Sostened el concepto inmaculado
en vuestras ciudades
Madre Maria
Nota: este dictado fue entregado por la Madre Maria a través de Walter Javier Velásquez el 10 de junio de 2007 en el muelle turístico de la ciudad de Buenaventura, en la costa pacifica colombiana.
Yo Maria, desciendo en esta mañana del domingo sobre la ciudad de Buenaventura y sobre toda la costa pacifica. Coloco mi presencia y mi manto sobre todas aquellas personas que son devotas de mi nombre, que son devotas del Señor Dios y que reconocen la obra que Él ha hecho en el pasado, y puede hacer ahora a través de mi.

“Yo por mi no hago nada, es el Padre en mi quien hace las obras”. Quiero que reconozcáis esto y sepáis que cuando estáis entregando estos rosarios y los principios espirituales que pueden ayudar a las personas, no os debéis enceguecer pensando que sois vosotros quienes estáis ayudando a la gente. Repetid este mantra: “Yo por mi no hago nada, es el Padre en mi quien hace las obras”. Reconoced que siempre y en todo momento sois instrumentos de una fuerza y de un poder que es superior a vosotros. Cuando sois uno con Él podréis entender que sois esa misma fuerza en manifestación. Pero cuando desde el ego pensáis que vosotros, comos seres individuales, por vuestro propio esfuerzo; estáis salvando o ayudando a las personas, realmente continuáis reforzando aún más ese sentido de separación de Dios
Os invito a sostener el concepto inmaculado de esta ciudad y de las personas que en ella habitan. Ya vosotros conocéis los problemas a nivel psicológico, espiritual, económico y social que hay en esta zona. Si vosotros reforzáis aun más esa imagen hablando de ello y decretando con vuestra voz, que son situaciones que no se pueden cambiar y mejorar, entonces realmente no estáis prestando un gran servicio a esta ciudad. Simplemente os estáis basando en la estructura mental calcificada que ya existe y la estáis reforzando con la luz de Dios que fluye a través vuestro por medio del verbo y la visualización.
Yo no os estoy diciendo que os engañéis a vosotros mismos diciendo que esos problemas no existen. Al contrario, es importante reconocerlos para empezar a trabajar en ellos y ser parte de ese proyecto universal del Dios Todopoderoso, que quiere elevar a todas sus criaturas. Pero como dice el proverbio: “no planteéis problemas sino soluciones”. Buscad la manera de resolver las situaciones que se presentan envés de estar recordando el problema. Una forma de hacer eso es elevando la conciencia de las personas. Enseñadles a ser concientes y responsables de si mismos y del papel que tienen en la transformación de una ciudad, de un país, de un planeta.
Siendo concientes de esto sostened el concepto inmaculado y la visión más alta posible de lo que una ciudad, de lo que una raza o persona puede llegar a ser. Solo así podrá Dios trabajar a través vuestro y entregar su luz y su magnificencia para elevar la conciencia de las personas.

Ser realistas no significa enfrascaros en la visión subjetiva de lo que está sucediendo y decir que no hay posibilidad de mejorarlo. Nosotros los Maestros Ascendidos y el Dios Todopoderoso somos optimistas, pero no porque estemos inventando un futuro improbable, sino porque podemos ver el potencial del Cristo en cada uno. Ved ese potencial y reconoced lo que puede hacer cuando esa persona se despierte. Simplemente dadles los instrumentos y mostradles la enseñanza para que las personas puedan despertar, y así el potencial pueda expandirse y procrear una nueva realidad en Dios. Esa es mi percepción de lo que es ser realista. Ahora sed realistas, entonces ved al Cristo y al YO SOY expandiéndose en cada uno de vosotros porque eso es la realidad. Si tenéis una visión de vosotros inferior a eso, entonces no estáis siendo realistas, os estáis engañando a vosotros porque habéis aceptado una imagen inferior a la realidad infinita de la Creación de Dios.