Instrucciones para este Rosario:
La Madre María dijo: “Este Rosario les permitirá sintonizarse, reconectarse y realinearse a ustedes mismos con la Fuerza básica que está detrás de toda creación, el Amor Incondicional, que impulsa, incluso a Dios, a ser más”. Dado que este rosario es muy poderoso, la Madre María recomienda darlo únicamente una vez a la semana, de preferencia el día miércoles. Son bienvenidos a dar, durante el resto de la semana, el Rosario Milagroso, el Rosario del Perdón, el Rosario de la Paz o el Rosario de la Gratitud.
En el nombre del amor incondicional del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo y
de la Madre de los Milagros, Amén.
(Inserte sus peticiones personales)
PLEGARIA AL SENOR
Nuestro Dios Padre-Madre quien está dentro de toda vida, honramos tu Presencia, YO SOY, dentro de nosotros. Aceptamos la manifestación de tu reino en la Tierra a través de nosotros. Aceptamos nuestra responsabilidad de manifestar tu voluntad en la Tierra, así como se manifiesta en el Cielo.
Aceptamos que, diariamente, nos estás dando la oportunidad para ser todo lo que Tú eres. Reconocemos que Tú nos perdonas nuestras imperfecciones, así como nos perdonamos unos a otros y sometemos nuestra voluntad a la Voluntad Suprema que habita en nosotros. Por lo tanto, aceptamos la verdad de que el Universo nos retorna lo que enviamos.
Aceptamos la responsabilidad por nuestras vidas y nuestro planeta. Prometemos elevarnos por encima de las tentaciones de nuestro ser inferior para que puedas liberarnos de todas las energías imperfectas. Afirmamos que tu reino, tu poder y tu gloria se manifiestan en la Tierra ahora y por siempre, Amén.
OH MADRE MARÍA, AYÚDAME A VENCER TODAS LAS LIMITACIONES
Oh Madre María, yo te ratifico que estoy absolutamente decidido(a) a ganar mi victoria y mi ascensión en la Luz y me doy cuenta de que, a fin de ganar mi victoria, debo seguir el llamado de Jesús. Por lo tanto, yo estoy dispuesto(a) a entregar mi vida, es decir mi sentido mortal de identidad, para encontrar la vida inmortal de la Conciencia Crística.
Ayúdame a sintonizarme, a reconectarme y a realinearme a mí mismo(a) con la fuerza básica que hay detrás de toda creación, la Presencia del Amor Incondicional que lleva, incluso a Dios, a ser más.
Ayúdame a vencer todas las limitaciones y todas las imperfecciones en este mundo y a elevarme por encima del sentido de identidad limitado e imperfecto que hace que me vea como un ser humano mortal, como un(a) pecador(a) que está para siempre condenado(a) a estar separado(a) de mi Dios.
Ayúdame a nunca quedarme quieto(a), ni atrapado(a) ni atado(a) a ningún sentido limitado de identidad, a ningún sentido limitado de vida.
YO RECONOZCO LA PRESENCIA DEL AMOR INCONDICIONAL
1. Yo reconozco la Presencia del Amor Incondicional que dice: “Yo seré quien yo seré, porque yo soy la Fuerza irrefrenable, inextinguible, que está más allá de cualquier Fuerza que hayan visto en este universo. Yo estoy, incluso, más allá de cualquier Fuerza creada por Dios porque, en verdad, soy la Fuerza que inspiró a Dios a crear el Universo y las fuerzas que allí se encuentran”.
AVE MARIA
Ave María, llena eres de Gracia,
el Señor está con nosotros a través de Ti.
Benditos somos por tu Gracia Milagrosa
y por el Amor Milagroso de tu hijo Jesús.
Santa María, Madre de los Milagros,
renunciamos a nuestros miedos, ahora y por siempre.
Aceptamos el amor incondicional de Dios,
y vemos la manifestación del Reino Milagroso en la Tierra.
2. Yo reconozco la Presencia del Amor Incondicional que dice: “Yo estoy más allá de la Fuerza, porque yo soy una Presencia, un Ser y, sin embargo, Yo soy el movimiento, Yo soy el fluir, Yo soy la trascendencia eterna y perpetua. Y, por lo tanto, Yo Seré quien Yo Seré en cualquier momento y en cualquier momento Yo seré más de lo que fui hace un momento”.
Ave María
3. Yo reconozco la Presencia del Amor Incondicional que dice: “Yo soy, en verdad, el flujo irrefrenable de la luz que se expresa a sí mismo y que, sin embargo, jamás se detiene para quedar atrapado en expresión particular alguna. Yo soy la Presencia irrefrenable e inextinguible del Amor Incondicional y yo estoy en todo aquello que, alguna vez, fue creado por Dios”.
Ave María
4.Yo reconozco la Presencia del Amor Incondicional que dice: “Yo estoy más allá de cualquier cosa creada por Dios porque yo soy el Ser, la sustancia, de la cual Dios creó todo lo que fue creado. Y sin mí nada fue hecho de lo que ha sido hecho. Yo soy el amor incondicional y en mí no hay condiciones que puedan frenar la auto-trascendencia”.
Ave María
5. Yo reconozco que debo mi existencia a la Presencia del Amor Incondicional. Yo reconozco que Dios me creó para ser un co-creador con Él.
Ave María
6. Yo reconozco que Dios me ha dado imaginación y libre albedrío, lo cual me permite crear cualquier forma que yo desee. Sin embargo, yo no puedo crear nada fuera de mi propio ser porque todo lo que es creado es creado de la Presencia del Amor incondicional.
Ave María
7. Yo reconozco que Dios me permite crear cualquier forma que yo desee, cualquier forma que yo pueda imaginar, cualquier forma que yo elija. Sin embargo, precisamente porque el amor de Dios es incondicional, Dios no me permitirá quedar atrapado(a) en ninguna forma que yo haya creado, o que otros hayan creado y que yo haya aceptado como permanente o, incluso, como mi verdadera identidad.
Ave María
8. Yo reconozco que la Presencia del Amor Incondicional no permitirá que ninguna parte de la creación de Dios permanezca quieta indefinidamente o quede atrapada en forma alguna.
Ave María
9. Yo reconozco que es el deseo de la vida que cada parte de la vida crezca para convertirse en la totalidad de la vida, para convertirse en todo lo que la vida es, para convertirse en todo lo que Dios es. Y, entonces, desde allí, incluso llegar a ser más y crear mundos sobre mundos sobre mundos en un ciclo que nunca termina porque, en verdad, va más allá del tiempo, e incluso, más allá de la eternidad. Ese ciclo es infinito pero, incluso, va más allá del infinito porque el amor, el amor incondicional, es la fuerza para ser más de lo que yo soy en este momento. E, incluso, Dios es esa Fuerza, Dios es esa Fuerza para ser más, o nada sería creado.
Ave María
OH MADRE MARÍA, YO RENUNCIO AL ANTI-AMOR
Oh Madre María, yo estoy
dispuesto(a) a permitir que la Fuerza irrefrenable de Dios, que es el amor
incondicional de Dios que impulsa a toda vida a ser más, consuma mi sentido
limitado de identidad y derribe la Torre de Babel que se ha convertido en una
muralla alrededor de mi alma.
Yo acepto que Dios me ama con un amor que todo lo consume y, por lo tanto, consume todo anti-amor. Así, por medio de este llamado, renuncio a toda atadura a una auto-imagen limitada e imperfecta, que es la esencia del anti-amor en mi ser. Yo acepto que, en verdad, soy un(a) hijo(a) del Altísimo y que tengo el potencial para convertirme en todo lo que Dios es.
Yo acepto que fui creado(a) por Dios para ser una extensión de sí mismo y para ir al mundo de la forma a ayudar a todo el mundo de la forma a tomar más conciencia del hecho de que éste es creado por Dios y que tiene el potencial de auto-trascenderse y convertirse en todo lo que Dios es.
Yo acepto que, porque fui creado(a) con un potencial divino y porque me ofrecí de manera voluntaria a descender al planeta Tierra para está misión eterna, yo no puedo permitirme el permanecer quieto(a) dentro de un sentido de identidad que fue construido con base en las imágenes y creencias imperfectas encontradas en este mundo. Por lo tanto, yo dejo atrás las mentiras de las serpientes, quienes deliberadamente escogieron rebelarse contra el hermoso plan de Dios para este magnífico universo. En vez de eso, yo mismo(a) me vinculo con el propósito eterno de Dios de crear un universo de ilimitada belleza a través de la constante auto-trascendencia.
YO RECONOZCO MI FUENTE DIVINA
1. Yo reconozco que, si no fuera por el hecho de que el Ser puro de Dios tiene el impulso de ser más, no existiría ningún creador individualizado que pudiera haber creado el universo en el cual yo vivo. Y si no fuera por el hecho de que, incluso, el Creador desea ser más, yo no habría existido como un co-creador con Dios.
Ave María
2. Yo reconozco que, precisamente, porque yo soy creado(a) de ese impulso de ser más, no puedo permanecer quieto(a) en mi estado presente de conciencia, en mi sentido de identidad del momento.
Ave María
3. Yo reconozco que aún si yo creara un sentido de identidad perfecto, no podría permanecer quieto(a) en esa identidad porque, incluso, aquello que es perfecto puede convertirse en una trampa si yo me ato a ello y pienso que es mi identidad permanente.
Ave María
4. Yo reconozco que mi identidad permanente consiste en que yo soy una individualización del Ser puro de Dios y, como tal, yo no puedo permitirme a mí mismo(a) quedar atrapado(a) en cualquier cosa que yo haya creado.
Ave María
5. Yo reconozco que el Ser puro de Dios es más que cualquier forma, es más que cualquier cosa que haya sido creada. El Ser puro de Dios no permanece quieto sino que está constantemente expandiéndose y creciendo, incluso más allá de todos los límites, incluso más allá de todos los límites que pudieran ser imaginados por cualquier ser que aún no haya logrado la plenitud de la conciencia de Dios.
Ave María
6. Yo reconozco que Dios está más allá de toda limitación y que en el Ser puro de Dios no existe separación; existe sólo unidad. Y en esa unidad está la unidad viviente, palpitante, siempre en movimiento, siempre auto-trascendente que pulsa y eleva y se expande y se convierte en más de sí misma a cada momento, por toda la eternidad.
Ave María
7. Yo reconozco que la Presencia del Amor Incondicional es la primogénita de la imaginación ilimitada del Ser puro de Dios y, por lo tanto, me da el impulso para ser más, para siempre trascender y para ser más de lo que soy en este mismo momento.
Ave María
8. Yo reconozco que la Presencia del Amor Incondicional es la Fuerza que conduce a toda vida a auto-trascender y a ser más. Por lo tanto, ella es la Fuerza que derribará todas las murallas alrededor de mi imaginación y de mi sentido de identidad.
Ave María
9. Yo reconozco que la Presencia del Amor Incondicional me permitirá crear cualquier identidad que yo desee, pero no me permitirá quedar atrapado(a) en ese sentido de identidad ni asirme a éste de manera indefinida.
Ave María
OH MADRE MARÍA, AYÚDAME A RECORDAR MI PRIMER AMOR
Oh Madre María, ayúdame a recordar que, antes de que mi alma viniera a este mundo, yo elegí venir aquí. Ayúdame a recordar el momento cuando mi Presencia YO SOY se presentó ante Dios, en el momento en que Dios llamó a aquellos que estuvieran dispuestos a descender a la última creación de Dios, el mismo universo material, para ayudarlo a convertirse en un universo auto-consciente que pudiera comenzar la espiral de auto-trascendencia que condujera a la plena conciencia de Dios.
Ayúdame a recordar cómo permanecí allí, en la sala central, ante el trono de Dios y contemplé toda la inmensidad de este bello universo con su multitud de galaxias y sus sistemas solares y planetas. Ayúdame a recordar que yo vi con total claridad el hecho de que alguien tenía que descender a ese universo para comenzar la espiral, la espiral ascendente de auto-conciencia, que conduciría a todo el universo a ser consciente de sí mismo y a ser consciente del ser como Dios.
Ayúdame a recordar cómo mi Presencia YO SOY contempló este inmenso universo y sintió el Amor Incondicional de Dios, el impulso de la auto-trascendencia, desde bien arriba en el verdadero centro de mi ser. Ayúdame a recordar cómo contemplé a Dios y le dije: “¡Heme aquí, Señor, Envíame! Yo iré y llevaré tu Amor Incondicional a este universo hasta que todo se convierta en una expresión de ese amor incondicional”.
YO ACEPTO LA NECESIDAD DE AUTO-TRASCENDER
1. Yo acepto que por ser creado(a) para ser más, yo soy el fruto de la aspiración de Dios de ser más de sí mismo y, como tal, tengo que convertirme en el más con el fin de mantener el impulso creativo y siempre pulsante de Dios de auto-trascendencia.
Ave María
2. Yo acepto que si me aferro a cualquier imagen, a cualquier identidad que haya creado, la Presencia del Amor Incondicional vendrá a mí para recordarme, con gentileza, que yo necesito trascender y continuar hacia adelante y llegar a ser más de lo que yo soy.
Ave María
3. Yo acepto que si me opongo a la Presencia del Amor Incondicional, su voz se volverá más y más fuerte, hasta que yo necesite utilizar la fuerza para ignorarla.
Ave María
4. Yo acepto que, si yo ignoro la Presencia del Amor Incondicional y si cierro mi mente y mi corazón a su voz llamándome para ser más, entonces, su amor continuará aumentando la presión hasta que ésta sea tan grande que la identidad limitada que yo he creado en este mundo de la forma volará en pedazos por la fuerza irrefrenable del amor incondicional, la fuerza del mismo Dios de ser más en un ciclo de auto-trascendencia que nunca termina.
Ave María
5. Yo acepto que la Presencia del Amor Incondicional es el fruto de Dios. Es la primogénita del Ser puro de Dios quien es anterior al Creador de este universo.
Ave María
6. Yo acepto que yo soy el fruto de Dios y que Dios es más que yo. Sin embargo, porque yo soy el fruto del deseo de Dios de ser más, yo también soy más. Y, de este modo, yo soy el más deseando ser más del más, y esta es la danza del cosmos siempre en movimiento que da nacimiento a universos más allá de los universos y de mundos dentro de mundos en un tapiz de vida que está más allá de la comprensión humana.
Ave María
7. Yo acepto que la Presencia del Amor Incondicional está más allá de mi comprensión sólo en la medida en que yo me identifique a mí mismo(a) con la forma limitada en que habito en el presente, en vez de identificarme a mí mismo(a) con el Ser puro de Dios, del cual yo surgí.
Ave María
8. Yo acepto que es hora de seguir adelante. Es hora de trascender y de ir más allá de las limitaciones actuales que yo veo en mí mismo(a). Y al hacer esto, yo ayudaré al planeta Tierra a trascender las limitaciones, que son el resultado del sentido limitado de identidad que las personas de este planeta sostienen.
Ave María
9. Yo reconozco que los seres humanos se han aferrado, durante demasiado tiempo, a sus imágenes y estructuras imperfectas y a su deseo de control máximo y poder total en este planeta. Ellos han construido torres de Babel y la irrefrenable fuerza de Dios hará que esas torres se desmoronen, a menos que los seres humanos se reconecten de nuevo al deseo de Dios de ser más y se liberen de su sentido limitado de identidad y de su deseo de controlarlo todo.
Ave María
OH MADRE MARÍA, AYÚDAME A ASUMIR LA RESPONSABILIDAD POR MI VIDA
Oh Madre María, ayúdame a comprender
que todo mi sufrimiento, todo mi dolor, todas mis limitaciones se deben al
hecho de que yo he olvidado mi primer amor, el amor original de mi Presencia YO
SOY de la cual mi misma alma nació.
Ayúdame a comprender que mi alma nació del amor incondicional de mi Presencia YO SOY, Amor Incondicional que dio el impulso a mi Presencia para ser más de lo que es, más de lo que yo soy. Y, como resultado de ese impulso de ser más, yo creé mi alma y descendí al universo material, al mismo planeta Tierra. Vine aquí a ayudar a elevar la Tierra para que se convierta en la Estrella de la Libertad, para que se convierta, por derecho propio, en un sol que irradiará luz a una galaxia entera.
Ayúdame a comprender que, a través de muchas vidas en las densas energías de este planeta, yo olvidé el deseo original, el amor original de mi Presencia y, de manera gradual, acepté un sentido limitado de identidad, creyéndome un ser humano mortal que está atrapado en este planeta.
Ayúdame a comprender que existe un progreso continuo dentro de lo que yo soy como ser auto-consciente, que es parte del gran plan de mi Dios.
YO RATIFICO MI LEALTAD A LA PRESENCIA DEL AMOR INCONDICIONAL
1. Yo ratifico que la fuerza del
Amor Incondicional ha alcanzado una masa crítica y que, si la gente no abraza
esa Fuerza y fluye con ella y no renuncia a estar atado a sus imágenes
imperfectas, si no reafirma su impulso para convertirse en más, entonces, el
Amor Incondicional hará verdaderamente volar en pedazos sus imágenes, sus
civilizaciones, sus torres de Babel, las estructuras que ellos han creado en un
intento por controlar la fuerza misma de vida y hará que esa fuerza se detenga.
Ave María
2. Yo ratifico que ninguna fuerza sobre el planeta Tierra, ninguna fuerza en un universo creado alguna vez por un individuo creador, puede detener la Presencia del Amor Incondicional porque va más allá de cualquier cosa creada por cualquier creador.
Ave María
3. Yo ratifico que pondré atención al sonido de la campana silenciosa de Dios que llama a todos los hijos e hijas de Dios para que dejen sus lazos de ataduras a las cosas de este mundo y derriben los muros en sus conciencias, muros que los detienen en un sentido limitado de identidad.
Ave María
4. Yo ratifico que estoy prestando atención al sonido de la última trompeta que me invita a elevarme más y a reconectarme con mi Dios, con mi Presencia YO SOY y con el impulso para ser más de lo que yo soy en Dios.
Ave María
5. Yo ratifico que abandonaré los grilletes de mortalidad e imperfección, grilletes que he permitido entrar en el espacio santificado de mi identidad, grilletes que he permitido entrar en el Santasanctorum de mi alma, a un punto tal que estas imágenes imperfectas han logrado convertirse en la abominación de la desolación, permaneciendo en el lugar santo de identidad donde no deberían estar.
Ave María
6. Yo ratifico que en la Cámara Secreta de mi corazón sólo existe la identidad pura de mi Llama Divina, mi Presencia YO SOY, la cual es más que cualquier forma en el mundo material y, por lo tanto, nunca puede ser confinada a forma alguna o ser atada a ningún sentido de identidad. Esta Llama es creada del impulso de ser más y, por lo tanto, está para siempre comprometida a ser más de Dios.
Ave María
7. Yo ratifico que yo escucho y sigo el llamado del clarín para elevarme más y ser quien yo soy. Y, por lo tanto, digo: “Yo me reconectaré con mi primer amor, me reconectaré con mi más elevado amor, el cual es el amor por mi Presencia YO SOY, que es el amor por mi Creador, el Dios que me creó, que es, incluso, el amor por el Ser puro de Dios que va más allá de toda forma creada por mi Creador”.
Ave María
8. Yo ratifico que yo acepto el llamado para reconectarme a la Presencia del Amor Incondicional, para esforzarme por alcanzar esa Presencia, abrir mi corazón y mi mente al Amor Incondicional y, de manera voluntaria y consciente, permitirle consumir, con la gentileza del amor, todos los bloqueos e imperfecciones en mi conciencia y en mi ser.
Ave María
9. Yo ratifico que renuncio a todo sentido imperfecto de identidad y acepto una identidad superior en Dios. Yo seguiré la Presencia de Dios hacia el Amor Incondicional y hacia el júbilo infinito de Dios que dice: “¡Yo seré quien Yo seré porque Yo soy por siempre el más!”.
Ave María
OH MADRE MARÍA, AYÚDAME A EXPERIMENTAR QUE LA VIDA ES MÁS QUE TODO ESTO
Oh Madre María, ayúdame a experimentar que la vida es más de lo que yo estoy experimentando en este momento, que la vida es más de lo que me han dicho las religiones de este mundo, los establecimientos educativos de este mundo y los gobiernos de este mundo.
Ayúdame a experimentar que la vida es mucho más que todo esto y que hay mucho más para mí y que, al reconectarme a ese más, esa llama de Dios, ese impulso por la auto-trascendencia dentro de mí que es la fuerza conductora detrás de la creación de Dios, yo puedo vencer todas mis limitaciones. Yo puedo deshacerme de los grilletes del dolor y del sufrimiento que impregnan este mundo. Yo puedo, incluso, desechar los grilletes de la muerte como el último enemigo y ganar mi victoria eterna como un ser ascendido. Yo puedo deshacerme de los grilletes de un sentido limitado de identidad y puedo manifestar la Conciencia Crística aquí mismo en el planeta Tierra, mientras yo continúo en un cuerpo físico.
De esta manera, yo puedo ayudar a elevar a todo el planeta y puedo ser como Jesús quien dijo: “Si yo soy elevado, atraeré a todos los hombres hacía mi”. Y puedo, también, convertirme en un Ser Crístico viviendo en la Tierra, puedo atraer a todos los hombres hacia mí y hacia Dios en mí, quien es verdaderamente el más, el deseo de ser más, el Amor Incondicional de la auto-trascendencia constante y eterna.
Oh Madre María, yo te honro como la Madre de Dios y te acepto como mi hermana mayor. Yo prometo solemnemente mirar más allá de mi mente y de mis temores y escuchar las palabras que tú hablas en mi corazón. Yo dejaré que tus palabras penetren las capas de temor que yo he construido alrededor de mi mente y de mi corazón y yo permito que entres dentro de mi corazón. Yo te doy la bienvenida como la Madre bondadosa que me tomará en su regazo y me mecerá como meciste al bebé Jesús, hasta que mi alma esté tan colmada del Amor Incondicional de la Madre de Dios que, en verdad, me liberaré de todos mis temores, mis temores de dar nacimiento al Cristo niño dentro mí, mis temores de mirar a la cara al Arcángel Gabriel, quien viene a anunciarme que yo he encontrado favor con Dios y que tengo el potencial para dar nacimiento al Cristo niño, a la Conciencia Crística que, en verdad, es mi más alto potencial en la Tierra.
Oh Madre María, yo prometo solemnemente aceptar al Arcángel Gabriel cuando venga a mí y no lo rechazaré, no dudaré de él, no discutiré con él. Yo diré, como tú dijiste, “Oh Señor, hágase en mí de acuerdo con tu voluntad, porque yo ahora sé que tu voluntad es mi voluntad y mi voluntad es tu voluntad. Yo sé que he nacido del Amor Incondicional de Dios y del deseo de Dios de ser más. Y por lo tanto, estoy dispuesto(a) a ser más, estoy dispuesto(a) a ser más aquí mismo en este planeta y, así, estoy dispuesto(a) a traer el reino de Dios (el cual es más que cualquier reino terrenal) en plena manifestación física en este planeta. Y, porque sé que el Amor Incondicional de Dios es el mismo centro de mi ser, yo he trascendido todos los temores de expresar mi Cristeidad en esta Tierra. Yo estoy dispuesto(a) a estar centrado(a) en ese amor y enfrentar al mundo, como lo hizo Jesús, mi hermano mayor, y estoy dispuesto(a) a permitirles hacer o decir lo que ellos harán o dirán para, por este medio, ser el instrumento del juicio que llama a toda vida para que elija, en este día, a quienes servirán y que invita a todos a elevarse más y ser más de lo que, en realidad, son en Dios”.
Yo invoco la Presencia del Amor Incondicional para que consuma todo el anti-amor dentro de mi ser. (3X)
Yo invoco la Presencia del Amor Incondicional para que consuma todo el anti-amor dentro de todas las personas. (3X)
Yo invoco la Presencia del Amor Incondicional para que consuma todo el anti-amor en el planeta Tierra. (3X)
¡La Tierra es del Señor y todo lo que en ella hay!
¡La Tierra es del Señor y todo lo que en ella hay!
¡La Tierra es del Señor y todo lo que en ella hay! Amén.
En el nombre del amor incondicional del Padre, del Hijo, del Espíritu santo y de la Madre Milagrosa, Amén.
Cierre del Rosario
Yo acepto plenamente que estoy sellado(a) en el Amor Incondicional de la Madre de Dios, que en verdad es el Amor Incondicional e irrefrenable del Ser puro de Dios que está más allá de toda forma. En el nombre del Padre, del Hijo, de la Madre y del Espíritu Santo, está hecho, está terminado y mi corazón está sellado en el Amor Infinito de Dios, que es la máxima protección contra las puertas del Infierno y las fuerzas de este mundo. Por lo tanto, yo permanezco en ese amor por siempre y yo soy ese amor en el mundo. Amén.
Copyright © 2005 by Kim Michaels