
Desde tiempos inmemorables, la humanidad ha venido utilizando la música como un medio para alterar los estados de ánimo. Desde David, que con el toque de su arpa calmaba al rey Saúl, hasta investigadores modernos como el Dr. Tomatis que ha descubierto la influencia de la música de Mozart sobre el niño en el vientre materno. La música ha sido uno de los más importantes instrumentos de comunicación de ideas en todos los tiempos. Pero sus efectos directos sobre el comportamiento humano y los estados de ánimo no han sido investigados a profundidad.
El tipo de música de los pueblos ha estado directamente relacionado con el auge y caída de civilizaciones. El hundimiento de Lemuria estuvo –entre otras cosas- muy relacionado con los malos usos del ritmo. La música que escuchamos en nuestro mundo está influenciando notoriamente a la juventud, tal como lo ha estado haciendo con nosotros desde la cuna.
Esta sección promueve una nueva cultura destinada al rescate de los valores musicales y de los ritmos que se encuentran en armonía con el universo. En un mundo donde la industria del entretenimiento dirige el futuro de la música -generando millonarias ganancias- sin importar el efecto que está pueda generar en la sociedad, una nueva cultura musical es indispensable.
¿Cuáles son los efectos reales de la música? ¿Cómo puedo usarla para sanar y elevar la conciencia? ¿Puede la música ser un instrumento de sanación?
Esta nueva sección esta destinada a entregar una enseñanza profunda sobre los efectos de la música, especialmente la música latinoamericana. En ella iremos colocando artículos, partituras, bibliografías y links a otras paginas que aporten información a este tema tan importante.
Para el enriquecimiento de esta sección esperamos tus sugerencias, aportes, partituras e investigaciones sobre el tema al e-mail: yosoysiendo@gmail.com
| Artículo | El sonido: La fuerza creativa de la naturaleza | |
| Artículo | Los chakras, siete maneras de experimentar al Espíritu Santo | |
| Artículo | Los ritmos de la naturaleza | |
| Artículo | La perversión del ritmo |