la Dirección Divina, estaréis trabajando para el plan más grande de las Huestes Ascendidas.
 Podéis estar haciendo esto en diferentes formas porque sois seres únicos, pero detrás de las acciones externas hay un profundo sentido de unidad de propósito. Y sin esa unidad de propósito, no dejaréis huella para cambiar la Tierra y conducirla a su máximo potencial. Esto es lo que se ha perdido en todas las organizaciones anteriores, en parte porque los ángeles caídos trabajaron para dividirlos, pero en parte también porque los seres de luz no estuvieron dispuestos ni fueron capaces de elevar su visión y estar en alineación  con el plan único de la Gran Hermandad Blanca.
Entonces, yo confió que vosotros a quienes se les ha estado dando tanta enseñanza sobre la Unidad, interiorizaréis esa enseñanza y la utilizaréis para mirar más allá de las divisiones de vuestros propios egos, de las divisiones, intereses y facciones de diferentes grupos que están jalonándoos y así podáis decir: ”Nosotros deseamos la Unidad más que ser correctos. Queremos ser correctos, íntegros e idóneos con Dios más que ser vistos como seres correctos entre los hombres.” Porque sólo en esa integridad con Dios manifestaréis la Era Dorada.
 Por esto, digo, “Regocijaos y haced el máximo uso de mi dispensación para la multiplicación de este rosario y veremos que puede lograrse.” Veremos si puedo hablar de nuevo de una manera más extensa en este continente en un futuro próximo, cuando sea posible para mí entregar una visión más elevada porque vosotros habéis dispuesto la plataforma para que esa visión pueda descender al plano físico.
 Así, yo os felicito por este trabajo, por vuestro entusiasmo y digo:”Incrementad ese entusiasmo con ingenio. Convertid la luz de vuestro corazón en un rayo láser, cuyas ondas de luz están alineadas y por lo tanto pueden cortar cualquier cosa en la octava física.”
Así, está sellado en el amor de las Huestes Ascendidas y en mi llama de la Dirección Divina.